Colombia
El transporte de carga es el gran damnificado de la guerra arancelaria entre Colombia y Ecuador, advirtió Colfecar

La Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar) emitió una grave advertencia sobre la creciente tensión comercial entre Colombia y Ecuador, afirmando que la implementación de aranceles recíprocos del 30% y la suspensión del suministro de energía no solucionan los problemas de seguridad, y en cambio, trasladan sus costos a los ciudadanos, empresas y cadenas logísticas de ambos países.
En un comunicado, la organización expresó su preocupación ante la decisión del Gobierno ecuatoriano de establecer una tasa de seguridad del 30% sobre las importaciones desde Colombia, así como el anuncio de medidas análogas por parte del Gobierno colombiano, que incluye la aplicación de aranceles similares a productos ecuatorianos y la interrupción del suministro energético.
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Colfecar advirtió que estas decisiones rompen los principios de integración andina y libre comercio que han caracterizado la relación bilateral durante años.
Según el gremio, usar herramientas de política comercial para abordar problemas de seguridad es un error estratégico que debilita la economía formal y afecta a los consumidores directamente.
De acuerdo con la organización, la relación comercial entre Colombia y Ecuador supera los US$2.500 millones anuales, con una importante dependencia del transporte terrestre internacional, que representa el 72% del intercambio.
En este contexto, la aplicación de aranceles del 30% en ambos sentidos causará un aumento en los precios de los bienes, pérdida de competitividad para los exportadores formales y una disminución significativa en los volúmenes de carga movilizados.
El impacto será particularmente severo para el empleo en los sectores de transporte, logística y comercio internacional, así como para las zonas fronterizas, donde la actividad económica depende en gran medida del flujo constante de mercancías entre ambos países.
El gremio reconoció que los desafíos de seguridad en la vía Panamericana y en la frontera son reales y deben ser abordados de manera conjunta. Sin embargo, recordó que Colombia ya enfrenta serias dificultades para llevar a cabo exportaciones terrestres hacia Ecuador debido a la compleja situación de orden público.
Durante el año 2025, se han documentado al menos 45 bloqueos en la vía Panamericana, y una ola de inseguridad ha posicionado al departamento del Cauca como el más peligroso para el transporte de carga en Colombia.
Los delitos reportados incluyen la colocación de artefactos explosivos en la carretera, el robo de vehículos y mercancías con secuestro del conductor en plena luz del día, la quema y vandalización de vehículos, así como tiroteos que atrapan a los vehículos en medio del fuego cruzado.
Colfecar también recordó casos de extrema gravedad, incluyendo asesinatos de conductores y miembros de la tripulación, además de un retén ilegal donde fue detenida una familia, incluyendo una menor de dos años.
Para el gremio, combinar la política comercial con los objetivos de seguridad no solo agrava la crisis económica, sino que puede fomentar la informalidad y el contrabando, sin abordar las causas estructurales del problema. Por esta razón, hizo un llamado urgente al diálogo bilateral y al uso de los mecanismos institucionales de la Comunidad Andina.
Colfecar solicitó una clara diferenciación entre las agendas de seguridad, comercio y energía, con el objetivo de mantener la integración regional, la estabilidad económica y el bienestar de los ciudadanos de ambas naciones.
“Colombia y Ecuador son hermanos y socios naturales. Una guerra de aranceles solo resultará en pérdidas para ambos países”, concluyó la organización del transporte y la logística.







