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Durante semanas, un grupo criminal intimidó de forma sistemática a comerciantes del suroccidente de Bogotá. Disparos contra fachadas, ataques sicariales, amenazas directas y videos grabados dentro y fuera de los negocios hicieron parte del método con el que la estructura delincuencial conocida como ‘Los Satanás’ exigía pagos millonarios a sus víctimas
La operación que permitió su desarticulación fue liderada por la Policía Nacional, a través del Grupo de Acción Unificada para la Libertad Personal (Gaula), en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, en el marco de la estrategia ‘Seguridad, Dignidad y Democracia’. El resultado fue la captura de siete personas de nacionalidad extranjera, señaladas de integrar esta organización con injerencia en las localidades de Kennedy y Bosa.
El expediente judicial se construyó a partir de denuncias ciudadanas, entrevistas a víctimas y testigos, fuentes humanas y análisis de registros audiovisuales. Con este material probatorio, los investigadores lograron establecer el patrón de comportamiento de la estructura y su presunta responsabilidad en delitos como extorsión, homicidio, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas de fuego.
De acuerdo con las autoridades, la organización ejerce presión permanente sobre el sector comercial mediante ataques armados contra establecimientos, disparos a fachadas y amenazas directas. Tras cada acción violenta, integrantes del grupo grababan videos en el interior y en el exterior de los negocios afectados, los cuales eran enviados a las víctimas a través de plataformas de mensajería instantánea. En estos mensajes se atribuían los atentados y se exigían sumas millonarias de dinero, bajo advertencias contra la vida e integridad de los comerciantes y de sus familias.
La captura de los siete presuntos integrantes se produjo luego de ocho diligencias de allanamiento y registro realizadas en Bosa y Kennedy. En estos operativos fueron incautadas cuatro armas de fuego, dos barras de explosivos, dos granadas, diez teléfonos celulares, 37 cartuchos, 1.310 gramos de estupefacientes, panfletos extorsivos y dos motocicletas que, según la investigación, eran utilizadas para ejecutar los atentados.
Armas, explosivos, celulares y estupefacientes incautados durante los operativos. Foto:Policia Metropolitana de Bogota
Dentro de la estructura criminal, cada integrante cumple una función específica. Alias ’Bill’ era el encargado de coordinar los ataques, el armamento y el transporte. Alias ’Yefry’, quien trabajaba en la recicladora que fue víctima de extorsión, suministraba información detallada sobre los objetivos. Alias ’Masacre’ y alias ‘Diablo’ aparecen señalados como responsables de homicidios, lesiones e intimidaciones mediante el uso de artefactos explosivos. Por su parte, alias ‘Ricardo’, ‘Dervis’ y ‘Carlos’ tenían la tarea de grabar los videos de los establecimientos atacados, material que luego era distribuido entre los demás miembros de la organización para presionar a las víctimas.
La logística criminal incluía también la adquisición de motocicletas en el sector de la avenida Primero de Mayo, vehículos que posteriormente fueron revendidos con el propósito de evadir la acción de las autoridades. De acuerdo con el saldo oficial, este esquema le permitiría a la organización obtener rentas ilegales cercanas a los 200 millones de pesos mensuales.
A ‘Los Satanás’ se les atribuyen cuatro eventos criminales ocurridos entre diciembre de 2025 y enero de 2026, que dejaron un saldo de dos personas asesinadas y cinco más lesionadas. El 23 de diciembre de 2025 se registró la extorsión a una recicladora en Bosa, a la que se le exigieron 60 millones de pesos.
Allanamientos en Bosa y Kennedy permitieron la captura de siete integrantes de la estructura. Foto:POLICÍA METROPOLITANA.
En este hecho fue asesinado el año de la propietaria del establecimiento. El 8 de enero de 2026 se presentaron disparos contra la fachada de un lavadero en la localidad de Puente Aranda, acompañados de una exigencia de 20 millones de pesos. El 12 de enero se produjo un ataque armado contra un fruver en Bosa, con una exigencia de 15 millones de pesos, que dejó una persona muerta y dos lesionadas. Un día después, el 13 de enero, un establecimiento de comidas rápidas de la misma localidad fue blanco de un atentado en el que se reclamaron 70 millones de pesos, dejando dos personas heridas por arma de fuego.
Tras su captura, los siete implicados fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación por los delitos de concierto para delinquir, extorsión, tráfico, fabricación o puerta de estupefacientes y tráfico, fabricación o puerta de armas de fuego, municiones y explosivos. Un juez de la República les impuso medida de aseguramiento en el centro carcelario.
La Policía Metropolitana de Bogotá informó que comenzarán actividades de prevención frente al delito de extorsión, aumentará el acompañamiento a los ciudadanos y reiteró el llamado a denunciar estos hechos a través de la línea 165, como parte de su compromiso con la seguridad, la tranquilidad y el patrimonio de los habitantes de la capital.
CAROL MALAVER
SUBEDITOR BOGOTÁ
Escríbanos a carmal@eltiempo.com
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