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El San Juan de Dios se dedicará a la política de envejecimiento y vejez, que viene promoviendo la administración del alcalde Carlos Fernando Galán preocupada por la reducción de la natalidad y el aumento de la población adulta mayor.
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A ese acuerdo llegaron la Alcaldía de Bogotá y el Gobierno Nacional, luego varias reuniones y de tensiones sobre lo que se debía hacer en el complejo hospitalario ubicado en zona céntrica de Bogotá y que hasta principios de este siglo fue sede del Hospital San Juan de Dios, un referente de la salud en el país.
Según conoció EL TIEMPO, sólo falta que los delegados del alcalde Carlos Fernando Galán y del presidente Gustavo Petro firmen el convenio en un acto público programado para este martes en el complejo hospitalario.
Con el fin de concretar el acuerdo, Petro y Galán, junto con sus equipos técnicos, se reunieron el pasado jueves en Presidencia.
Alcalde Galán y Presidente Gustavo Petro Foto:Alcaldía de Bogotá / Presidencia de la República
Desde la alcaldía se ha querido que el complejo hospitalario San Juan de Dios “sea la piedra angular” de la política pública de envejecimiento y vejez del Distrito y para el país.
Como ya lo había revelado EL TIEMPO el año pasado, con esa política no busca crear un gran hospital geriátrico en dicho espacio, sino un centro dedicado a la investigación, la educación y la atención en salud de la población con enfoque del envejecimiento y la vejez.
De hecho, en el complejo funcionará lo que se ha denominado el Centro de Innovación y de Pensamiento para el Envejecimiento y la Vejez.
Hospital San Juan de Dios. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPO
En otras palabras, el desafío es transformar la ciudad para una población mayoritariamente mayor, como se proyecta será en las próximas décadas. En esa política la primera apuesta son los servicios sociosanitarios que ya se empezaron a poner en marcha.
Antes del acuerdo que se firmará este martes, el Gobierno Nacional era de la idea de establecer un gran hospital universitario y centro de investigación en salud al servicio de la población colombiana.
Incluso, desde el Plan de Desarrollo, el presidente Petro ordenó comprar el complejo y crear el Hospital Universitario San Juan de Dios y Materno Infantil, como una entidad adscrita al Ministerio de Salud.
El hospital se encuentra en la localidad de Antonio Nariño sobre la carrera 10 con calle 1. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPO
Pero ante la crisis fiscal, el Gobierno Nacional no logró concretar la transacción con el Distrito y por eso la ciudad sigue siendo propietaria y, como tal, la Alcaldía de Bogotá terminó decidiendo el destino que tendrán esos inmuebles.
Cifras preliminares del DANE indican que para 2024, en Colombia se registraron 453.901 nacimientos, para una reducción del 31,3 por ciento con respecto a 2015. En Bogotá, el Observatorio de Salud de Bogotá (Saludata) estimó la tasa bruta de natalidad en 7,1 por cada 1.000 habitantes.
En la ciudad se estima -según la Secretaría de Salud- que mientras en 2025 el 14,8 por ciento de la población tiene 60 años o más, para 2050 este grupo representará el 27 por ciento, lo que, sin duda, generará mayores necesidades de servicios y transformación en salud y servicios sociales.
Con proyecciones del Dane, la página construyendocivilidad.com, de la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá, estima que la tasa de natalidad en Bogotá viene en reducción y hacia 2032 se ubicará en cero y seguirá descendiendo.
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La demanda millonaria
En el frente de la política de envejecimiento y vejez la ciudad ya viene avanzando y en 2025 presentó la propuesta al presidente Gustavo Petro. Además, las secretarías de Salud e Integración Social firmaron el convenio que puso en marcha este mes (enero) el sistema sociosanitario para el envejecimiento digno.
El acuerdo entre el Distrito y la Nación sobre el complejo fue posible luego de que el gobierno Petro y la alcaldía de Galán, a través de la Superintendencia Nacional de Salud y la Subred de Salud Centro Oriente, a cargo del Hospital San Juan de Dios, pactaron los términos para enfrentar la millonaria demanda de la firma española Copasa ante un tribunal de arbitramento internacional.
Torre central, hospital San Juan de Dios. Foto:archivo particular
Dicha firma había sido contratada en 2020 para demoler y construir una nueva torre central, donde funcionó el hospital San Juan de Dios, y en 2024 la Supersalud, a través del agente interventor, decidió declarar la terminación unilateral del contrato. Esto fue luego de la intervención forzosa de la Subred Centro Oriente.
El acuerdo de transacción entre la Nación y el Distrito, de hecho, era de vital importancia porque la ciudad no quería quedar sola en la defensa y el riesgo que representaba para el erario un eventual fallo en contra. Cabe recordar que la demanda es por alrededor de 110.000 millones de pesos.
EL TIEMPO conoció que la firma de este acuerdo sobre la demanda se dio el 31 de diciembre pasado y allí las partes se comprometieron con adelantar la defensa conjunta sobre la base de que la constructora no presentó de forma adecuada el plan de intervención (demolición y construcción) y, por tanto, no logró avanzar con los permisos del Ministerio de Cultura para iniciar las obras.
El edificio de Mantenimiento del Hospital San Juan de Dios Foto:Renobo
Y en la eventualidad de que el tribunal internacional falle en contra también se establecerán responsabilidades. Según conoció este diario, si la causa la originó el gobierno Petro, como por ejemplo la decisión de terminar de manera unilateral el contrato, a la Supersalud le corresponderá asumir el pago de la sanción.
Pero si la sanción es motivada en alguna falta del Distrito, le tocaría a la ciudad enfrentar las pretensiones de la empresa española. Y si llega a haber responsabilidad conjunta, hecho que no se descarta, las dos partes deberán asumir.
Y la torre central
En simultáneo al acuerdo de transacción se avanza en el convenio entre el Distrito y el Ministerio de Salud, que hace parte de la junta de restauración y es la encargada de vigilar que se cumpla con la decisión de recuperar el complejo hospitalario. En esa instancia también participan los ministerios de las Culturas y de Educación, la Alcaldía de Bogotá y la Gobernación de Cundinamarca.
El edificio central es una de las imágenes más emblemáticas del hospital. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPO
En el marco de la junta, de hecho, se adelanta la recuperación de al menos 13 edificios del complejo hospitalario y, para dirimir la discusión de si la estructura de cerca de 13 pisos debe ser reforzada o demolida, se acordó adelantar primeros estudios de sismorresistencia.
Y dependiendo de los estudios, las partes pactaron realizar de manera conjunta un plan de acción para la torre central que, en todo caso, será entregada en comodato a la Nación.
Este debate no es nuevo, pero sí se convirtió a la torre donde funcionó el antiguo Hospital San Juan de Dios en punto de honor de Gustavo Petro y en la ‘joya de la corona’, como lo reconcieron miembros de la junta.
Hospital San Juan de Dios. Foto:IDPC
Cabe recordar que la idea del presidente Petro ha sido, incluso desde que fue alcalde de la ciudad, rehabilitar la torre. Incluso, en esa época se hicieron algunas adecuaciones en el edificio.
Sin embargo, en la segunda alcaldía de Enrique Peñalosa, tras realizar estudios sobre el estado de la estructura, se decidió que debía ser demolida. Eso fue lo que llevó a decidir que había que contratar la demolición y la construcción de una nueva.
El contrato para ese objeto fue adjudicado por la Subred Centro Oriente en 2020, a principios de la alcaldía de Claudia López, a la constructora española Copasa.
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Es por eso que después de las tensiones y mesas de trabajo por la torre central, según dijo una fuente consultada por este diario, es un avance clave que la Nación y el Distrito estén llegando a acuerdos sobre esa estructura y el futuro de todo el complejo hospitalario, conformado por 24 edificaciones, consideradas patrimonio.
GUILLERMO REINOSO RODRÍGUEZ
Editora de Bogotá
En X: @guirei24
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