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Alcaraz rompe otra barrera y pisa por primera vez las semifinales en el Open de Australia
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3 meses agoon
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Carlos Alcaraz está a dos pasos de hacer más historia y convertirse en el más precoz capaz de completar el círculo de los Grand Slam. Pero los dos escalones que le restan son, por razones obvias, los más elevados. Alcaraz pisa por primera vez en su carrera las semifinales del Open de Australia tras acabar este martes con la resistencia numantina de Álex de Miñaur, con un tanteo de 7-5, 6-2 y 6-1, en 2 horas y 15 minutos.
Es la décima ocasión en su carrera que el tenista de El Palmar se cuela entre los cuatro mejores en los ‘majors’. A sus 22 años y 272 días, es el segundo más joven en llegar al doble dígito, sólo superado por su ídolo Rafael Nadal.
Con un doblete de coronas en la tierra de Roland Garros, la hierba de Wimbledon y el cemento del US Open, busca un nuevo tatuaje en forma de canguro en el Melbourne Park.
Alcaraz ha roto varias barreras de un plumazo. Y es que nunca había derrotado a un ‘top10’ en el Abierto australiano. De Miñaur es el sexto del ranking ATP. Se sitúa en el club de los ocho miembros de la ‘Armada’ que alcanzaron la penúltima ronda en las Antípodas: Nadal (7), David Ferrer (2) y Juan Carlos Ferrero, Andrés Gimeno, Juan Gisbert, Carlos Moyá y Fernando Verdasco, todos con una.
Los dos protagonistas se conocen a la perfección porque viven a escasamente 81 kilómetros. Es la distancia que separa Alicante de Murcia. Álex ganó el sorteo y no dudó en mandar el saque a su rival para romperle su habitual rutina.
Los cuartofinalistas se enteraron en el calentamiento previo en el gimnasio de la finalización de la política de calor extremo. Habían peloteado dos horas antes bajo techo.
El partido se iba a celebrar al aire libre, a pesar de que la temperatura al inicio rondaba los 40 grados. El baremo que utiliza la dirección del torneo había bajado de los 5 puntos a los 3,7 y eso es lo único que vale.
A los 16 minutos, De Miñaur estrenó su casillero y la gente enloqueció porque aún creía en el milagro. Los milagros en el deporte no existen aunque Carlitos cometía algunos fallos para enseñar que es humano.
De Miñaur intenta llegar a una pelota.JOEL CARRETT
Álex se puso en modo frontón, que es lo mejor que sabe hacer. Del 3-0 se pasó al 3-3. Diez errores no forzados a uno era la estadística que pesaba en el mejor jugador del planeta. Su tiro de revés no le acompañaba.
“Vamos“, gritaba el murciano tras tomar de nuevo la delantera en el marcador. Suyos fueron los siguientes dos juegos para el 5-3. Pero De Miñaur no iba a rendirse jugando de local e igualó de nuevo.
Un rival desfondado
Corría y corría, como si se tratara del último día de su vida. La juez de silla le señalizó una amonestación por pérdida de tiempo al saque. Carlitos, número uno en ‘fair play’, se acercó a protestar la decisión. Se lo agradeció su contrincante.
En un visto y no visto, Alcaraz se fabricó tres pelotas de set seguidas desde el resto: 6-4 y 0-40. Fue perdiendo una detrás de otra. A la cuarta fue la vencida, con una derecha que mordió la red y se marchó en el pasillo del dobles.

Carlitos atiende las indicaciones de su banquillo.
El tenista de Sidney empezaba a pagar las idas y venidas. Entregó por cuarta vez el saque en la continuación y fue a remolque durante toda la segunda manga. “Intensidad, intensidad”, le pedía Samuel López a su pupilo.
Seis partidos y otras tantas derrotas de De Miñaur con Carlitos. Él lo seguirá intentando. Australia se queda sin jugadores. Un consejo: animar al mejor.







