Colombia
El monseñor Rubén Darío Jaramillo respondió a Petro por sus polémicas declaraciones sobre Jesucristo y María Magdalena: esto dijo

El discurso extenso del presidente Gustavo Petro durante la firma de un pacto para la rehabilitación del hospital San Juan de Dios en Bogotá se salió de lo estrictamente sanitario, explorando la política, la religión y la situación del país.
En su alocución, el mandatario cuestionó la concepción tradicional de Jesucristo y sugirió una interpretación más humana del figura central del cristianismo.
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“Y yo creo que Jesús hizo el amor, sí. Tal vez con María Magdalena, porque un hombre sin amor no podría existir”, declaró el presidente, generando una avalancha de reacciones en diversos sectores.
Petro resaltó la relevancia de las mujeres que estuvieron con Jesús a lo largo de su vida, aunque lo hizo a través de una interpretación subjetiva y fantasiosa. “Y la mujer lo apoyó hasta el final. No murió rodeado de hombres como Bolívar, sino de las mujeres que lo amaban”, afirmó durante su discurso, generando variadas lecturas sobre sus intenciones.
Estas declaraciones llevaron a la Iglesia católica colombiana a emitir un pronunciamiento oficial. El monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de Buenaventura, aclaró en entrevista con La FM que la postura formal de los obispos ya había sido compartida en un comunicado.
En dicho comunicado, pidieron a las autoridades civiles y a quienes opinen sobre temas religiosos que se documentaran adecuadamente y evitaran hacer afirmaciones sin respaldo teológico.
“Instamos al respeto de las autoridades civiles, a quienes emiten juicios de cualquier tipo, a que se informen bien, ya que el tema teológico es amplio y profundo, y requiere de la opinión de expertos que puedan emitir conceptos al respecto”, señaló Jaramillo Montoya.
La doctrina de la Iglesia sostiene que Jesús es “verdadero Dios y verdadero hombre”, y que vivió en celibato y castidad. El obispo insistió: “No manifestó su sexualidad de manera desordenada, como a veces se intenta insinuar, ya que los evangelios y la palabra no aluden a ello”.
El prelado reiteró que no existen fuentes bíblicas ni históricas que validen la idea de que Jesús llevó una vida sexual: “No hay ningún indicio que demuestre lo contrario”.
Al discutir el papel de las mujeres en los relatos evangélicos, Jaramillo Montoya brindó contextos históricos. “Jesús no siempre estuvo rodeado solo de hombres o mujeres, sino que compartió con todos, como cualquier persona y un hijo de Dios”, comentó el obispo.
Respecto a la representación femenina en la crucifixión y el entierro, destacó que estas mujeres cumplían roles típicos de funerales, como la perfumación y preparación del cuerpo.
“Por eso se mencionan muchas mujeres, porque ellas realizaban tareas propias en momentos de duelo. Sin embargo, también se menciona a José de Arimatea, quien se encargó del cuerpo y lo llevó a su sepulcro. Por lo tanto, la Biblia es clara al respecto”, enfatizó.
Sobre la posible ofensa ocasionada por el presidente, el obispo aclaró que es “una opinión de una persona que no es experta”. Según su perspectiva, la libertad de expresión debe ir de la mano del respeto por las creencias del pueblo colombiano.
“En Colombia existe libertad, y cada quien puede expresarse como desee, pero dicha libertad también demanda respeto. Solo pedimos que se reconozcan las convicciones del pueblo colombiano”, afirmó.
El líder religioso enfatizó que la Iglesia no busca conflictos con el presidente ni con ningún otro actor político. Sostuvo que la fe es un asunto que le compete a quienes tienen responsabilidades eclesiásticas, mientras que los temas estatales pertenecen a las autoridades civiles.
“Cada loro en su estaca, cada uno en su lugar. El presidente destacado en economía, salud, vivienda, educación, debería centrarse en esos aspectos y dejar la fe a quienes poseen la responsabilidad eclesiástica o religiosa, señaló.
A este llamado se suma el monseñor Edgar Jesús Mejía de la Conferencia Episcopal de Colombia, quien calificó las declaraciones del presidente sobre la fe cristiana como “una locura”.
Al expresar su opinión en una entrevista con 6AM W en compañía de Julio Sánchez Cristo, el monseñor subrayó que las palabras del mandatario son “una ofensa no solo para la fe católica, sino para todos los cristianos”. Añadió que “no existe parte del Evangelio o de la Biblia que respalde lo que el señor presidente declaró en su discurso”.







