Economia
así le pegará el histórico ajuste de 23 % a la inflación de enero, según analistas

La inflación en Colombia está a punto de dar su primer golpe del año. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) se apresta a revelar el dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) el viernes a las 6:00 de la tarde, una cifra que llega cargada de expectativa porque no solo inaugura el calendario inflacionario de 2026, sino que podría confirmar el inicio de una nueva fase de presiones sobre el costo de vida de millones de colombianos.
Las apuestas del mercado apuntan en la misma dirección: enero marcaría un punto de quiebre. La mayoría de analistas espera una inflación mensual elevada, muy por encima del promedio histórico, y una aceleración clara de la inflación anual, en un contexto dominado por las indexaciones de comienzos de año y, sobre todo, por el fuerte incremento del salario mínimo del 23 por ciento, el más alto en décadas.
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El foco del repunte
El principal foco de preocupación está en los servicios, el componente más sensible a los costos laborales. Según Bancolombia, este rubro registraría una inflación mensual de 1,41 por ciento, impulsada por arriendos y comidas fuera del hogar, dos categorías altamente indexadas y con fuerte peso en la canasta familiar.
Para los analistas de la entidad, el aumento del salario mínimo ya empezó a filtrarse en los precios que pagan los hogares. La inflación básica (sin alimentos) se ubicaría en 1,17 por ciento mensual, mientras que la anual sin alimentos ni regulados subiría hasta 5,55 por ciento, completando varios meses por encima del 5 por ciento, un nivel incómodo para la política monetaria.
A esto se suma el comportamiento de los precios regulados. Bancolombia estima una inflación mensual de 1,34 por ciento en este grupo, por ajustes en transporte urbano, servicios públicos y combustibles, además de otros cobros indexados como cuotas de copropiedad y pagos asociados al sistema de salud.
Ajustes en transporte urbano, servicios públicos y combustibles, presionan fuerte en enero. Foto:iStock
‘Empieza el ascenso’
El diagnóstico de Corficolombiana es incluso más contundente. En su informe de inflación de enero, la firma proyecta una inflación mensual de 1,06 por ciento y una inflación anual de 5,2 por ciento, confirmando que el proceso desinflacionario se agotó y que 2026 arranca bajo un nuevo régimen de presiones inflacionarias.
Para Corficolombiana, el alza “desproporcionada” del salario mínimo cambió de forma significativa el panorama macroeconómico del país. El mayor impacto vendrá de comidas fuera del hogar y otros servicios intensivos en mano de obra, mientras que la apreciación del peso solo daría un alivio transitorio en bienes importados, insuficiente para compensar el choque salarial.
La firma advierte que la inflación de servicios podría acelerarse hasta 6,56 por ciento anual en enero, y que la inflación sin alimentos ni regulados subiría hasta 5,49 por ciento, reflejando un problema estructural de indexación que limita una normalización rápida del IPC.
La política de desindexación desliga los precios de productos y servicios del aumento del SMLMV. Foto:iStock
Suben las apuestas
La proyección más alta del mercado llega desde Itaú Colombia. Carolina Monzón, gerente de Investigaciones Económicas de la entidad, estima que la inflación mensual de enero alcanzaría 1,39 por ciento, muy por encima del 0,94 por ciento registrado un año atrás y del promedio de cinco años (1,02 por ciento).
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Con ese resultado, la inflación anual se ubicaría en 5,57 por ciento, lo que supone un aumento de 47 puntos básicos frente a diciembre. “Este resultado se debe principalmente al incremento en servicios como respuesta al aumento del 23 por ciento del salario mínimo. De hecho, la mayor contribución del mes provendrá de hoteles, restaurantes y transporte”, señala Monzón.
Itaú también anticipa una presión más marcada sobre la inflación básica. La inflación sin alimentos sería de 1,45 por ciento mensual, frente al 0,78 por ciento de un año atrás, llevando la inflación anual básica hasta 5,81 por ciento, 70 puntos básicos más que en diciembre de 2025.
El diagnóstico refuerza la advertencia del mercado: el choque salarial ya se está trasladando con fuerza a los precios de los servicios, justo los rubros que más pesan en el gasto cotidiano de los hogares.
Golpe al bolsillo
Felipe Campos, de Grupo Alianza, proyecta una inflación de enero en 1,12 por ciento y un rango anual entre 5,6 y 6,5 por ciento, dependiendo de la tasa de cambio, mientras que Daniel Velandia, de Credicorp Capital, estima una de 1,20 por ciento en el primer mes y un cierre de 2026 cercano al 6,3 por ciento.
Hogares enfrentarán un costo de vida más alto justo cuando el crédito empiece a encarecerse. Foto:Archivo particular
Pero más allá del número puntual, el IPC de enero será una señal clave para el rumbo de la economía en los próximos meses. Confirmar un dato alto reforzaría la idea de que el salario mínimo del 23 por ciento ya está teniendo efectos de segunda ronda, complicando el panorama para el Banco de la República y para los hogares, que enfrentarían un costo de vida más alto justo cuando el crédito empieza a encarecerse.
Enero, advierten los analistas, no sería un accidente estadístico, sino el primer reflejo de un año inflacionariamente más exigente de lo que se anticipaba. Y el salario mínimo, lejos de ser un impulso neutro al ingreso, empieza a mostrarse como uno de los principales motores de esa presión.







