Colombia
Las claves que conectan el atentado al senador Jairo Castellanos con el ataque previo al gobernador de Arauca en Fortul-Tame y apuntan al Eln
Un armado armado contra la caravana del senador Jairo Castellanos salió en vilo este martes al departamento de Arauca, por sus similitudes con el ataque sufrido hace meses por el gobernador Renson Jesús Martínez, en Tame.
El ataque ocurrió en la tarde de este jueves en la vía Fortul–Tame, cuando el vehículo de avanzada del congresista fue blanco de disparos. Castellanos, integrante del partido Alianza Social Independiente (ASI), no viajaba en las camionetas atacadas y se encontró en ese momento en Yopal.
El hecho fue confirmado por el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien señaló que fue el propio senador quien le informó lo sucedido.
“Acabo de hablar con el senador Jairo Castellanos; él está bien, pero estaba profundamente conmovido, llorando por la muerte de sus escoltas y por los atentados que se hicieron contra la camioneta y parte de su esquema de seguridad”, afirmó el funcionario.
La caravana se desplazaba desde Norte de Santander para encontrarse con el congresista. Benedetti indicó, además, que una de las camionetas del esquema de seguridad permanece desaparecida.
Fuentes de la Fuerza Pública señalaron en diálogo con EL TIEMPO que las autoridades se desplazaron de inmediato al lugar de los hechos y que la principal hipótesis apunta a que integrantes del Eln habrían instalado un retén ilegal en ese corredor vial.
Si no se detuviera la caravana, los atacantes habrían abierto fuego contra los vehículos. “No pudieron haber sido solo dos o tres personas; tuvieron que ser por lo menos 10 hombres armados que salieron a dispararle a esa camioneta”, indicó la fuente.
También dio a conocer que, aunque hay rumores que aseguran que dos personas fueron secuestradas, a raíz de la desaparición de una camioneta de la caravana, por el momento no se tiene información confirmada sobre quiénes se movilizaron en ese vehículo del cual no se tiene rastro de su paradero.
Sobre el motivo del ataque, explicó que podría tratarse de una acción directa contra Castellanos, ya que este tipo de hechos tan violentos no son habituales. “Es raro, porque ellos nunca hacen este tipo de ataques así. Sabían que el senador se iba a mover; alguien les avisó y nunca cayó en cuenta de que el senador no iba ahí”, agregó.
La vía Fortul–Tame es considerada un punto estratégico y uno de los principales fortines históricos de esa guerrilla en Arauca, concluyó la fuente, y también afirmó que “un ataque tan cruel y tan despiadado es muy inusual”.
El atentado contra el senador Castellanos se asemeja al ocurrido en noviembre contra la avanzada del gobernador de Arauca, Renson Martínez, quien fue víctima de un ataque armado en la misma vía Fortul–Tame.
El atentado, que en su momento generó una fuerte reacción nacional e internacional, se produjo cuando la caravana del mandatario departamental fue atacada a tiros, aunque Martínez resultó ileso.
Días después, el autodenominado Ejército de Liberación Nacional (Eln) reconoció públicamente su responsabilidad en los hechos ocurridos cerca de la frontera con Venezuela.
En un comunicado difundido en su portal web, el Frente de Guerra Oriental ‘Comandante en Jefe Manuel Vásquez Castaño’ del Eln admitió que sus unidades dispararon contra la camioneta del gobernador durante lo que denominaron como “ejercicio de registro y control territorial”, luego de que el vehículo no acatara una señal de alto.
El grupo insurgente reconoció que actuó “con ligereza y precipitación” y ayudó que el hecho pudo haber tenido consecuencias fatales.
Este lamento por lo ocurrido por parte de los alzados en armas generó indignación entre los araucanos, ya que en ese miemo comunicado recomendó a la población civil atender las señales de pare en los puestos de control que instala en las zonas donde mantiene influencia armada.
El atentado contra el gobernador Martínez se registró en un contexto de alta conflictividad en Arauca, departamento que sigue siendo uno de los principales bastiones del Eln y escenario de disputas con disidencias del Estado Mayor Central y la Segunda Marquetalia, además de estructuras de delincuencia común.
Finalmente, Arauca ha sido identificado como uno de los departamentos con mayor presión de los grupos armados ilegales contra la actividad política. En los últimos meses se han reportado amenazas, ataques y hechos intimidatorios contra campañas y dirigentes, un panorama que, según la Misión de Observación Electoral (MOE), evidencia un recrudecimiento del riesgo para el ejercicio político en varias regiones del país.
