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Mundial de Inglaterra 1966: el día que Eusébio y Portugal superaron a la sorprendente Corea del Norte en Goodison Park
Al recordar la Copa del Mundo de Inglaterra 1966, se piensa en el predominio del “fútbol agresivo” de los equipos europeos para superar a los sudamericanos —especialmente Brasil—, así como en la final dramática entre Inglaterra y Alemania Federal (incluyendo el polémico gol de Geoff Hurst).
Cada vez que se acerca un mundial, hay dos selecciones que vienen a la mente al recordar Inglaterra 66: Corea del Norte y Portugal, debutantes en esa edición, no solo tuvieron una actuación destacada, sino que sorprendieron a todos con uno de los mejores partidos en la historia del campeonato de selecciones más importante del mundo.
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El partido se disputó el 23 de julio de 1966 en el estadio Goodison Park, habitual hogar del Everton, donde ambas selecciones vivieron su momento culminante, que contrastó enormemente en la memoria de los aficionados.
Por un lado, a pesar de ser su primera participación en un mundial, Portugal estaba destinado a ser una de las sorpresas de ese año, pues contaba con un equipo donde brillaban figuras como Mario Coluna, António Simões y José Augusto; pero quien acaparaba todas las miradas era Eusébio, la Pantera de Mozambique, considerado uno de los mejores delanteros del mundo en ese tiempo.
En su debut mundialista, el equipo dirigido por Otto Glória superó la fase de grupos tras derrotar a Hungría, Bulgaria y al vigente campeón Brasil. Eusébio anotó tres goles en esta fase (dos contra la Verdeamarela) y mostró ser un fuerte candidato para llevarse el Trofeo Jules Rimet.
Por otro lado, los Chollima (palabra que significa “Caballos alados” en coreano) protagonizaron una de las historias más singulares del torneo. Debido a un boicot declarado por África en desacuerdo con la cantidad de representantes para dicho continente, lograron clasificar al mundial superando a Australia en un repechaje.
En un contexto marcado por la Guerra Fría (Corea del Norte ya estaba bajo el gobierno de Kim Il-sung y en la órbita comunista), todo lo que rodeaba a sus jugadores resultaba un enigma.
Las expectativas no eran las mejores tras una derrota en su debut ante la Unión Soviética por 3-0 en el Ayresome Park de Middlesbrough. Ni siquiera el empate a un gol ante Chile en el segundo partido, donde se evidenció la prioridad del trabajo en equipo sobre las individualidades, preparó a los expertos para lo que sucedió en la última fecha de la fase de grupos.
Un gol de Pak Doo-ik selló una victoria totalmente inesperada ante Italia, uno de los grandes favoritos en esa edición para alzarse con el título. Este resultado eliminó a la Azzurra en la primera ronda y colocó a los norcoreanos en el segundo lugar del grupo, solo detrás de la Unión Soviética, lo que los llevó a enfrentar a Portugal en cuartos de final.
Desde el inicio, impulsados por su histórico triunfo ante Italia, Corea del Norte sorprendió con un juego veloz y orientado al ataque.
Sin transcurrir el primer minuto, Pak Seung-zin abrió el marcador con un tiro de media distancia. Al minuto 22, Lee Dong-woon aprovechó un rebote del arquero José Pereira para incrementar la ventaja, y a los 25 minutos, Yang Sung-kook, aprovechando la pasividad de la defensa, decretó un impactante 3-0 en 25 minutos.
Esta ventaja inicial dejó atónitos a los más de 40,000 espectadores en Goodison Park, y los Chollima parecían dirigidos hacia una nueva hazaña.
La respuesta de los lusitanos no tardó en llegar, siendo el atacante del Benfica quien tomaría la delantera. La Pantera de Mozambique redujo la diferencia tras recibir un pase filtrado de Mario Coluna y disparar con potencia ante el arquero Li Chan-myung en el minuto 27. Eusébio ni siquiera celebró, sino que rápidamente recuperó el balón del fondo de la red para reanudar el juego.
El delantero volvió a descontar al minuto 43 mediante un penalti, tras una falta en el área, finalizando el primer tiempo con un apreciable 3-2 para Corea del Norte. El ambiente en Goodison Park pasó de la sorpresa por el inicio positivo de los asiáticos a la pregunta de si Portugal podría revertir el marcador.
Entre el agotamiento de los jugadores norcoreanos y la determinación de Eusébio, Portugal empató el partido tras un nuevo pase filtrado desde la derecha. La Pantera corrió al espacio, superó a la defensa rival y volvió a batir al arquero con un potente tiro de derecha al minuto 56. Tres minutos después, una nueva falta en el área otorgó otra oportunidad de penalti a Portugal. Eusébio no perdonó y puso el 4-3 a favor de los lusitanos, anotando su cuarto gol personal. José Augusto selló la victoria definitiva con un doble cabezazo en el área, indicando el 5-3 final al minuto 80.
El encuentro queda en la memoria de los aficionados al fútbol por su desarrollo impredecible. Desde el sorprendente inicio de Corea del Norte hasta la reacción de Portugal liderada por Eusébio son momentos que aún se celebran.
En semifinales, Portugal no pudo con la anfitriona Inglaterra, pero logró ganar el partido por el tercer puesto ante la Unión Soviética, siendo uno de los mejores debuts de una selección en la Copa del Mundo.
Sobre su enfrentamiento contra Corea del Norte, Eusébio recordó:
“Creo que todos los jugadores tienen un momento especial en sus carreras. Para mí, marcar cuatro goles en ese partido fue mi momento especial. Recuerdo muy bien lo que dijo Antonio Simões cuando íbamos perdiendo 3-0: ‘Mientras no vayamos perdiendo por cuatro goles, aún tenemos una oportunidad’. Y tenía razón.”
