Economia
Las lluvias golpean al sector agropecuario colombiano; pérdidas millonarias y producción en riesgo

Las lluvias que han golpeado distintas regiones del país están generando impactos simultáneos en varios renglones del sector agropecuario, con pérdidas económicas, animales en riesgo, cultivos afectados y problemas logísticos que ya comprometen la operación de productores y gremios.
Uno de los casos más críticos se registra en el sector bananero del Caribe, donde el colapso del puente sobre el río Mendihuaca, en el departamento del Magdalena, está generando pérdidas diarias que superan los 130 millones de pesos, según la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira (Asbama).
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“Reportamos pérdidas económicas que ya superan los 130 millones de pesos diarios. Por esta infraestructura se movilizan, en promedio, 20 contenedores diarios de banano, con una carga aproximada de 20 toneladas cada uno”, aseguró José Francisco Zúñiga, presidente del gremio.
La producción yace bajo el agua
El corredor afectado es un punto estratégico para el abastecimiento de La Guajira y para la actividad exportadora del sector. Tras el colapso del puente, los transportadores han tenido que realizar un desvío que implica salir por La Guajira, atravesar el departamento del Cesar y regresar al puerto de Santa Marta.
Hay personas que deciden arriesgarse y atraviesan el puente colapsado. Foto:Gobernación
Esta situación ha extendido los tiempos de traslado de dos horas a entre 10 y 12 horas, lo que ha incrementado los costos de transporte, combustible y logística. Según el gremio, el impacto puede afectar la competitividad del banano colombiano en los mercados internacionales y la estabilidad financiera de los productores.
Ante este panorama, Asbama pidió la articulación de las autoridades nacionales y regionales para restablecer la movilidad en ese punto, considerado clave para la región Caribe y para un sector exportador de la economía nacional.
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Ganadería bajo el agua en Córdoba
La situación también es crítica para el sector ganadero, especialmente en el departamento de Córdoba. La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) alertó que productores y agricultores de casi todos los municipios están afectados por las inundaciones.
“¡Claman por ayuda! Son miles de familias que han perdido sus cultivos, que no saben en dónde ubicar el ganado y que tienen sus fincas y viviendas bajo el agua”, manifestó el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie.
Las zonas rurales en el sur de Córdoba permanecen bajo las aguas. Foto:Alcaldía de Montería
De acuerdo con el gremio, entre el norte de Urabá y Córdoba hay 113 veredas de 24 municipios afectadas y 4.778 fincas inundadas. Además, están en riesgo 263.623 vacunos y bufalinos.
En respuesta a la emergencia, de acuerdo con el líder gremial, Fedegán, Ganacor, la Subasta Ganadera del Sinú y otras instituciones han entregado mercados, agua potable, carpas y otros elementos a las familias damnificadas.
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Para mejorar la logística, la Federación Ganadera de Córdoba (Ganacor) habilitó un centro de recepción de donaciones en su sede de Montería y abrió una cuenta bancaria exclusiva para canalizar recursos.
“Estamos redistribuyendo cada aporte recibido para que llegue a donde más se necesita”, explicó Humberto Lora, presidente de Ganacor.
Según el balance de las organizaciones, con el apoyo de empresas del sector, asociaciones y Fundagán, se han entregado más de 600 mercados y siete toneladas de agua a las comunidades afectadas.
Inundaciones en Córdoba han afectado a los ganaderos. El pasto ahora yace bajo el agua. Foto:Felipe Caicedo
Además, se han gestionado 8.000 litros de leche, 7.000 kilogramos de arroz fortificado, 4.000 prendas de ropa aportadas por la Corporación Organización Minuto de Dios y 1.000 pañales donados por la Fundación Fruto Bendito.
El café no escapa de las lluvias
En el frente del café, la situación es similar. El gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón, dijo que la producción de enero cayó un 34 por ciento, en línea con la tendencia observada durante el último trimestre del 2025, lo que refleja los rezagos climáticos sobre el cultivo y la formación de la cosecha.
“En el acumulado de los últimos 12 meses, la producción nacional alcanza 13,2 millones de sacos de 60 kg, lo que representa una contracción de 8 por ciento. Este comportamiento evidencia la sensibilidad del café frente a los choques climáticos y reafirma nuestra determinación de orientar el grano hacia aquellos mercados que reconozcan plenamente su calidad”, manifestó a través de su cuenta de X.
Colombia tiene más de 500.000 familias cafeteras. Foto:Suministrada
“Ante este entorno de volatilidad, el Fondo de Estabilización de Precios del Café se mantiene como un instrumento fundamental para proteger el ingreso de las familias cafeteras. Desde la Federación insistiremos en la implementación de las herramientas técnicas presentadas al Comité Nacional, con el propósito de activar mecanismos contracíclicos que permitan mitigar los efectos de la volatilidad internacional y preservar la estabilidad económica de más de 500.000 familias cafeteras”, adelantó.
Maíz y fríjol con pérdidas y retrasos en la cosecha
Los cultivos de maíz y fríjol también enfrentan afectaciones por las lluvias en el Caribe y la región Andina. La Federación Nacional de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) pidió al Gobierno Nacional medidas urgentes para atender la emergencia.
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Según el gremio, un frente frío atípico en plena temporada seca generó lluvias intensas, persistentes y fuera de los patrones normales en las últimas semanas, lo que impactó zonas estratégicas de producción del país.
Las precipitaciones coincidieron con etapas críticas como la madurez fisiológica y la cosecha, lo que ocasionó pérdidas totales en algunos casos y deterioro de la calidad del grano en otros.
En algunos casos han ocurrido pérdidas totales y los granos se han deteriorado. Foto:Cortesía
“Desde Fenalce, teniendo en cuenta los nueve granos que representamos, hemos podido evidenciar que, en la presente temporada de lluvias, los cultivos más afectados han sido el maíz y el fríjol, especialmente aquellos que se encuentran en etapas de cosecha o secamiento de grano en campo”, explicó Arnulfo Trujillo, gerente general del gremio.
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El dirigente agregó que en el fríjol se reportan afectaciones tanto en volumen como en calidad, mientras que en el maíz los impactos se relacionan con retrasos en la cosecha y mayores problemas de humedad del grano.
Las afectaciones se concentran en varias zonas productoras. En Córdoba se registraron lluvias superiores a 200 milímetros en pocos días, lo que inundó lotes de fríjol cabecita negra y deterioró la calidad del grano.
En Tolima, las lluvias persistentes y los días nublados han retrasado las cosechas e incrementado los costos de producción.
La producción y calidad del grano han sido golpeadas por las lluvias Foto:Cortesía
En la región Cundiboyacense, especialmente en cultivos de fríjol Bola Roja y fríjol Cargamanto Rojo, el exceso de humedad ha impedido el ingreso a los lotes y ha deteriorado la presentación del grano, además de generar otras dificultades operativas como presionar las codiciones fitosanitarias asociadas principalmente a la aparición de hongos.
Fenalce advirtió que esta situación compromete la competitividad del sector agrícola y el sustento de cientos de productores.
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“No hay garantías frente a las inclemencias climáticas, poniendo en riesgo la seguridad y la soberanía alimentaria del país. Le pedimos al Gobierno Nacional que se movilice y atienda esta emergencia que también nos afecta a todos como colombianos al ser consumidores de estos granos a diario. La comida de Colombia está en riesgo”, afirmó Trujillo.
Solicitudes de apoyo y manejo del riesgo
Ante el panorama descrito, Fenalce solicitó al Gobierno Nacional la adopción urgente de medidas de apoyo y alivio para los productores afectados. Entre ellas, propuso la activación de líneas especiales de crédito a través de Finagro, con tasas subsidiadas, periodos de gracia amplios y condiciones preferenciales de acceso.
Estas líneas estarían orientadas a capital de trabajo para la recuperación productiva, créditos de inversión para adecuación de tierras, maquinaria y equipos, así como a la refinanciación y normalización de obligaciones crediticias vigentes. El gremio advirtió que muchos productores se encuentran reportados en centrales de riesgo. Adicionalmente, solicitó la implementación de apoyos económicos directos para los productores más afectados, con el fin de compensar pérdidas y garantizar la continuidad de la actividad agrícola.
Muchas cosechas se han perdido ante el asedio de las lluvias. Foto:Cortesía
También pidió la articulación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para el reconocimiento formal de la emergencia productiva agropecuaria y la atención integral en los territorios afectados. Entre otras medidas, Fenalce planteó fortalecer la asistencia técnica orientada a prácticas de adaptación al cambio climático, manejo de excesos hídricos y reducción de la vulnerabilidad de los sistemas productivos, así como el desarrollo de materiales de fríjol resistentes a la humedad en épocas de cosecha.
El gremio también solicitó ampliar y fortalecer el seguro agropecuario, con mayores subsidios a la prima para cultivos de fríjol y maíz, de manera que sea una herramienta asequible para la gestión del riesgo climático.
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Los precios no perdonan
En cuanto a los efectos en el mercado, Fenalce indicó que, hasta el momento, no se evidencian incrementos generalizados en los precios asociados a las lluvias, debido a que la oferta de grano, particularmente de maíz, se mantiene activa en varias regiones.
No obstante, advirtió que, en el caso del fríjol, las afectaciones en calidad y los retrasos en la cosecha podrían generar ajustes puntuales en el mercado, especialmente en zonas con menor disponibilidad de grano. Según el gremio, estos impactos podrían reflejarse en los precios en las próximas semanas.
La federación emitió recomendaciones técnicas ante el escenario de lluvias persistentes y alta variabilidad climática, con alertas sobre exceso de humedad, riesgos fitosanitarios, pérdidas de calidad, manejo de poscosecha y seguridad del personal rural, con el fin de reducir pérdidas y mejorar la capacidad de respuesta de los productores.
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Mientras tanto, los gremios coinciden en que el impacto de las lluvias ya se siente en la producción, la logística y el sustento de miles de familias rurales, en un escenario que mantiene en alerta a varios sectores del agro colombiano.







