Colombia
El Campín, entre charcos y conciertos
la cancha de El Campín es el corazón del fútbol capitalino. Allí se han jugado algunos de los mejores partidos de Santa Fe y Millonariosy también se han escrito páginas históricas del fútbol colombiano. El estadio fue escenario de la única Copa América que ha ganado la Selección Colombia.
Por eso, cuando el césped no está a la altura, Bogotá lo siente. Y no es un hecho aislado. El problema se vuelve recurrente cuando coinciden temporadas de lluvias intensas con un uso excesivo del escenario para eventos y conciertos masivos.
LEA TAMBIÉN
Y como es costumbre, el deterioro del campo activa la búsqueda de responsables. En este nuevo capítulo, la mirada apunta al concesionario Sencia, que desde 2023 adquirió, vía APP por 29 años, la remodelación y administración del estadio y su entorno.
El proyecto es ambicioso. Plantea un complejo deportivo de vanguardia con hotel, clínica deportiva y zonas comerciales. En otras palabras, el entorno de El Campín se transformará en un centro de deporte, cultura y entretenimiento..
Estadio Nemesio Camacho El Campín Foto:IDRD
Más allá de las controversias que ha generado la APP, hay un punto difícil de refutar. Bogotá está en mora de modernizar su estadio principal para ponerlo a la altura de los grandes escenarios de América Latina y Europa.
Sin embargo, la promesa del futuro no puede servir de excusa para el descuido del presente. El reciente encuentro entre Millonarios y Medellín dejó en evidencia que las obligaciones actuales de la concesión están en entredicho. Un terreno irregular, con charcos y saturación por lluvias, no solo afectó el juego, también puso en riesgo la integridad física de los futbolistas.
LEA TAMBIÉN

No todo puede atribuirse al clima. Las lluvias influyen, sí, pero también lo hacen los múltiples conciertos que se realizan en el estadio. Los montajes y desmontajes, el tránsito de carga pesada y la cobertura del césped compactan el suelo y deterioran su capacidad de drenaje.
El resultado es evidente. La cancha se degrada y el fútbol paga la cuenta.
Aquí surge la tensión clásica entre la explotación comercial del recinto y su función social y deportiva. Pero conviene decirlo sin ambigüedades. Los términos contractuales de la APP permiten la explotación comercial, siempre y cuando se garantiza la calidad técnica de la gramilla. En este punto, el concesionario está endeudado.
Estadio Nemesio Camacho El Campín Foto:IDRD
El IDRD tampoco sale bien librado. Su rol no puede limitarse a reaccionar cuando el problema estalle. La intervención debe ser preventiva, exigente y técnica. Anticiparse, auditar, imponer correctivos y aplicar sanciones cuando corresponda.
Al menos, tanto el concesionario como el Distrito han reconocido responsabilidades y han tomado decisiones para corregir. Eso demuestra que entienden lo que está en juego. Para los bogotanos, no poder ver jugar a sus equipos en su estadio no es un detalle menor.
LEA TAMBIÉN

Se avecinan transformaciones profundas en la zona de El Campín, un lugar estratégico para la ciudad. Es probable que el nuevo complejo traiga beneficios urbanísticos, culturales y económicos. Pero hay una línea que no se puede cruzar. El fútbol no puede quedar relegado en su propia casa. Si El Campín va a ser un gran escenario del deporte y el entretenimiento, tendrá que funcionar como ambos. Y eso empieza por lo más básico. Una cancha digna, segura ya la altura de la ciudad.
ÓMAR ORÓSTEGUI
Director Govlab
universidad de la sabana
