Colombia
Emergencia por inundaciones en Córdoba: gobernador pide a Petro llevar el Consejo de Ministros al territorio
La crisis de inundaciones en el departamento de Córdoba alcanzó un nuevo nivel político y social este fin de semana, cuando el gobernador Erasmo Zuleta Bechara realizó un llamado directo al presidente Gustavo Petro para que el Consejo de Ministros se lleve a cabo en el territorio, buscando tomar decisiones urgentes desde el lugar afectado por la crisis.
El pronunciamiento se realizó en la red social X, donde el gobernador destacó la magnitud de la tragedia y la necesidad de una presencia contínua del Gobierno Nacional.
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“Presidente Petro, le sugiero que el próximo Consejo de Ministros se realice en Córdoba. Las decisiones necesarias para esta emergencia se deben tomar desde el lugar, con nuestra gente y con información en tiempo real”, escribió Zuleta Bechara.
En su mensaje, el gobernador señaló que más de 120.000 personas han perdido todo y que 24 de los 30 municipios del departamento están siendo afectados por las inundaciones, una situación que describió como compleja y en constante cambio. Además, pidió una respuesta inmediata, recursos y un plan de reactivación económica y reparación de daños, enfatizando que “Córdoba necesita la presencia constante del Gobierno Nacional”.
Tras las inundaciones, Zuleta ha ampliado sus declaraciones en varios medios de comunicación, indicando que el departamento enfrenta una de las peores crisis de su historia reciente. Explicó que las lluvias, inusuales para esta época, han llevado al desbordamiento de ríos y ha causado daños simultáneos en el norte y sur del departamento.
Según los reportes oficiales, el 80% del territorio en Córdoba presenta algún nivel de daño, con al menos diez municipios en situación severa, mientras se llevan a cabo labores de rescate y atención humanitaria desde el Puesto de Mando Unificado (PMU).
En una entrevista con la agencia EFE, el gobernador fue contundente: “La situación actual en Córdoba es un evento sin precedentes; no tenemos antecedentes de algo de esta magnitud”.
Una de las decisiones más significativas tomadas por la Gobernación de Córdoba ha sido la suspensión de clases en todos los establecimientos educativos de los 27 municipios no certificados, iniciativa que rige desde hoy, lunes 9 de febrero, hasta el viernes 13.
La decisión, formalizada mediante un nuevo acto administrativo el 8 de febrero, modifica la Resolución No. 00011 de 4 de febrero de 2026, que originalmente solo incluía la suspensión en algunas escuelas afectadas.
El gobernador aclaró que esta medida responde a una situación de calamidad generalizada, que impacta no solo a los estudiantes, sino también a docentes, rectores y personal administrativo.
“Nuestra comunidad enfrenta una situación de calamidad y tenemos a docentes, estudiantes y personal administrativo afectados”, afirmó Zuleta, quien subrayó que la prioridad es garantizar la seguridad de niños y jóvenes.
Los informes diarios del PMU indican que las inundaciones han causado daños en instalaciones educativas, carreteras rurales y urbanas, dificultando el desplazamiento seguro de las comunidades hacia los centros educativos.
La Gobernación reiteró que el regreso a clases solo ocurrirá cuando existan condiciones seguras y verificadas, cumpliendo con el principio de prevención.
Más allá de la atención inmediata, el gobernador alertó sobre el fuerte impacto económico que conlleva la emergencia en un departamento con vocación agroindustrial.
“Estamos enfrentando impactos en los sectores agroindustrial, agrícola, pecuario, turístico, pesquero y minero-energético. El comercio se ve afectado, así como el sector informal; actualmente, todo el departamento de Córdoba está perjudicado”, declaró a EFE.
El mandatario enfatizó que la recuperación no puede limitarse a ayudas humanitarias, sino que también debe incluir un plan de reactivación económica y reparación de daños, especialmente para las familias que dependen de la ganadería, la pesca y la agricultura.
Durante la emergencia, el presidente Gustavo Petro anunció el pasado viernes 6 de febrero su intención de declarar nuevamente la emergencia económica, social y ambiental en la región afectada, una medida que podría extenderse a otras áreas del país.
Según el presidente, al menos 14 personas han fallecido y aproximadamente 9.000 viviendas han sido destruidas en Córdoba y Sucre debido a las intensas lluvias. Petro también informó que el Gobierno trabajará junto al Ejército para derribar diques que obstaculizan el flujo natural del agua y restituir tierras a ciénagas y caños, como parte de las acciones de mitigación.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) ha advertido que las lluvias están asociadas a frentes fríos que provienen del hemisferio norte, un patrón climático inusual para una época que suele ser seca.
Según El Tiempo, el director de la UNGRD, Carlos Carrillo, afirmó que se trata de un fenómeno atípico: “Estamos en una temporada de menos lluvias, y aun así, enfrentamos precipitaciones intensas”.
Mientras avanzan las labores de atención a la emergencia, ciudades como Medellín han establecido puntos de donación para apoyar a las familias afectadas en Córdoba y el Urabá antioqueño. El gobernador también pidió el apoyo de la comunidad internacional, resaltando la solidaridad de la ciudadanía y del sector privado.
