Economia
Economía colombiana cerró 2025 con crecimiento de 2,6% y señales de estancamiento en el
La economía colombiana cerró 2025 con un crecimiento de 2,6%, un resultado que si bien confirma una mejora notable frente a 2024, cuando había quedado en 1,5%, al revisar los diferentes componentes que acompañan este dato, queda claro que el país avanza a un ritmo moderado y sin una aceleración sostenida.
No en vano, el desempeño del cuarto trimestre es clave para entender el tono con el que la actividad económica llega a 2026 y en ese sentido lo primero que hay que decir es que según el Dane, el PIB creció 2,3% anual entre octubre y diciembre de 2025, un registro positivo, pero inferior al 2,4% de un año atrás y a las proyecciones del mercado, que para este período, que se ubicaban entre 2,4% y 3% en su variación anual.
Entre tanto, la serie ajustada por estacionalidad mostró que el crecimiento frente al tercer trimestre fue de apenas “0,1%”, una señal de que la economía prácticamente se estancó en el cierre del año. En pocas palabras, el país logró crecer, pero lo hizo sin velocidad y por ahora, el balance del año deja una sensación de avance frágil, sostenido más por inercia que por una recuperación robusta de los motores productivos.
El dato del PIB para cierre de 2025 ha generado inquietud entre los expertos. Foto:Cortesía – Dane / A.P.I.
El consumo sigue empujando
Desde el enfoque del gasto, el consumo final fue uno de los principales soportes del crecimiento; dado que en el acumulado del año, el consumo creció 4,2% y ayudó a sostener la demanda interna en un contexto de debilidad de otros componentes. Dentro de ese consumo, el gasto del Gobierno volvió a tener un papel protagónico.
PIB 2025 Foto:Portafolio
Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, sin lugar a dudas esta es una sorpresa a la baja y que “lo más preocupante es el comportamiento de la inversión, que cayó 2,9% en el último trimestre y se ubicó en su nivel más bajo como porcentaje del PIB en dos décadas: 16% del PIB”.

“Como lo he advertido en ocasiones anteriores, si Colombia no logra elevar su tasa de inversión por encima del 20% del PIB, seguiremos atrapados en una senda de crecimiento inferior al 3% anual, un ritmo insuficiente para cerrar brechas sociales y sostener un proceso robusto de desarrollo económico”, acotó.
Y es que las cifras del Dane muestran que el gasto público creció 7,1% en 2025, convirtiéndose en uno de los factores más relevantes para explicar el crecimiento del PIB, especialmente en el tramo final del año y confirma que el Estado actuó como un amortiguador del ciclo económico en un contexto de menor dinamismo privado.
El dato del PIB para cierre de 2025 ha generado inquietud entre los expertos. Foto:Cortesía – Lumen / A.P.I.
El protagonismo del gasto público también se reflejó en la evolución sectorial; donde las actividades de administración pública… registraron un crecimiento de 4,5% en el año, consolidándose como uno de los mayores aportantes al PIB. A estas se sumaron comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida, que crecieron 4,6%, apoyados en la demanda interna y en el comportamiento del consumo.
Otros servicios también mostraron expansiones significativas; como es el caso de las actividades artísticas… crecieron 9,9% en 2025, siendo el sector con mayor crecimiento relativo. No obstante, su peso dentro de la estructura productiva es menor, por lo que su aporte agregado resulta limitado frente a sectores de mayor tamaño, aunque contribuye a sostener el balance general de la economía.

Las notas negativas
En contraste, los sectores ligados a la inversión y a la producción de bienes continuaron mostrando debilidad, ya que la explotación de minas y canteras registró una caída de 6,2% en el año, afectada por menores niveles de producción de petróleo, carbón y minerales metálicos.
Así mismo, la construcción también cerró el año en terreno negativo, con una contracción de 2,8%; tras un desempeño que estuvo marcado por la caída en las edificaciones residenciales y no residenciales, que no logró ser compensada por la obra civil y pone sobre la mesa las dificultades que enfrentó la inversión privada y la cautela de los agentes económicos en un entorno de incertidumbre.
El dato del PIB para cierre de 2025 ha generado inquietud entre los expertos. Foto:Cortesía – Dane / A.P.I.
Por su parte, la industria manufacturera mostró un comportamiento positivo en el agregado anual, con un crecimiento de 1,9%, aunque su desempeño se debilitó hacia el final del año. En el cuarto trimestre, la industria creció apenas 1% anual y, en términos trimestrales, registró una variación de “-1,6%”; tras la cual se puede hablar de una pérdida de impulso productivo en el cierre de 2025.
Para Diego Montañez Herrera, máster en economía de la Universidad Eafit, hay que saber leer este resultado, puesto que si bien hay noticias positivas, el país todavía tiene mucho por hacer y diversos frentes productivos que requieren atención especial, si se quiere apostar por una reactivación económica.

“La economía colombiana creció 2,6% en 2025 según el Dane. Es el tercer año consecutivo por debajo del promedio histórico (3,6%), un balance mejor que 2023 (0,8%) y 2024 (1,5%) y aún lejos del dinamismo pre-pandemia. La recuperación es gradual, no acelerada”, acotó.
Inversión vuelve a caer
Desde la óptica del gasto, la principal señal de alerta fue el comportamiento de la inversión; dado que la formación bruta de capital fijo cayó 9,3% en el cuarto trimestre, confirmando que este componente sigue siendo el principal freno estructural del crecimiento; mientras que en términos trimestrales, la inversión retrocedió 8,9%, una caída que explica buena parte del bajo crecimiento observado al final del año.
El dato del PIB para cierre de 2025 ha generado inquietud entre los expertos. Foto:Cortesía – Dane / A.P.I.
Este retroceso de la inversión contrasta con la relativa estabilidad del consumo y refuerza la idea de un crecimiento desbalanceado, ya que mientras el gasto de los hogares y del Gobierno permitió evitar una desaceleración más pronunciada, la ausencia de inversión limita la capacidad de expansión futura de la economía y reduce el potencial de crecimiento de mediano plazo.
Concretamente, al hablar de inversión privada, que se observa en la formación bruta de capital fijo, este indicador registró una caída anual de 2,9% en el cuarto trimestre de 2025. Este retroceso estuvo marcado, principalmente, por la contracción en vivienda, que cayó 8,5%, y en otros edificios y estructuras, con una disminución de 5,3%, dos componentes que explicaron buena parte del resultado negativo del agregado de inversión. Para el caso de productos de propiedad intelectual, dicha división se descolgó un 3,6%.

Por tipo de activo, la vivienda restó 1,8 puntos porcentuales a la variación anual de la inversión, mientras que otros edificios y estructuras lastraron 1,6 puntos. En contraste, recursos biológicos cultivados y maquinaria y equipo crecieron 1,8% cada uno, aportando 0,1 y 0,5 puntos porcentuales, respectivamente.
Así las cosas, el balance del cuarto trimestre deja claro que la economía colombiana cerró 2025 dependiendo del consumo y del sector público; aunque el hecho de que el crecimiento trimestral haya sido de solo “0,1%” muestra que esa inercia que movió la economía a lo largo del año, estarían llegando a su fin; por lo que el reto sigue siendo transformar este crecimiento moderado en uno más equilibrado y sostenible, con mayor protagonismo de la inversión y la producción.
DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO
Periodista de Portafolio
