Economia
Cesantías en Colombia superan los $18,1 billones en 2026
Bogotá, 17 de febrero de 2026. La Superintendencia Financiera de Colombia reportó que el recaudo de cesantías creció un 12,82 % nominal frente al año anterior. Bogotá y Antioquia concentran la mayoría de los aportes. Pese al incremento, los retiros por terminación de contrato laboral siguen siendo la principal causa de salida de estos recursos.
El reporte de la Superfinanciera al corte del 16 de febrero de 2026 confirma la solidez del ahorro de los trabajadores. El recaudo total ascendió a $18,16 billones, lo que representa un crecimiento real del 7,34 % (descontando el efecto de la inflación).
Sin embargo, el dato de los retiros ofrece una mirada distinta sobre la estabilidad del empleo. En 2025, los trabajadores retiraron $11,65 billones de los fondos privados. Aunque los retiros por terminación de contrato disminuyeron levemente (pasando del 36,2 % al 35,6 %), siguen siendo la causa número uno. Resulta positivo notar que el retiro para educación ganó terreno, lo que sugiere una mayor inversión de los colombianos en capital humano.
Radiografía de los aportes y afiliados
El sistema cuenta actualmente con 13.292.275 afiliados. La distribución geográfica de estos ahorros muestra una alta concentración en los centros industriales y financieros del país:
- Bogotá: 32,3 % de los afiliados.
- Antioquia: 18,5 % de los afiliados.
- Valle del Cauca: 9,1 % de los afiliados.

Estas tres regiones concentran casi el 60 % de todo el sistema de cesantías. En cuanto a la gestión de los recursos, la mayoría de los retiros por desempleo provienen del portafolio de largo plazo (46,1 %), lo que indica que los trabajadores están utilizando sus ahorros de mayor antigüedad para cubrir contingencias laborales.
Tendencias: Educación vs. Desempleo
Un hallazgo clave en el informe de la SFC es el cambio marginal en el uso de los fondos. Los retiros para educación aumentaron su participación en 0,6 puntos porcentuales, una cifra equivalente a la disminución de los retiros por fin de contrato. Este cambio, aunque pequeño, marca una tendencia hacia el uso de la prestación social para fines de progreso personal y no solo como seguro de desempleo.
