Economia
el lastre que frenó el crecimiento del PIB
El déficit comercial de 2025 se consolidó como el más alto en la historia de Colombia y le pasó “factura” al desempeño del producto interno bruto (PIB), que cerró el año en 2,6 por ciento.
Según las cifras más recientes publicadas por el Dane, el déficit en la balanza comercial colombiana terminó en 16.377 millones de dólares, superando los 10.807 millones de dólares registrados en 2024.
Este saldo en rojo es el resultado de una brecha cada vez más ancha: mientras las importaciones mantuvieron un ritmo de crecimiento constante, las exportaciones no lograron seguirles el paso.
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Foto:Ministerio de Transporte
Específicamente, las importaciones aumentaron 10,3 por ciento al sumar 66.577 millones de dólares, impulsadas por las compras de manufacturas, productos agropecuarios, alimentos y bebidas.
Con este dato, 2025 se consolidó como el segundo año con el mayor registro histórico de importaciones, solo superado por los 71.446 millones de dólares alcanzados en 2022.
En contraste, las exportaciones llegaron a 50.200 millones de dólares tras un crecimiento de apenas 1,29 por ciento, apoyadas por mayores ventas de oro, café y aceite de palma.
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El principal responsable de este rezago es el marchitamiento de las ventas externas de petróleo (-5,3 por ciento) y carbón (-20,3 por ciento), cuyos valores exportados sufrieron caídas significativas durante el año.
Aunque otros sectores como el agropecuario (33,2 por ciento) y las manufacturas (4,8 por ciento) mostraron cifras positivas, su empuje fue insuficiente para compensar el retroceso de los sectores tradicionales.
Si bien las exportaciones del año pasado fueron insuficientes, se destaca que, por primera vez en dos años, el país volvió a superar el umbral de los 50.000 millones de dólares.
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Un déficit comercial “preocupante”
El presidente de Analdex, Javier Díaz, calificó como “preocupante” el déficit comercial de 2025 e insistió en la necesidad de que el país siga aumentando sus exportaciones para cerrar la brecha.
Este desbalance actúa como un freno para la economía nacional, pues la salida de dólares para pagar importaciones que no retornan vía exportaciones reduce el capital disponible para invertir en el desarrollo del país.
Según el promedio de exportaciones per cápita regional, Colombia debería superar los 100.000 millones de dólares anuales; es decir, las ventas al mundo tendrían que duplicarse para alcanzar el verdadero potencial del país.
La última vez que Colombia registró un superávit en su balanza comercial fue en 2013, cuando las exportaciones llegaron a 58.826 millones de dólares, y las importaciones sumaron 56.620 millones de dólares.
Estas cifras dieron como resultado un saldo a favor de 2.206 millones de dólares, apalancado por precios del petróleo que superaron los 100 dólares por barril durante gran parte de ese año.
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El impacto en el crecimiento económico
El déficit comercial tiene un impacto directo en la riqueza que genera el país. En el cálculo del PIB, el comercio internacional le restó al crecimiento económico durante 2025.
Al profundizarse el déficit, este valor se resta del agregado que aportan el consumo del Gobierno Nacional y de los hogares, así como de la inversión de las empresas, para determinar el valor total del PIB.
La magnitud del impacto es tal que en 2025 las importaciones representaron el 20 por ciento de todo el PIB nacional, el cual ascendió a 1.854 billones de pesos.
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El análisis de los datos también permite un ejercicio hipotético revelador: si el déficit comercial se hubiese mantenido en los niveles registrados en 2024, la economía colombiana habría tenido un mejor desempeño.
Bajo ese escenario, el PIB podría haber crecido un 4,5 por ciento. Sin embargo, debido al peso negativo del déficit comercial, el crecimiento real apenas alcanzó el 2,6 por ciento.
Lo que más contribuyó a este porcentaje fueron el transporte y alojamiento, que crecieron 4,6 por ciento; seguidos de la administración pública, defensa, educación y salud, con una recuperación anual de 4,5 por ciento.
