Colombia
Primera pelea pública entre “therians” en Barranquilla genera debate en redes sociales, todo quedó en video
Un grupo de jóvenes que se autodenominan “therians” se vio envuelto en una pelea en la Plaza de la Paz, Barranquilla, un hecho que marcaría el primero de este tipo en la localidad.
La situación fue grabada y compartida en redes sociales por el perfil informativo Colombia Oscura. En el video se puede ver a varios adolescentes peleando físicamente, mientras un grupo de curiosos observa risueño y asombrado.
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Los usuarios de la red social comentaron extensamente sobre el incidente, cuestionando tanto las razones de los participantes como el concepto de la identidad “therian”, que hasta ahora había permanecido en la sombra en la capital del departamento del Atlántico.
Más allá de las dudas, circularon burlas y comentarios despectivos hacia aquellos que se sienten como animales, visibles ahora en espacios públicos imitando movimientos y sonidos, y usando vestimentas y símbolos relacionados con esta temática.
Otros internautas sugirieron que la pelea podría haber sido un acto planeado para hacerse viral y “acumular likes”.
Algunas reacciones fueron: “Vine a los comentarios a ver cuántos pendejos creen que esto es real”; “No puedo creer que el nivel de creencia de la gente esté tan bajito! El que no se dé cuenta de que esto es un bait, está en problemas”; “De milagro no los devoraron los espectadores jajajajajajajajaja”; “Puro show para redes sociales. Jajajaja”; “Que una perrera los duerma si tan animales se sienten”; “Jajajaaj están fuera de contexto jajajja realmente no son Therians. Fue una recreación al estilo de la ciudad como dicen aquí ‘mamadera de gallo’, una burla ajajjaja”.
El video se publicó poco después de que otros clips de seguidores de la tendencia en distintas ciudades del país, como Bogotá, también comenzaran a circular.
Inclusive, se viralizó un video de un grupo de jóvenes actuando de manera “animal” en la estación temporal Calle 34 de TransMilenio en Bogotá, desplazándose en cuclillas, gateando y simulando movimientos de cuadrúpedos.
Esta escena, que se propagó rápidamente en las redes, fue grabada por un ciudadano llamado Felipe González. Además de capturar la sorpresa de los pasajeros y transeúntes, mostró a miembros del grupo con correas en torno a sus cuellos, movidos de un lado a otro por otros, mientras esperaban en el área de los buses articulados; algunos aprovecharon las puertas abiertas de la estación para entrar.
La viralización del video desató reacciones diversas: algunos usuarios describieron estos actos como “bufonadas”, mientras que otros los vieron como señales de carencias afectivas e incluso problemas de salud mental.
Sin embargo, también hubo quienes defendieron la actuación como una manifestación válida de identidad y cultura alternativa. Este grupo sostiene que la visibilidad de quienes participan en la tendencia puede responder a sus búsquedas personales de autenticidad y pertenencia, más allá de una simple provocación o “performance”.
La situación también está generando preocupaciones en el ámbito laboral colombiano. El auge de videos virales y encuentros de comunidades “therian” en ciudades significativas llevó a la abogada laboralista Cindy Isaza a aclarar los alcances de la legislación nacional en relación con esta identidad en el trabajo.
El punto central de su reflexión es claro: la identificación subjetiva como animal no cambia los derechos ni las obligaciones contractuales, y el régimen laboral colombiano solo reconoce como trabajadores a personas naturales.
Las consultas en redes sociales llevaron a Isaza a responder preguntas, como la de un seguidor que inquirió: “¿Qué hago si mi trabajador me dice que es un perro?”. Su respuesta fue que la manifestación de una identidad “therian” no afecta la validez del vínculo con el empleador, pero la situación puede volverse relevante si el comportamiento impacta negativamente en el servicio o en el ambiente laboral.
Un aspecto crucial destacado por la creadora de contenido fue que, aunque en Colombia los animales son reconocidos como seres sintientes en términos de protección y bienestar, no se les otorga personalidad jurídica ni capacidad legal para ser titulares de un contrato laboral.
“El trabajador debe ser una persona”, afirmó la abogada, refiriéndose explícitamente al Código Sustantivo del Trabajo. La normativa colombiano establece con claridad que la relación laboral se basa en la prestación de servicios de una persona bajo subordinación y salario, y sobre este principio se funda todo el sistema de derechos y obligaciones, incluida la seguridad social.
