Colombia
Petro cuestiona obra de $168 mil millones para Bocagrande y desató debate sobre prioridades y cambio climático
La decisión de la administración del presidente gustavo petro de cuestionar públicamente una obra clave anunciada por el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, ha generado un fuerte debate político y social en la ciudad y más allá de sus fronteras. El proyecto ‘4 en 1 Bocagrande y Castillogrande’, un ambicioso plan que según Turbay buscaresolver de manera definitiva las inundaciones que afectan los sectores más emblemáticos de la ciudad y fortalecer su resiliencia frente al cambio climático, fue objeto de duras críticas desde la cuenta oficial del primer mandatario.
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La obra, con una inversión estimada en 168 mil millones de pesos, fue presentada ante la Junta Directiva de la ANDI Bolívar como una intervención estructural histórica que combina ingeniería hidráulica avanzada con renovación urbana y modernización de espacios públicos en Bocagrande, Castillogrande, el paseo peatonal frente a la bahía y parques aledaños.
A pesar de la recepción positiva de algunos sectores, el comentario del presidente Petro en su red social generó un debate polarizado. entre defensores del megaproyecto y críticos que respaldan la postura del mandatario nacional sobre prioridades en infraestructura y enfoque de recursos públicos. Este choque entre administraciones locales y nacionales abrió una intensa conversación sobre cómo y dónde invertir para enfrentar los efectos del cambio climático y las necesidades reales de los ciudadanos.
El proyecto ‘4 en 1’ y sus promesas de transformación
Presentan megaproyecto ‘4 en 1’ para Bocagrande, destinado a resolver las inundaciones. Foto:Alcaldía Cartagena
El proyecto presentado por la Alcaldía Mayor de Cartagena integra cuatro componentess: una solución hidráulica definitiva contra inundaciones mediante tanques de tormenta y estaciones de bombeo, la modernización de 2,5 km de la Avenida Chile, la ampliación del paseo peatonal de la bahía y la revitalización de parques como Navas, Coral Gables y La Concha.
La lógica del plan se centra en enfrentar dos fenómenos paralelos: las altas mareas que suelen inundar las calles de Bocagrande y las lluvias intensas que convierten las vías en canales temporales, afectando la movilidad, el comercio y la vida diaria de residentes y turistas.
Además de sus beneficios técnicos, la obra pretende dar un impulso urbano integral que reivindica zonas de alta valorización que, según cifras oficiales, contribuyente con una parte significativa de la recaudación tributaria de la ciudad y al mismo tiempo ofrece espacios públicos mejorados para la comunidad y visitantes.
Proyectado para ejecutarse en dos fases, con estudios y diseños en los primeros meses y una etapa de construcción de casi dos años, el megaproyecto busca entregarse en 2027, iincorporando elementos que responden al aumento del nivel del mar ya los retos ambientales de una ciudad costera en expansión.
La crítica de Petro y la respuesta de sectores cartageneros
Críticas del presidente, Gustavo Petro en redes sociales. Foto:redes sociales
El mensaje de Petro Destruyó una fuerte respuesta de líderes políticos, empresarios del sector turístico y representantes de la comunidad local. que consideran que este tipo de obras son esenciales para la competitividad y sostenibilidad de Cartagena como destino internacional.
Para algunos sectores, la crítica presidencial se interpreta como un gesto de desconfianza hacia proyectos con un enfoque territorial y específico en zonas urbanas que generan empleo, dinamizan la economía local y protegen activos residenciales y comerciales de alto valor. Otros señalan que la falta de alineación entre el gobierno nacional y distrital podría generar tensiones innecesarias e incluso retrasos en la ejecución si no se logra un consenso.
Desde la Alcaldía, defensores del ‘4 en 1’ argumentan que el proyecto no solo enfrenta un problema de infraestructura tradicional, sino que es una respuesta técnica ya largo plazo al cambio climático, donde la ingeniería hidráulica combinada con urbanismo sostenible puede reducir vulnerabilidades y asegurar el desarrollo del sector turístico y residencial.
Impacto económico y prioridades de inversión.
Sectores respaldan la iniciativa, por su impacto en la competitividad urbana y turismo de la ciudad. Foto:Alcaldía Cartagena
Más allá del debate político, el proyecto de Bocagrande representa un ejercicio de planificación urbana con implicaciones económicas considerables. Además de mitigar las inundaciones en una de las áreas más transitadas de la ciudad, podría generar empleo local en construcción, servicios y turismo, y atraer inversiones destinadas a mejorar la experiencia urbana y costera de Cartagena.
Los detractores de la crítica de Petro señalan que obras de esta escalada pueden convertirse en una palanca para estimular la economía regional, Además de fortalecer la infraestructura ante futuros eventos extremos, que expertos vinculan cada vez más con patrones climáticos cambiantes en la región Caribe.
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Sin embargo, quienes respaldan la posición del presidente subrayan que, en un contexto de recursos públicos limitados y múltiples necesidades sociales en otras regiones afectadas por emergencias, priorizar estos gastos requiere un análisis más amplio sobre equidad y retorno social de inversión.
Este debate pone sobre la mesa. la forma en que se toman decisiones de infraestructura en colombia y cómo se equilibran los intereses locales con las directrices y prioridades del Gobierno nacional.
Reacciones y el horizonte político
Cartagena discute prioridades de inversión entre infraestructura climática y necesidades sociales. Foto:Alcaldía Cartagena
La controversia por la obra en Bocagrande no solo refleja diferencias de visión entre niveles de gobierno, sino que también se enmarca en un ambiente político más amplio, donde temas de gasto público, cambio climático, desarrollo urbano y prioridades presupuestales están siendo intensamente discutidos a nivel nacional.
Algunos analistas aseguran que la discusión en torno a esta obra podría convertirse en un punto de referencia para futuras negociaciones y alianzas entre gobiernos locales y el Ejecutivo central, especialmente en un año político crucial para Colombia por las elecciones legislativas y presidenciales en marcha.
Lo que sí es claro es que la polarización sobre este tipo de proyectos pone sobre la mesa preguntas profundas sobre quién decide el rumbo del desarrollo urbano y ambiental en las principales ciudades del país, y cómo equilibrar la acción local con la visión estratégica de una nación que enfrenta desafíos climáticos, sociales y económicos simultáneos.
En este contexto, Cartagena se convierte en un laboratorio político y técnico donde la gestión de infraestructura se entrelaza con la gestión pública nacional, con consecuencias potenciales para la gobernanza y las políticas de adaptación al cambio climático en Colombia.
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