Colombia
Así fue viral aparición del perrito ‘conductor’ que conquistó a los pasajeros del Sitp en Bogotá, hasta uniforme tiene
Una escena habitual captó el interés en redes sociales: un perro negro, con un uniforme idéntico al del conductor, se encuentra sentado junto al volante en lo que parece ser la ruta Bachué del SITP en Bogotá.
El canino, con una chaqueta negra reflectiva, muestra atención en cada movimiento del conductor mientras ambos recorren las calles de la ciudad.
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La imagen se difundió rápidamente, creando una ola de comentarios en TikTok. Muchos usuarios expresaron su cariño por el perro y su dueño. Uno escribió: “el SITP te debe toda la publicidad, simplemente hermoso”.
Sin embargo, algunos, aunque admirados, mostraron preocupación por posibles sanciones: “La verdad, el video es hermoso, pero seguro lo sancionan por maniobras inseguras; mejor bájalo de las redes”. El humor también estuvo presente: “Un día lo tuve en mi ruta!! Es muy trabajador y se preocupa por los pasajeros”, comentó alguien, mientras otro, sorprendido, confesó: “Ayyy, yo lo he visto; es una ternura (admito que me asustó porque pensé que estaba solito cuando lo vi por primera vez)”.
La viralización del video no solo destacó la ternura del instante, sino que también planteó reflexiones sobre la seguridad y las reglas del transporte público. Algunos mensajes celebraron la conexión entre el conductor y su perro: “No importa, te amamos, señor conductor”.
Algunos bromearon sobre la situación de la ciudad: “Transmilenio y el SITP se han vuelto tan inseguros que los buses deben tener Super Guau-rdia”. La imagen del perro vestido también se convirtió en un símbolo: “…Y uniformado, ¡qué belleza!”.
Según varios usuarios, el perro no solo acompaña, sino que también supervisa dentro del bus: “Ese perro es todo tierno; cuando el dueño abre las puertas del bus, él pasea por el pasillo verificando que todos bajen y pueda cerrar nuevamente las puertas (sic)”.
Este fenómeno no es aislado. En 2024, la historia de Lulú, una perra criolla de apoyo emocional, atrajo la atención del público. Lulú fue adoptada por Huger Herrera, conductor del SITP, después de encontrarla abandonada en un bus. Con el tiempo, se convirtió en un pilar para Herrera, quien había perdido a su familia en 2008. Su presencia se volvió crucial: Lulú acompaña a Uger en cada jornada laboral y es conocida por ladrar a quienes intentan evadir el pago del pasaje, según contaron pasajeros habituales.
Respecto a la normativa colombiana, se permite el ingreso de perros de apoyo emocional y de servicio al SITP, siempre y cuando el propietario lleve el carné de vacunación vigente. Aunque no es obligatorio el uso de bozal para todos, los dueños deben tener la certificación que acredite la necesidad emocional del animal.
La Corte Constitucional aprobó el transporte de mascotas en vehículos públicos bajo ciertas condiciones. Los dueños de perros medianos o grandes deben asegurarse de que sus animales lleven collar y permanezcan sujetados, ubicados en el suelo durante el trayecto. Las razas calificadas como potencialmente peligrosas requieren que solo adultos las transporten, siempre con collar y bozal.
En cuanto a los perros de asistencia, la legislación lo aclara. El artículo 87 de la Ley 769 de 2002 establece que los animales lazarillos pueden ingresar sin bozal siempre que estén debidamente identificados. Por otro lado, los animales domésticos pequeños solo pueden viajar en un guacal o contenedor, estando prohibido transportarlos en brazos.
El propietario o tenedor del animal es el responsable de cualquier daño causado por el mismo, ya sea a la infraestructura, los buses o a otros pasajeros. Además, debe limpiar cualquier residuo que el animal deje durante el viaje.
La legislación colombiana, a través de su artículo 108 F, define los perros potencialmente peligrosos según antecedentes de agresión, entrenamiento para ataque y pertenencia a ciertas razas, entre ellas American Staffordshire Terrier, Bullmastiff, Dóberman, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Fila Brasileiro, Mastín Napolitano, Pit Bull Terrier, Dogo de presa canario, Rottweiler, Staffordshire Terrier y Tosa Japonés.
Estas disposiciones buscan equilibrar el derecho de los usuarios a viajar de forma segura y el bienestar de los animales que proporcionan compañía o apoyo emocional.
Historias como la de Lulú y el perro uniformado muestran que la convivencia entre animales y usuarios del SITP es posible y, a veces, deseada por la comunidad.
