La Sección 122 funciona así como una medida temporal que permite mantener presión comercial mientras avanzan procesos más largos y técnicamente sustentados.
Alivio limitado
Christopher Hernandez-Roy, del Center for Strategic and International Studies (CSIS), considera que la eliminación de los aranceles bajo IEEPA devuelve cierta previsibilidad a las cadenas de suministro regionales.
El impacto positivo, sin embargo, será moderado. La mayoría de las exportaciones mexicanas ya permanecía libre de arancel gracias al T-MEC y los aranceles sectoriales bajo la Sección 232 continúan vigentes en industrias clave como automotriz, metales e infraestructura energética.
“La pérdida de las facultades del IEEPA también podría llevar a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) a centrarse más en la incorporación de normas más estrictas, en particular en áreas como la industria automotriz y su cumplimiento, directamente en el proceso de revisión del T-MEC”.
Zapata indica que el nuevo esquema introduce una coincidencia decisiva. Los 150 días iniciales del arancel bajo la Sección 122 avanzan en paralelo con la revisión del T-MEC programada para julio de 2026.
Ese calendario coloca presión directa sobre las negociaciones regionales. México conserva ventajas frente a competidores globales, aunque enfrenta un entorno donde los aranceles dejarán de responder a decisiones de emergencia y pasarán a investigaciones formales con criterios económicos definidos.
México mantiene, por ahora, el principal escudo comercial de América del Norte.

