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¿Al público ya no le gusta el anime?
En los últimos meses hemos podido comprobar cómo las películas de anime se comían la taquilla en las salas de cine, con cintas como: Guardianes de la noche: Kimetsu no Yaiba – La fortaleza infinita (2025) o Chainsaw Man – La película: El arco de Reze (2025), liderando las listas de lo más visto en España. Pero Scarlet de Mamoru Hosoda no ha corrido la misma suerte.
Pese a haber tenido a Sony Pictures como distribuidora internacional y de haber contado con un amplio estreno en salas, llegando hasta 175 cines de nuestro país, sus cifras han sido ínfimas.
En su estreno, Scarlet ni siquiera alcanzó el Top 10 de lo más visto, sino que lo último de Mamoru Hosoda se quedó relegado al puesto número 19 con una paupérrima recaudación de 7.500 euros.
¿De dónde viene el fracaso de Scarlet en taquilla?
Scarlet ha fracasado en España, pero cuando se estrenó en Japón sus cifras no fueron mucho mejores, con una recaudación total de 1.343.641 dólares, que contrastan con los 57.146.644 dólares que logró recaudar en territorio nipón Belle (2021), el anterior trabajo de Mamoru Hosoda.
La crítica tampoco ha acompañado a este último estreno del cineasta, que cuenta con una nota media del 75% en Rotten Tomatoes, y con el público habiéndole dado una del 6,2 en Filmaffinity.
El escaso márketing ha jugado en su contra, pero tampoco se puede negar que los auténticos bombazos en anime de los últimos meses venían respaldados por grandes éxitos televisivos que se convertían en eventos cinematográficos.
El poderoso fandom de Kimetsu no Yaiba y Chainsaw Man se encargó de convertir en un éxito sus últimos largometrajes, y atrajeron la atención de las personas ajenas a al fenómeno, pero Scarlet de Mamoru Hosoda no ha logrado la repercusión mediática de la que han disfrutado dichos animes.
