Economia
Los sectores que más presiones ejercieron y siguen impulsando la inflación en el país, según los analistas

Este viernes el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) revelará el dato de inflación de febrero, y las apuestas del mercado apuntan a que el índice de precios al consumidor (IPC) se ubicaría cerca de 1,2 por ciento mensual, en medio de un pulso entre presiones de servicios y educación y factores que ayudan a moderar el costo de vida, como la caída en los combustibles.
Las estimaciones de las principales entidades financieras del país se mueven en un rango relativamente estrecho: desde 0,96 hasta 1,3 por ciento, lo que reflejaría que el segundo mes del año sigue marcado por ajustes típicos de comienzos de año, pero con algunas señales de alivio en ciertos rubros.
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En el caso del Banco de Bogotá, su director de investigaciones económicas, Camilo Pérez, tiene una de las proyecciones más bajas del mercado.
“El consenso del mercado está como en 1,25 por ciento, pero nosotros estamos alrededor de 0,96 por ciento, que sería uno de los registros más bajos dentro de las estimaciones”, explicó.
Según Pérez, este resultado estaría influenciado por tres factores puntuales: la reducción en el precio de la gasolina, menores tarifas de energía y la caída en el precio del gas, que en conjunto podrían restar cerca de 15 puntos básicos a la inflación del mes.
A esto se suma un comportamiento más moderado de lo previsto en algunos rubros, como educación, donde los aumentos dependen de decretos oficiales pero también de decisiones particulares de los colegios.
“Los colegios tienen un techo para subir precios, pero no necesariamente lo aplican todo. En un contexto donde algunas instituciones buscan atraer estudiantes, puede haber incrementos menores a los previstos”, agregó Pérez.
Educación y servicios
Aunque hay factores que ayudan a moderar la inflación, el mercado coincide en que febrero sigue siendo un mes marcado por aumentos en servicios y educación.
Desde Itaú Colombia, Valeria Álvarez, jefe de estrategia, estima una inflación mensual de 1,07 por ciento, lo que llevaría la inflación anual a 5,28 por ciento.
Según sus cálculos, el mayor impulso vendría de educación, alimentos, vivienda y servicios asociados al turismo y la gastronomía.
“Educación aportaría cerca de 30 puntos básicos al Índice de Precios al Consumidos (IPC), con un incremento mensual cercano al 6,7 por ciento, reflejando el aumento del salario mínimo y los ajustes de tarifas en colegios y universidades”, explicó la entidad.
A esto se suma el comportamiento de alimentos, que subirían alrededor de 1,5 por ciento mensual, en parte influenciados por las lluvias.
Alimentos subirían alrededor de 1,6 por ciento mensual, en parte influenciados por las lluvias. Foto:Carlos Arturo García M.
En línea con esta lectura, Corficolombiana proyecta una inflación de 1,22 por ciento mensual, con servicios como el principal motor de los aumentos.
Según sus estimaciones, los servicios registrarían una variación cercana a 1,62 por ciento, impulsados por ajustes en restaurantes, arriendos y otros servicios indexados al salario mínimo.
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Los alimentos también tendrían una contribución relevante. La entidad estima un incremento cercano al 1,06 por ciento en este rubro, principalmente por el encarecimiento de productos perecederos como frutas, hortalizas, papas y plátanos.
En contraste, algunos regulados ayudarían a moderar el resultado, especialmente por la reducción de la gasolina, estiman desde la entidad.
Apuestas elevadas
Entre las proyecciones más altas está la de Bancolombia, que anticipa una inflación mensual de 1,30 por ciento, lo que llevaría la variación anual a 5,52 por ciento, el nivel más alto desde septiembre de 2024.
El equipo de investigaciones económicas de la entidad señala que los principales motores del dato serían alimentos, regulados y servicios.
Inflación básica —sin alimentos— seguiría elevada, reflejando efectos del alza del salario mínimo. Foto:Archivo particular
Las estimaciones de alta frecuencia de la entidad apuntan a que los alimentos subirían cerca de 1,64 por ciento en el mes, mientras que los regulados crecerían alrededor de 1,44 por ciento, principalmente por ajustes en educación y transporte.
Además, el informe advierte que la inflación básica —que excluye alimentos— seguiría elevada, reflejando los efectos del aumento del salario mínimo y los mecanismos de indexación presentes en la economía.
Dólar y salario mínimo
Otro de los factores que están siguiendo de cerca los analistas es el comportamiento del dólar.
Felipe Campos, gerente de inversión y estrategia de Grupo Alianza, estima una inflación mensual de 1,21 por ciento, ligeramente por debajo del consenso del mercado.
Para el analista, el impacto del aumento del salario mínimo —uno de los principales riesgos inflacionarios del año— podría ser más manejable si la tasa de cambio se mantiene estable.
Dólar por debajo de los $ 4.000 ayudaría a contener el efecto inflacionario en Colombia. Foto:Archivo EL TIEMPO
“Ya vimos el impacto inicial del salario mínimo en enero, pero no fue tan fuerte como algunos temían. Mientras el dólar se mantenga contenido, por debajo de 4.000 pesos, el efecto inflacionario debería ser relativamente manejable”, señaló.
Campos añade que la estabilidad del peso también ayuda a moderar el costo de los alimentos y de varios productos importados.
Desde Davibank coinciden en que educación será uno de los rubros que más aporte a la inflación de febrero, aunque el resultado final podría moderarse gracias a algunos precios regulados.
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La entidad destaca que la caída en los combustibles podría compensar parcialmente el aumento de otros componentes del IPC.
Sin embargo, advierte que la inflación sigue enfrentando presiones importantes en servicios, donde muchos precios se ajustan con base en el salario mínimo.
Meses por venir
Más allá del dato puntual de febrero, el mercado también observa la tendencia de los próximos meses y lo que esto pueda significar para las decisiones del Banco de la República.
Según las proyecciones del mercado, este año tampoco se cumplirá la meta de inflación del 3 %.
Foto:ETCE.
Las proyecciones de varios analistas apuntan a que la inflación cerraría el año entre 6 y 6,5 por ciento, todavía por encima de la meta del Banco de la República, que tiene un rango de entre 2 y 4 por ciento, con 3 por ciento como meta final.
En ese contexto, el comportamiento de los precios en los próximos meses será clave para definir si el emisor mantiene o ajusta su política monetaria.
Por ahora, las apuestas apuntan a un resultado cercano al 1,2 por ciento en febrero, un dato que confirmaría que la inflación sigue en proceso de moderación, aunque aún enfrenta presiones importantes desde varios frentes de la economía.







