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Voto emocional y polarización: las claves del comportamiento electoral en Colombia

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Voto emocional y polarización: las claves del comportamiento electoral en Colombia
Una investigación de la Universidad de la Sabana destaca cómo las emociones influyen en el acto de votar – crédito Visuales IA

Las campañas electorales en Colombia hacia 2026 han revelado nuevas dinámicas en el comportamiento electoral de los votantes, donde elementos como los sesgos cognitivos, la polarización digital, junto con emociones tales como el miedo y la ira, impactan las decisiones políticas.

En este contexto, un estudio de psicología política realizado por expertos de la Universidad de La Sabana investigó cómo estos factores alteran el panorama electoral y afectan la convivencia en democracia.

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El informe resalta que en las semanas previas a las elecciones, el debate público aumentó significativamente, llevando a un incremento en las manifestaciones de intolerancia política y en la difusión de videos que documentan confrontaciones entre seguidores de diferentes ideologías en redes sociales.

Estudio de la Universidad de la Sabana
El informe enfatiza que las emociones son clave en los procesos electorales en Colombia – crédito Reuters

Según Camilo Rincón Unigarro, psicólogo y magíster en psicología política, la noción clásica del voto como un acto meramente racional ha cambiado. “Las personas no votan solo guiadas por la lógica o la emoción, sino que lo hacen a través de variados niveles de procesamiento de información que son adaptativos”, afirma el académico, quien señala que el comportamiento electoral fluctúa entre diversos grados de racionalidad, donde los sesgos juegan un papel crucial.

Un fenómeno observado es la escasa disposición de los votantes para informarse sobre programas y planes de gobierno. Rincón indica que la práctica de profundizar en la información antes de votar es poco habitual. “La gente hace todo menos leer el plan de gobierno”.

El especialista opina que, en la actualidad, el exceso de información y la falta de tiempo llevan a las personas a utilizar atajos cognitivos, una estrategia que puede ser vista como un mecanismo de supervivencia.

Nadie vota de manera completamente racional, eso no sucede. La racionalidad perfecta no es una realidad del comportamiento humano en política”, afirmó Rincón.

Expertos alertan sobre falta de conocimiento de propuestas
El experto destacó que muchos votantes desconocen completamente las propuestas de sus candidatos – crédito Sergio Acero/Colprensa

La polarización digital también fomenta burbujas de filtro que aíslan a los usuarios, dificultando el pensamiento crítico y promoviendo el extremismo.

Ante esta situación, han surgido iniciativas para disminuir la confrontación política, como las promovidas por la organización Deliberación, Innovación y Política (DIP). Estas estrategias incluyen ejercicios de empatía y la exposición a narrativas de contacto positivo entre personas de distintas ideologías. Sin embargo, la evidencia experimental muestra que su efectividad es limitada. Los sesgos persisten, aunque pueden ser dirigidos hacia actitudes que favorezcan una mejor convivencia.

En su análisis sobre las emociones detrás del voto, la investigación de la Universidad de La Sabana resalta el predominio del miedo y la ira. “Las emociones negativas son más efectivas para movilizar al electorado que las campañas que apelan a la esperanza”, enfatizó Rincón, recordando que en Colombia estas emociones están estrechamente ligadas a una historia de conflicto y violencia política.

El voto negativo se establece como una tendencia común en el país. “Este año, los colombianos, al igual que años anteriores, están votando en contra. Es una tendencia sólidamente arraigada, reflejando la aversión hacia el grupo que menos nos gusta”.

Investigación sobre votación negativa
El informe señala que ha llegado a ser habitual que los colombianos voten considerando cómo influye en los candidatos no apoyados – crédito Colprensa

Otra dimensión relevante es cómo la polarización afecta la calidad de la convivencia y la robustez del sistema democrático. Según el análisis, el desafío para la psicología política no radica en tener votantes completamente informados, sino en fomentar la convivencia, la competencia justa y el respeto por las diversidades políticas. “Las personas están votando guiadas por sesgos negativos o por intereses interpartidistas”.

El estudio de la Universidad de La Sabana advierte sobre el riesgo que representan las actitudes autoritarias y el debilitamiento del respeto por el marco democrático, lo que podría conllevar a un retroceso institucional, visible en decisiones y discursos que impactan la base del sistema político y en la normalización de la exclusión de adversarios.

El análisis concluye que la prioridad en el contexto político colombiano es fortalecer las normas mínimas de convivencia civil, con el fin de evitar un deterioro institucional irreversible y preservar el funcionamiento democrático.

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