Colombia
Voy y vuelvo | Hoy hay que votar bien

No recuerdo un ambiente más tenso de cara a unos comicios electorales como los que tendrán lugar hoy en el país. Amenazas, atentados, crímenes, bolsas repletas de dinero a nombre de candidaturas a Senado o Cámara. Alteración del orden público en un centenario de municipios. Constreñimiento. el terrorista ‘Calarcá’ diciéndole a la gente dónde inscribir su cédula para votar. Y cosas por el estilo.
Para no aludir a la narrativa que ha montado el alto Gobierno sobre presuntos fraudes electorales que solo están en la mente de quienes en verdad desean que sucedan para tener el pretexto de incendiar nuevamente este país. No de otra manera se entiende que, a pesar de lo demostrado por la Registraduría, la Procuraduría, la Fiscalía, el Ministerio de Defensa y las misiones internacionales de observación electoral, el Gobierno sigue creando zozobra sin ruborizarse, sin medir las consecuencias y sin advertir del peligro que ello conlleva. Pruebas hay y suficientes. Por armar falacias y mentiras, han muerto personas o han vandalizado sedes oficiales debido a ese discurso de odio que se construye en las redes.
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Las elecciones están más que blindadas, quien no parece estarlo es el gobierno a la hora de detener esos ríos de plata que están desbordándose en varias regiones del país, y de forma descarada. No hay detenidos, la plata se devuelve una vez ha sido incautada por la policía y los señalados siguen tan campantes con sus campañas. Eso es lo que indigna a la gente y ese es el verdadero fraude por el que debería estar preocupado el alto Gobierno.
Hoy hay que votar a conciencia. Y votar bien. Da grima ver que todos estemos concentrados y peleándonos por nombres de aspirantes con pasados judiciales terribles o reconocidos politiqueros de oficio, habiendo en el abanico tantas otras opciones decentes, capaces y valientes a la hora de sacar adelante este país. Y lo digo tanto por las consultas como por los aspirantes al Congreso. Porque es justamente ahí donde nuestro voto adquiere su verdadero valor, porque es la expresión máxima de la democracia para cambiar las cosas. No hay que dejarse llevar por los discursos mesiánicos y delirantes, ni por las patéticas promesas de leche y miel, ni por el deslumbramiento que producen personajes porque “son los que mejor saben manejar las maquinarias políticas”.
Puesto de votación de Corferias, en Bogotá. Foto:Milton Díaz EL TIEMPO
Hay que tomarse un momento, hacer una pausa, estar tranquilo para seleccionar a un candidato que nos guste; escudriñar su pasado, ver su presente y avizorar el futuro que ofrece. Y luego votar. Nadie puede contra la voluntad de una ciudadanía autónoma.capaz de elegir y de limpiar la política. No hay que dejarse manosear por los políticos ni dejarse seducir por sus encantos en efectivo. A la hora de votar, piense no solo en usted, sino en su familia, en sus hijos y sus nietos, porque a ellos les vamos a heredar el futuro según como votemos hoy. Si votamos mal, los condenaremos, si lo hacemos bien, podremos garantizarles un país en donde sea posible vivir con dignidad y en paz.
Hoy elegiremos a un puñado de congresistas que nos representarán a los bogotanos en la Cámara de Representantes. Son 18. Ellos tienen la tarea de velar por los intereses de Bogotá, de defenderla de las embestidas del Ejecutivo, de promover normas que la beneficien y de adelantar debates que pongan en evidencia tanto sus aciertos como sus errores.
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Y ojalá no nos pase lo de todos estos años atrás, y es que no sabemos exactamente qué hace un representante por Bogotá, cuáles han sido sus logros, qué ha ganado la ciudad y qué hemos ganado los bogotanos desde que ellos asumieron sus curules. Que nos rindan cuentas. Hoy tenemos algunos buenos representantes que se han convertido en figuras públicas del orden nacional. Lo cual no está mal, pero cuánto los hemos extrañado para que atiendan los asuntos domésticos de la capital. Y tuvimos a un gran senador, Miguel Uribequien murió tras un atentado cobarde perpetrado en esta misma ciudad a la que tanto amó.
La pedagogía que se ha hecho para votar bien es infinita. Las elecciones están ciegas. Salgamos a votar por el futuro y no les demos espacio a quienes construyen narrativas pensando en la conveniencia personal antes que en el bienestar general.
ERNESTO CORTÉS FIERRO
Editor General EL TIEMPO
X: @ernestocortes28
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