Colombia
Una Paloma cazando un ‘Tigre’

Las consultas interpartidistas del 8 de marzo enviaron un mensaje contundente: el panorama electoral colombiano está en transformación, con un giro del ala extrema izquierda hacia la centro-derecha. Paloma Valencia y Álvaro Uribe fueron las figuras principales, logrando que su candidata alcanzara el liderazgo de la consulta.
Con 3.222.930 votos en la Gran Consulta por Colombia, Paloma no solo triunfó, sino que se erigió como la candidata más respaldada de la jornada, superando ampliamente a sus rivales directos. En el proceso, venció al llamado santismo, representado por Juan Carlos Pinzón, Mauricio Cárdenas y David Luna.
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Su éxito establece un hito en la centro-derecha. La Gran Consulta por Colombia acumuló 5.839.598 votos, consolidándose como la más potente del día y evidenciando una base electoral sólida en este sector. El segundo puesto fue para Juan Daniel Oviedo, quien sorprendió con 1.252.777 votos, subrayando el espacio para nuevas figuras en el electorado reformista y liberal.
El resultado de Paloma Valencia, sin embargo, es el que verdaderamente transforma el tablero político. Obtener más de tres millones de votos en una consulta abierta no solo refleja liderazgo político, sino también una notable capacidad de movilización y una sólida estructura nacional. Este resultado implica que la centro-derecha se presenta en la contienda presidencial con una candidata que ha demostrado tener una base electoral consistente, ya que hacerse contar en las urnas es muy diferente de recolectar firmas para formalizar una candidatura.
Este nuevo escenario también presenta desafíos significativos para la derecha. Especialmente para Abelardo de la Espriella, quien logró reunir más de cinco millones de firmas para su candidatura presidencial, un hecho que subraya una base ciudadana relevante.
No obstante, en las elecciones al Congreso, el movimiento de derecha Salvación Nacional logró atraer cerca de 700.000 votos, un número que, según las proyecciones, podría traducirse en cuatro escaños en el Senado, aunque aún no refleja toda la fuerza del “Tigre” en su totalidad.
A pesar de esto, Salvación Nacional dio una sorpresa al finalizar. Cada voto registrado es un reconocimiento a la coherencia y persistencia de un movimiento de derecha que ha mantenido firme sus principios.
Esto genera una interrogante: ¿cómo conjuntar esas fuerzas para competir efectivamente en la contienda presidencial? La fragmentación de la derecha podría volverse su mayor vulnerabilidad si no logra unir un frente común en los momentos cruciales de la campaña. Al integrar las fuerzas de la Gran Consulta por Colombia con el proyecto político de Abelardo de la Espriella, sería posible desafiar a Iván Cepeda. ¿Quién y cuándo estará dispuesto a ceder para prevenir la dispersión del voto de la centro-derecha?
Mientras tanto, la jornada también reveló claros perdedores. El caso más destacable es el de Roy Barreras, que había anunciado una consulta capaz de movilizar hasta tres millones de votos para rivalizar en liderazgo con Iván Cepeda. Los resultados fueron muy diferentes.
Con el 99.48% de las mesas escrutadas, Barreras apenas logró 256.356 votos en una consulta que totalizó cerca de 595.000 sufragios. Estuvo muy cerca de ser superado por Daniel Quintero, quien obtuvo 227.012 votos, mientras que los demás candidatos presentaron resultados marginales.
La comparación es ineludible. Incluso la consulta liderada por Claudia López, donde ella era prácticamente la única figura reconocida nacionalmente, tras su gestión como Alcaldesa de Bogotá, resultó ser más sólida que la de Barreras. Esa consulta alcanzó 617.704 votos, de los cuales 573.767 fueron directamente para López.
El panorama también dejó una sorpresa política inesperada: Angélica Lozano, esposa de López, no logró consolidar su candidatura dentro del Partido Verde y terminó con 37.108 votos, un resultado que tomó a muchos por sorpresa.
Así, el tablero electoral comienza a tomar forma. Paloma Valencia se fortalece con más de 3,2 millones de votos, un Oviedo que irrumpió como fenómeno electoral, y una centro-derecha que demostró su capacidad de convocatoria con casi 5,8 millones de votos en su consulta.
El desafío ahora será político: convertir esos votos en una alianza eficaz para desafiar a Iván Cepeda, que se posiciona como el principal representante de la izquierda en la contienda presidencial, aunque con un apoyo menor en comparación a los 1.540.391 votos que su sector obtuvo en la consulta interpartidista de octubre de 2025.
Las consultas no definieron la elección, en gran medida debido a la división entre la derecha y la centro-derecha. Pero, definitivamente, dejaron en claro que la contienda presidencial ha dado inicio y el mapa político colombiano ha cambiado.







