Economia
El dulce dilema del cacao: felicidad de los productores, desesperación empresarial y un golpe al bolsillo del consumidor.

No es su percepción. Cada vez resulta más caro preparar un chocolate caliente en su hogar. Tanto, que este se convirtió en el producto que más aumentó de precio el año pasado en Colombia, con un incremento del 61 por ciento, según los datos del Dane.
A pesar de que las causas se deben principalmente a factores externos, como los fenómenos climáticos que continúan impactando a los grandes productores globales, la situación ha dejado a los cacaoteros colombianos satisfechos por los mejores precios que obtienen. No obstante, los pequeños procesadores están preocupados ante la probabilidad de no poder afrontar los mayores costos, lo que por efecto dominó también está afectando la economía de los consumidores.
Los precios del cacao se dispararon desde 2023. Foto:Fedecacao
Y es que el precio del cacao en la Bolsa de Nueva York comenzó a aumentar a partir de mediados de 2023, y de valorarse en unos 3.400 dólares la tonelada, alcanzó su pico de 12.600 dólares en diciembre, es decir, casi se triplicó (+270 por ciento). En las últimas semanas, el costo de los futuros ha ido disminuyendo gradualmente ante mejores proyecciones en la oferta y hoy se sitúa en 8.347 dólares.
El aumento del costo se debió principalmente a los problemas de abastecimiento surgidos en países africanos como Ghana y Costa de Marfil, que concentran el 50 por ciento de la producción global. Estos tuvieron que enfrentar durante meses condiciones climáticas adversas con lluvias intensas y vientos que perjudicaron sus cultivos, a lo que se suman problemas estructurales como la minería ilegal o plagas.
De acuerdo con la Organización Internacional del Cacao, en 2022, antes de que esta situación estallara, la producción mundial alcanzó los 5,8 millones de toneladas y el año pasado descendió a 4,4 millones. En ese período, Costa de Marfil produjo 3,2 millones; seguida de Ghana, con 1,6 millones; Indonesia, con 981.000; y Ecuador ocupó el cuarto lugar, con 496.000. Colombia se posiciona en la décima posición con 91.400.
“Es una ocasión favorable para los productores colombianos, quienes están recibiendo un precio superior por su cosecha. Si antes les pagaban alrededor de 10.000 pesos por kilo, el año pasado subió hasta casi los 38.000 y ahora está cerca de 30.000. La mejor forma de aprovechar esto es aumentando la productividad”, expresó a este medio Eduard Baquero, presidente de la Federación Nacional de Cacaoteros de Colombia (Fedecacao), quien indicó que no han observado incumplimientos en los contratos a futuro debido a esos mayores precios.
En Colombia, el año pasado la producción de cacao fue histórica, alcanzando alrededor de 73.000 toneladas, un 22 por ciento más que en 2023 (59.831). De estas, 67.678 toneladas pagaron la cuota de fomento cacaotero y el gremio estima que otras 6.000 fueron contrabandeadas hacia Ecuador sin pagar impuestos.
Además, en el periodo anterior, las 65.000 familias productoras de cacao del país recibieron ingresos totales de 2 billones de pesos, casi tres veces más que en el 2023, cuando las ventas ascendieron a aproximadamente 750.000 millones de pesos.
“La mayoría del cacao producido se queda en el país y alrededor de 5.000 toneladas de grano se exportan. También se exportan unas 20.000 toneladas de productos terminados, como chocolates, bombones y trufas, entre otros”, explicó Baquero.
Cacao. Imagen:Sena
La otra perspectiva del negocio dulce
Aunque los precios elevados del cacao son una buena noticia para los cultivadores, aquellos que transforman esta materia prima están atravesando una situación difícil e incluso algunos mencionan la posibilidad de que podrían cerrar.
En este contexto, es necesario distinguir entre los grandes transformadores de la industria, como la Compañía Nacional de Chocolates, que adquiere aproximadamente la mitad de la producción nacional, y los pequeños y medianos que se especializan principalmente en la elaboración de un cacao más artesanal y gourmet enfocado en la exportación y que no cuentan con tanto margen.
Camilo Montes, director ejecutivo de la Cámara de la Industria de Alimentos de la Andi, comenta que el aumento en el precio internacional representa un reto considerable para la industria chocolatera local. “Este incremento afecta directamente el costo de la materia prima esencial para la producción de una extensa variedad de productos derivados como chocolates para mesa, chocolatinas, trufas, golosinas y otros”, destaca.
Además, es importante recordar que los productos de chocolatería ya están bajo una presión adicional debido al impuesto sobre los productos ultraprocesados con alto contenido de azúcares añadidos que se implementó en la reforma tributaria del gobierno de Gustavo Petro a finales de 2022 y que actualmente es del 20 por ciento. En el proyecto aprobado se estableció una tarifa del 10 por ciento en 2023, del 15 por ciento en 2024 y del 20 por ciento a partir de 2025.
“Este aumento impositivo, sumado al incremento en el costo de la materia prima, podría exacerbar el impacto sobre los precios al consumidor, afectando potencialmente el consumo y la demanda de productos derivados del cacao. La capacidad de la industria para absorber estos costos adicionales sin trasladarlos completamente al precio final es limitada y podría verse amenazada por la combinación de estos factores adversos”, concluyó Montes.
Cacao Imagen:Agencia de Renovación del Territorio
Por otro lado, Gustavo Pradilla, propietario de la empresa de chocolates artesanales Tibitó, indicó que hace un año y medio adquiría el kilo de cacao a 6,000 o 8,000 pesos, y ahora le cuesta 40,000. Sin embargo, menciona que no ha podido trasladar completamente ese aumento a los consumidores y que han considerado incluso cerrar la empresa.
“El problema es que el mercado no soporta un aumento tan drástico en un solo movimiento. Simplemente no volverán a comprar, lo que obliga a uno a soportar años de márgenes difíciles o pérdidas”, exclamó Pradilla, quien afirmó que su empresa se especializa en producir chocolate de alta calidad que vende en delicatessen y que exporta a Inglaterra y Francia.







