Economia
Tras semanas de pulso, Gobierno y bancos pactan plan por el invierno y frenan idea de inversiones forzosas

Después de varias semanas de conversaciones y más de una docena de reuniones el Gobierno y los banqueros del país cerraron un acuerdo para apoyar a los damnificados por la ola invernal, con un paquete que combina alivios inmediatos para deudores y una expansión del crédito para reactivar la economía en las regiones golpeadas por la emergencia.
Con dicho pacto se le puso fin, por ahora, a la idea del Ejecutivo de imponerle al sistema financiero la obligación de hacer inversiones forzosas para atender la emergencia climática, luego de alcanzar un compromiso para canalizar millonarios recursos hacia las zonas golpeadas por el invierno.
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En efecto, el sistema financiero se comprometió a elevar en 15 por ciento el número de operaciones de crédito en la zona durante los próximos 12 meses, para pasar de una base de 1,8 millones a 2,1 millones de créditos, con un valor de referencia de 5,2 billones de pesos.
“Hemos encontrado un camino distinto a las inversiones forzosas, que es establecer un acuerdo con el sistema financiero para lograr esa intervención del aparato financiero en estas zonas afectadas”, explicó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, al término del encuentro.
‘Abrigo’ para los damnificados
El acuerdo, denominado Abrigo, contempla en primer lugar un paquete de alivios para personas y empresas que ya tienen obligaciones financieras y cuya capacidad de pago se ha visto afectada por la emergencia climática.
Entre las medidas se incluyen periodos de gracia de hasta 12 meses en los créditos vigentes, durante los cuales no se causarán ni se cobrarán intereses, algo que el propio sector financiero calificó como una medida sin precedentes en la atención de emergencias en el país.
Adicionalmente, quienes se acojan a estos alivios no verán deteriorada su calificación crediticia, no tendrán reportes negativos en centrales de riesgo y se suspenderán los cobros jurídicos y prejurídicos mientras dure el periodo de gracia.
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, explicó que este componente representa un esfuerzo significativo del sistema financiero para aliviar la situación de los hogares y empresas afectados.
“Vamos a desplegar unos periodos de gracia que no tienen precedente en la historia de las emergencias en Colombia”, afirmó.
Malagón destacó además que, a diferencia de lo ocurrido en crisis anteriores, en esta ocasión los intereses no se acumularán para ser cobrados posteriormente.
“Durante el periodo de gracia los intereses van a ser cero, lo que sugiere un esfuerzo del sector financiero que puede llegar a ser del orden de dos billones de pesos”, explicó.
Inundaciones en Córdoba, tras la ola invernal de comienzos del presente año. Foto:Archivo particular
Recuperación económica
El segundo componente del acuerdo está orientado a la reactivación económica de las zonas afectadas, mediante una expansión del crédito en los próximos doce meses.
Este esfuerzo representaría recursos del orden de 5,2 billones de pesos, tomando como referencia el valor promedio de los créditos otorgados en 2025.
Malagón explicó que el objetivo es que esta expansión del crédito beneficie especialmente al aparato productivo.
“Queremos que estos créditos lleguen más que proporcionalmente al sector productivo frente al consumo”, afirmó.
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Dentro de esa estrategia se acordó que algunos sectores reciban un impulso mayor, entre ellos industria, turismo y agro, en los que se buscará que el crecimiento del crédito supere el 20 por ciento.
Mejores condiciones
El plan también contempla instrumentos adicionales de política pública para mejorar las condiciones de financiamiento.
Entre estos se incluyen líneas de redescuento a través de Bancóldex, mayores coberturas de garantía del Fondo Nacional de Garantías y subsidios a la tasa de interés, con el fin de facilitar el acceso al crédito para pequeños productores y empresas.
Malagón explicó que cerca del 10 por ciento de los nuevos créditos, es decir, más de 200.000 operaciones, estarán acompañados por estos apoyos del Gobierno.
Más de 200.000 préstamos, estarán acompañados por apoyos del Gobierno, como garantías. Foto:Carlos Arturo García M.
En esos casos, cuando los préstamos cuenten con garantías superiores al 90 por ciento por parte del Fondo Nacional de Garantías, la tasa no podrá superar IBR más 600 puntos básicos, con el objetivo de evitar costos excesivos de financiación.
Por su parte, el ministro Ávila señaló que el Gobierno también trabaja en medidas para reducir las tasas en créditos garantizados, al considerar que cuando el riesgo está cubierto en gran proporción por el Estado, ese respaldo debe reflejarse en mejores condiciones para los usuarios.
El jefe de la cartera de Hacienda incluso planteó la posibilidad de avanzar hacia esquemas de subsidio a la tasa que permitan acercarse a créditos con tasas cercanas a cero para proyectos productivos en las zonas más afectadas.
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Alivios desde ya
El programa se enfocará inicialmente en ocho departamentos que han sido declarados en emergencia por los impactos de la temporada invernal: Antioquia, Bolívar, Cesar, Chocó, Córdoba, La Guajira, Magdalena y Sucre.
La estrategia combinará los alivios inmediatos con el impulso al crédito para apoyar la reconstrucción de viviendas, la recuperación de cultivos y la reactivación de actividades productivas en estas regiones.
Y para acceder a los beneficios, los usuarios deberán cumplir algunas condiciones definidas dentro del esquema de emergencia, entre las cuales se incluyen que exista decreto de declaratoria de desastre o emergencia en la zona; estar incluido en el Registro Único de Damnificados; la emisión de una circular reglamentaria por parte de la Superintendencia Financiera, que establecerá los lineamientos operativos para las entidades.
El programa entrará en vigencia de inmediato. Los alivios empezarán a aplicarse desde ahora y el conteo del periodo de doce meses para el despliegue de los nuevos créditos comenzará de forma inmediata.
Para el presidente de Asobancaria, el acuerdo también deja una señal institucional sobre la capacidad de diálogo entre el sector público y el privado.
“Aquí se depone una aproximación policiva y se cambia por un acuerdo que tiene una premisa: la manera más rápida de beneficiar a la mayor cantidad de colombianos”, afirmó.
La Policía Nacional vigila los barrios que han sido evacuados para no permitir saqueos. Foto:Cortesía
El ministro Ávila coincidió en que el pacto busca movilizar al conjunto del aparato productivo para enfrentar una emergencia que todavía está en desarrollo y cuyos efectos podrían extenderse a nuevas zonas del norte del país en las próximas semanas.
Con este acuerdo, el Gobierno y el sector financiero esperan que el crédito se convierta en una herramienta clave para mitigar los impactos económicos de la ola invernal y acelerar la recuperación de las comunidades afectadas.





