Colombia
Vulnerabilidad Río Bogotá: CAR Cundinamarca Emite Alerta por Fenómeno El Niño

La vulnerabilidad río Bogotá se ha convertido en una preocupación central para las autoridades ambientales colombianas ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño. La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) confirmó que la cuenca del río Bogotá es la más susceptible al desabastecimiento hídrico y a los incendios forestales, dado que soporta una población de 12 millones de personas. El director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, instó a la comunidad y a los diferentes sectores a implementar planes preventivos con dos meses de anticipación.
¿Qué implica la vulnerabilidad río Bogotá para sus habitantes?
La vulnerabilidad río Bogotá significa un riesgo elevado de escasez de agua y un aumento de las temperaturas en la región, lo que podría desencadenar una crisis similar o peor a la de 2024. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) prevén la ocurrencia de El Niño con un 62 % de probabilidad, con una intensidad superior a la del año anterior y una prolongación hasta finales de 2026. Esta proyección exige acciones urgentes para mitigar los impactos en la capital y los municipios aledaños.
La CAR Cundinamarca ha enfatizado la importancia de la preparación, aunque descartó un racionamiento inminente debido a la variabilidad climática. Sin embargo, Alfred Ballesteros advirtió que ignorar los pronósticos sería irresponsable. Las medidas anticipadas buscan asegurar la disponibilidad de agua potable y controlar los incendios forestales, que suelen incrementar durante estos periodos secos.
Acciones preventivas y llamado a la preparación
Frente a este escenario, la CAR Cundinamarca trabaja en conjunto con la Gobernación de Cundinamarca en varias iniciativas para fortalecer la resiliencia hídrica de la región. Estas incluyen la exploración de pozos profundos y la ampliación de la capacidad del embalse del Neusa. Adicionalmente, se han establecido alianzas estratégicas para la recuperación de microcuencas y la implementación de proyectos de pago por servicios ambientales.
Las principales acciones y recomendaciones emitidas por la CAR para afrontar la vulnerabilidad río Bogotá son:
Implementar Planes de Uso Eficiente y Ahorro de Agua (PUEAA) en los sectores productivos.
Activar planes alternos de abastecimiento de agua potable por parte de las empresas de servicios públicos.
Monitorear continuamente las fuentes hídricas y proteger las coberturas vegetales.
Articular decisiones y coordinar esfuerzos entre las autoridades y la comunidad.
* Participar en proyectos de recuperación de microcuencas, vitales para el ecosistema.
El director Ballesteros reiteró que la cuenca del río Bogotá, por su alta presión poblacional, es una de las más exigidas del país. Subrayó que la gestión reactiva ha fracasado en el pasado y que esta alerta representa una oportunidad para una gestión proactiva y coordinada, según la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca. Es crucial que todos los actores, desde la industria hasta los ciudadanos, asuman un rol activo en esta preparación.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca insiste en que la articulación y la preparación son fundamentales para evitar una crisis hídrica mayor y proteger los ecosistemas frágiles. Para más detalles sobre la gestión ambiental en Colombia, puede consultar más noticias de Colombia.












