Economia
Déficit por subsidio a gasolina: México podría asumir costo de $22 mil millones ante conflicto en Medio Oriente

El déficit subsidio gasolina representa la estimación de un costo financiero adicional para el Gobierno mexicano por su estrategia de mantener estables los precios de los combustibles. Esta medida, que busca evitar que el precio de la gasolina supere los 24 pesos por litro, podría generar un impacto de 22 mil millones de pesos en las finanzas públicas del país, según un análisis reciente de Banamex. La estrategia de contención del precio de la gasolina busca, mediante subsidios gubernamentales, amortiguar las fluctuaciones internacionales del crudo y proteger el bolsillo de los consumidores.
Sergio Kurcyn, director de Estudios Económicos de Banamex, señaló que este escenario de presión fiscal se basa en la expectativa de un conflicto de corta duración en Medio Oriente. Se proyecta que el conflicto se resuelva en pocas semanas, posiblemente hacia finales de mayo, lo que permitiría una normalización de los precios del crudo en los meses siguientes. En su cálculo, Banamex estima que el precio promedio anual del Brent se ubicará alrededor de los 80 dólares por barril.
¿Qué implica el déficit subsidio gasolina para las finanzas de México?
El déficit subsidio gasolina de 22 mil millones de pesos, de concretarse el escenario planteado por Banamex, no sería el primer impacto en las arcas públicas por esta política. Actualmente, la estrategia de contención ya implica un costo semanal cercano a los 5 mil millones de pesos, de acuerdo con cifras oficiales. Este costo adicional de 22 mil millones de pesos representaría no menos de una décima del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano. Aunque Kurcyn aclara que “no es mucho”, subraya que “aumenta la presión para unas finanzas ya de por sí apretadas”.
La intervención del gobierno en los precios de la gasolina se realiza principalmente a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Este mecanismo permite al Gobierno ajustar la carga fiscal que se aplica a los combustibles. Cuando los precios internacionales del petróleo suben, el Gobierno reduce la recaudación del IEPS para evitar que el precio final al consumidor se incremente. Por el contrario, si los precios del crudo bajan, el IEPS puede aumentar para mantener la estabilidad y generar ingresos. Sin embargo, la persistencia de altos precios internacionales exige mantener un subsidio constante, impactando negativamente la recaudación fiscal.
La incertidumbre en el mercado global es un factor determinante en estas proyecciones. Kurcyn reconoció la volatilidad actual, indicando que cualquier escenario tiene “poca convicción” debido a elementos impredecibles como el posible cierre del Estrecho de Ormuz. No obstante, el análisis de Banamex se apoya en dos elementos centrales para proyectar una duración limitada del conflicto.
Los factores que Banamex considera para una resolución pronta del conflicto incluyen:
Presión electoral en Estados Unidos: La escalada de precios de la gasolina, que ya ronda el 40% en EE. UU., ejerce una presión significativa sobre el actual gobierno, especialmente con las elecciones presidenciales en curso.
Patrón de comportamiento de Donald Trump (TACO): Este patrón, que sugiere que Trump tiende a retroceder en situaciones tensas (“Trump Always Chickens Out”), aunque el economista también reconoció que, hasta el momento de su análisis, no se había observado una marcha atrás. Las encuestas del momento, según The New York Times, indicaban que seis de cada diez estadounidenses se oponían a la prolongación del conflicto.
Bajo este escenario de un conflicto de corta duración, Banamex mantuvo sus previsiones económicas para México, proyectando un crecimiento del 1.6% y una inflación del 4% para el año en curso. La institución estima que aún existe margen para que el gobierno mexicano enfrente el choque sin que la inflación se desborde o se genere un impacto significativo en la economía. Estas proyecciones coinciden con las advertencias del Fondo Monetario Internacional (FMI), que, aunque mejoró su estimado de crecimiento para México al 1.6%, también señaló riesgos asociados a la situación en Medio Oriente.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de México, liderada por Amador, ha expresado una perspectiva similar. Aunque reconoce la elevada incertidumbre global, la SHCP prevé que el conflicto no excederá los dos meses, con impactos limitados en las finanzas públicas del país. Estas concordancias entre las previsiones de Banamex, el FMI y la SHCP refuerzan la idea de un impacto manejable en el mediano plazo, siempre y cuando el conflicto se resuelva conforme a lo esperado. El déficit subsidio gasolina seguirá siendo un punto de atención en el monitoreo de la salud fiscal de México.
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