La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) suspendió el lunes 13 de julio de 2026 actividades agrícolas y de remoción de suelo en el páramo de Rabanal, Boyacá. Esta medida busca proteger una fuente hídrica vital ocupada ilegalmente, prevenir la contaminación por químicos y evitar la degradación de un ecosistema estratégico, especialmente ante la inminencia del Fenómeno del Niño. La acción subraya el compromiso de la autoridad ambiental con la preservación del recurso hídrico.

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ordenó la suspensión inmediata de una intervención páramo Rabanal ilegal, que incluía actividades agrícolas y remoción mecánica del suelo. Esta acción se llevó a cabo el lunes 13 de julio de 2026 en la vereda Firita Peña Arriba, del municipio de Ráquira, Boyacá. La intervención páramo Rabanal afectaba directamente la ronda hídrica de una fuente natural en este ecosistema, crucial para la regulación y el abastecimiento de agua.

Un páramo es un ecosistema de alta montaña vital para la captación, almacenamiento y regulación del agua, lo que lo convierte en una “fábrica de agua” esencial para las poblaciones. Durante una visita técnica conjunta con la Policía Ambiental, funcionarios de la dirección regional Chiquinquirá de la CAR identificaron el uso de maquinaria pesada, lo que generaba un riesgo elevado de erosión. Además, se encontraron múltiples envases de productos químicos abandonados en la zona hídrica, lo que representa un riesgo potencial de contaminación.

¿Qué implica la intervención páramo Rabanal en la conservación hídrica?

La intervención ilegal en el páramo de Rabanal compromete gravemente la capacidad natural de este ecosistema para gestionar el agua. La remoción del suelo y la presencia de agroquímicos amenazan directamente la pureza y disponibilidad del recurso hídrico, fundamental para miles de familias. El director regional, Yiber González Gil, destacó la relevancia de estas acciones preventivas, especialmente ante la posible llegada de un Fenómeno del Niño.

La inspección de la CAR reveló varios puntos críticos que justificaron la suspensión:

Remoción mecánica del suelo con maquinaria pesada.
Ocupación ilegal de la ronda hídrica de una fuente natural.
Hallazgo de envases de productos químicos abandonados en la zona.
Aumento del riesgo de erosión y contaminación del agua.

La entidad enfatizó la importancia de evitar la degradación de estos ecosistemas estratégicos.

Llamado a la protección de los páramos colombianos

La CAR hace un llamado a los productores rurales y a la ciudadanía para respetar las zonas de protección ambiental, realizar una disposición adecuada de los residuos y envases de productos agroquímicos, y denunciar cualquier actividad que ponga en riesgo los ecosistemas. Según El Tiempo, los páramos son ecosistemas irremplazables en la sostenibilidad hídrica del país.

En el marco de la Ruta de Preparación Climática, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca reforzará las acciones de seguimiento y control para prevenir futuras afectaciones y garantizar la protección de los recursos naturales en la región de Boyacá y Cundinamarca. Encuentre más noticias de Colombia en nuestro portal.