Colombia

Netanyahu y De la Espriella: Gracias por Ayuda y Nuevo Capítulo

El PM israelí Benjamín Netanyahu y el presidente colombiano Abelardo de la Espriella conversaron hoy, agradeciendo ayuda post-terremoto y celebrando nuevo capítulo bilateral.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, sostuvieron una conversación telefónica hoy, 15 de agosto de 2026, en la que el mandatario colombiano expresó su profundo agradecimiento por la asistencia humanitaria y el despliegue de rescatistas israelíes tras el devastador terremoto que sacudió a Colombia el pasado lunes 10 de agosto.

Llamada crucial: Agradecimientos y reconocimiento diplomático

La comunicación entre los dos líderes se produjo en un momento de acercamiento diplomático significativo. Durante la llamada, el presidente De la Espriella no solo extendió su gratitud por la rápida respuesta de Israel ante la tragedia, sino que también reafirmó el “nuevo capítulo” en las relaciones bilaterales, palabras que fueron celebradas por Netanyahu.

El primer ministro israelí, por su parte, agradeció al presidente De la Espriella por el reciente reconocimiento de la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, una decisión tomada por la Cancillería colombiana el lunes 10 de agosto de 2026, el mismo día del sismo. Adicionalmente, Netanyahu valoró el anuncio del traslado de la embajada colombiana a Jerusalén, un movimiento que marca un cambio radical en la política exterior colombiana respecto a Israel.

Este diálogo telefónico es la culminación de una serie de eventos que han redefinido la postura de Colombia frente a Israel, tras un período de tensión diplomática. La solicitud de ayuda humanitaria por parte de De la Espriella fue directa, llevando a Netanyahu a ordenar el envío “inmediato” de una misión de socorro la noche del miércoles 12 de agosto de 2026.

¿Cuál fue la ayuda de Israel a Colombia tras el terremoto?

La ayuda humanitaria de Israel llegó a Colombia en respuesta al terremoto de magnitud 7,4 que impactó al país. Una delegación humanitaria israelí, compuesta por 82 militares de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), arribó a Cali el viernes 14 de agosto de 2026. Este equipo multidisciplinario incluye rescatistas experimentados, ingenieros especializados en estructuras y diversos especialistas en gestión de desastres, quienes se han sumado a los esfuerzos nacionales de búsqueda y rescate.

El sismo, que tuvo su epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, ha dejado un rastro de destrucción y un lamentable saldo humano. Hasta el 15 de agosto de 2026, las autoridades colombianas han confirmado 294 fallecidos, 3.935 heridos y 320 personas desaparecidas, cifras que evidencian la magnitud de la catástrofe y la urgencia de la asistencia internacional. La misión israelí se ha desplegado en las zonas más afectadas para colaborar en las labores de recuperación y apoyo a las comunidades damnificadas.

La premura en el envío de esta ayuda subraya la capacidad de respuesta de Israel ante emergencias globales y la importancia que Tel Aviv otorga a la renovación de sus lazos con Bogotá. La presencia de los rescatistas israelíes en suelo colombiano ha sido destacada por diversos medios y autoridades locales, quienes han elogiado la profesionalidad y el compromiso del equipo.

Un giro en las relaciones bilaterales

Las relaciones entre Colombia e Israel experimentaron un marcado deterioro durante el gobierno anterior del presidente Gustavo Petro. En mayo de 2024, el entonces mandatario colombiano ordenó romper relaciones diplomáticas con Israel, una decisión que generó amplias repercusiones y un enfriamiento en los vínculos históricos entre ambas naciones. Esta ruptura se dio en el contexto de diferencias en la política exterior y regional, particularmente en lo referente al conflicto en Medio Oriente.

Con la llegada del presidente Abelardo de la Espriella al poder, se ha observado un cambio de rumbo en la política exterior colombiana. El reconocimiento de la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán y el anuncio del traslado de la embajada a Jerusalén son gestos diplomáticos de alto impacto que señalan una reorientación estratégica. Estas acciones no solo buscan restablecer, sino también fortalecer los lazos con Israel, abriendo nuevas vías para la cooperación en diversas áreas, más allá de la asistencia humanitaria.

Este viraje ha sido interpretado como un intento de Colombia por diversificar sus alianzas internacionales y consolidar una postura más pragmática en la arena global. La cercanía entre De la Espriella y Netanyahu, evidenciada en la reciente conversación telefónica y la rápida coordinación para la ayuda post-terremoto, podría sentar las bases para una cooperación más profunda en campos como la seguridad, la tecnología y el desarrollo económico, áreas donde Israel posee una reconocida experticia.

El camino a seguir: Consolidación de lazos

La conversación de hoy entre el presidente De la Espriella y el primer ministro Netanyahu no solo cierra un capítulo de agradecimiento, sino que abre la puerta a una fase de consolidación en las relaciones entre Colombia e Israel. La ayuda humanitaria israelí tras el terremoto ha servido como un catalizador para este acercamiento, facilitando un terreno común para la diplomacia y la cooperación mutua.

Se espera que, en los próximos meses, los anuncios sobre el reconocimiento de los Altos del Golán y el traslado de la embajada a Jerusalén se traduzcan en acciones concretas. Esto podría incluir visitas de alto nivel, la firma de acuerdos de cooperación en áreas estratégicas y el fortalecimiento de los intercambios culturales y económicos. La nueva administración colombiana parece decidida a forjar una alianza sólida con Israel, marcando una clara diferencia con la política de su predecesor.

El compromiso de Israel de ser un “amigo y aliado siempre”, como lo expresó Netanyahu, sugiere que la relación bilateral podría expandirse más allá de la coyuntura de la emergencia. Colombia, por su parte, busca redefinir su papel en la región y en el escenario internacional, y la reanudación de lazos fuertes con Israel es un paso significativo en esa dirección. La atención ahora se centrará en la implementación de estos acuerdos diplomáticos y en cómo esta renovada amistad impactará tanto en el desarrollo interno de Colombia como en su influencia geopolítica.