Economia

Colombia evalúa qué apoyo pedir al FMI: expertos apuntan a la Línea de Precaución y Liquidez

El Gobierno de Abelardo de la Espriella inició conversaciones con el FMI para enfrentar un déficit fiscal que podría llegar al 9,4% del PIB en 2027. Munir Jalil, de BTG Pactual, descarta el rescate clásico y la línea de élite: el instrumento más probable es la Línea de Precaución y Liquidez, que daría acceso a entre US$8.400 y US$16.900 millones.

El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella inició negociaciones formales con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para enfrentar una de las crisis fiscales más profundas de la historia reciente de Colombia. El déficit de las cuentas públicas cerró 2024 en 6,7% del producto interno bruto (PIB) y siguió creciendo en 2025, cuando superó el 7% del PIB, el nivel más alto desde la pandemia. De no adoptarse medidas de ajuste podría alcanzar el 9,4% en 2027, según estimaciones citadas por Blu Radio.

El anuncio abrió de inmediato una pregunta técnica: ¿qué tipo de instrumento solicitará Colombia al organismo multilateral, y en qué condiciones tendría acceso a esos recursos?

El escenario fiscal que alarma a los economistas

Germán Machado, profesor de finanzas públicas de la Universidad de los Andes, describió la magnitud del problema: “Es un faltante que lo pone a uno muy nervioso, no solo porque es gigante, sino porque cualquier cosita que pase, cualquier gran evento internacional o cualquier crisis local, puede terminar haciendo que Colombia se meta en serios problemas”.

Machado señaló que un deterioro adicional de las cuentas públicas podría afectar la capacidad de endeudamiento del país, encarecer el costo de la deuda y generar presión sobre otras variables macroeconómicas. Entre los riesgos enumeró una eventual pérdida de confianza internacional, mayores costos de financiación, un dólar más caro y nuevas presiones inflacionarias.

Los analistas consultados no ubican a Colombia en una situación comparable a las crisis de pagos que han sufrido otros países latinoamericanos, pero advierten que la acumulación de déficit sin ajuste reduciría el margen de maniobra frente a choques externos.

Colombia no califica para el rescate, pero tampoco para la línea de élite

Munir Jalil, jefe de análisis de BTG Pactual, descartó los dos instrumentos extremos del menú del FMI.

El primero es el Stand-By Arrangement —al que en el medio financiero también se le dice Stand-By Agreement—, el programa de rescate que el FMI aplica cuando un país enfrenta problemas graves de balanza de pagos o está cerca de no poder pagar su deuda: “Colombia no da para lo que se llama un Stand-By Agreement, que es para un país que está en la mala y que está ya no pagando deudas. En Colombia no estamos tan mal para eso”, explicó.

El segundo es la Línea de Crédito Flexible (FCL), reservada para economías con fundamentos y marcos de política particularmente sólidos. Jalil también la descartó: las condiciones actuales del país no cumplen el estándar que el FMI exige para esa línea.

La Línea de Precaución y Liquidez: el instrumento intermedio

Entre esos dos extremos existe una figura que Jalil identificó como la opción más probable para Colombia: la Línea de Precaución y Liquidez (PLL). El mecanismo está diseñado para países que conservan fundamentos relativamente sólidos pero presentan vulnerabilidades que justifican un respaldo financiero como red de seguridad.

“Entonces, hay una opción intermedia que se llama el PLL. Entonces, yo creo que Colombia se va a ir por ahí”, señaló Jalil.

Según cálculos de BTG Pactual citados por Blu Radio, Colombia podría acceder a través de la PLL a recursos de entre US$8.400 millones y US$16.900 millones. El acceso implicaría compromisos de política económica, aunque las exigencias serían menores que las de un rescate tradicional. Una condición central sería demostrar un compromiso creíble con reducir gradualmente el déficit fiscal.

Lo que el Gobierno no ha revelado aún

El Ejecutivo no ha hecho públicos los detalles de sus conversaciones con el FMI. Según Blu Radio, el Gobierno trabaja en un plan de tres fases para enfrentar la crisis fiscal, aunque la información disponible no describe sus componentes. Una de las acciones mencionadas es la presentación de medidas ante el Congreso.

El tamaño de una eventual asistencia dependerá de las negociaciones y de la capacidad del Gobierno para mostrar una estrategia fiscal sostenible. Los expertos coinciden en que Colombia todavía conserva margen para actuar sin encontrarse en cesación de pagos, pero que el déficit proyectado obliga a tomar decisiones pronto.