La ciencia sísmica Colombia es fundamental para entender los movimientos telúricos y fomentar una verdadera cultura de prevención en un país con alta actividad sísmica. Expertos como el ingeniero geólogo Ricardo Arturo Méndez Fajury, con una trayectoria de 40 años, enfatizan la necesidad de información certera para desarmar pseudonoticias en redes sociales. El conocimiento especializado de la estructura profunda de la tierra y la física de las ondas permite comprender por qué zonas como Pereira y sus alrededores experimentan los sismos de formas diversas.
Méndez Fajury, egresado de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia sede Medellín y miembro fundador del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales, ha dedicado su carrera a estudiar los fenómenos sísmicos. Su experiencia es crucial para interpretar la compleja geología colombiana y sus implicaciones para la seguridad ciudadana. La información científica es la base para edificar infraestructuras resilientes y educar a la población sobre cómo actuar ante un temblor.
¿Cómo fortalece la ciencia sísmica Colombia la cultura de prevención?
Uno de los errores técnicos más comunes, que la ciencia sísmica Colombia busca corregir, es la referencia a la “escala de Richter” para medir la magnitud de un sismo. Según el ingeniero Méndez Fajury, esta escala dejó de usarse estrictamente debido a sus limitaciones: utilizaba “grados” (reservados para temperatura) y tenía un tope de 8, lo que no contemplaba sismos mayores. Hoy se emplea la escala de Magnitud de Momento, ilimitada y basada en fórmulas matemáticas, ofreciendo una medida más precisa y globalmente aceptada.
Otro punto de desinformación frecuente en Pereira se relaciona con la Quebrada Egoyá. Existe una creencia popular que la señala como “canalizadora de energía” o “culpable” de que los temblores se sientan con más fuerza en ciertos sectores. El experto aclara que, si bien estudios posteriores al sismo de febrero de 1995 mostraron una concentración de afectación física de edificios a lo largo de Egoyá, esto se debió a las características del suelo y no a que la quebrada fuera una difusora de la onda sísmica. El Servicio Geológico Colombiano ha descartado científicamente esta idea como causa principal.
Desafíos geológicos y la importancia de la información oficial
La compleja interacción de las cordilleras Occidental y Central define la propagación de los sismos en departamentos como Risaralda, Valle y Chocó. Méndez Fajury compara el sismo del 10 de agosto con eventos históricos, señalando que, a diferencia del terremoto de Armenia de 1999 (superficial y causado por una falla local), el reciente sismo proviene de una fuente más profunda. Esta naturaleza, con epicentros como el de El Cairo en 1979 y San José del Palmar en la actualidad, a profundidades similares, subraya la complejidad de los fenómenos telúricos en la región.
La correcta comprensión de estos fenómenos es vital para la construcción de una verdadera cultura de prevención. Los puntos clave para la ciudadanía incluyen:
Claridad terminológica: La magnitud de un sismo se mide con la escala de Momento, no grados Richter.
Información verificada: Descartar mitos urbanos sin sustento científico, como el de la Quebrada Egoyá.
Contexto histórico: Entender la naturaleza de sismos pasados (1979, 1995, 1999) para analizar los actuales.
Rol del experto: La voz de geólogos e ingenieros es fundamental para interpretar fenómenos sísmicos complejos.
Ante la velocidad con que se propaga la información en redes sociales, es imperativo consultar fuentes oficiales y expertos reconocidos. Esto no solo garantiza la veracidad de los datos, sino que también contribuye a la tranquilidad y seguridad de los colombianos. Para mantenerse informado sobre estos temas, visite más noticias de Colombia.
