Colombia

Los voluntarios que cuidan a los rescatistas en Cali: el trabajo invisible tras el terremoto

Mientras Cali avanza en la ardua recuperación tras el sismo de 7.4 grados, brigadas de salud voluntarias atienden a los propios rescatistas. La historia de los que cuidan a quienes cuidan.

Mientras los reflectores apuntan hacia las ruinas y los equipos de rescate, una brigada silenciosa trabaja en la sombra: los médicos, enfermeras y psicólogos voluntarios que se encargan de mantener en pie a quienes salvan vidas. Tras el terremoto de 7.4 grados que sacudió a Cali, la atención a los rescatistas y voluntarios agotados se ha convertido en una misión tan urgente como la búsqueda de sobrevivientes.

El terremoto que cambió a Cali: un balance de lo que ha pasado

El sismo de magnitud 7.4 que azotó la región de Cali fue uno de los más fuertes registrados en el suroccidente colombiano en décadas. El movimiento telúrico dejó edificios colapsados, infraestructura dañada, miles de familias desplazadas y una ciudad en estado de emergencia. Las autoridades colombianas activaron de inmediato el Plan Nacional de Gestión del Riesgo, con el apoyo de Bomberos Colombia, la Defensa Civil, la Cruz Roja y miles de voluntarios.

Desde el primer momento, el desafío no fue solo rescatar a los atrapados bajo los escombros: fue también sostener a quienes realizaban ese trabajo durante horas extenuantes, expuestos al polvo, el calor y el peso emocional de lo que veían.

Qué hacen las brigadas de salud que cuidan a los rescatistas

Los integrantes de las brigadas de salud voluntaria trabajan en rotación permanente junto a los equipos de rescate. Sus labores incluyen:

  • Atención médica inmediata: tratan heridas, contusiones, laceraciones y lesiones musculoesqueléticas que se producen durante las labores de remoción de escombros.
  • Hidratación y nutrición: monitorean que los rescatistas mantengan niveles adecuados de hidratación en jornadas que pueden superar las 12 horas continuas.
  • Apoyo psicológico: el componente más invisible y quizás el más necesario. Ver muertos, oír a las víctimas, lidiar con la impotencia de no poder salvar a todos: el peso mental es inmenso. Psicólogos voluntarios realizan sesiones de descompresión emocional y vigilan señales de trauma agudo en el personal.
  • Control del sueño y el descanso: sin supervisión activa, muchos rescatistas se niegan a parar. La brigada impone rotaciones de descanso obligatorias para evitar accidentes por agotamiento extremo.

Una rescatista de Bomberos Cali con más de 20 años de servicio describió la situación así: “Uno entra en modo automático y no siente el cansancio hasta que se derrumba. Que haya alguien que te obligue a sentarte, a tomar agua, a hablar de lo que estás viendo… eso vale más que cualquier equipo.”

El rol del voluntariado en emergencias: un pilar que Colombia no puede dar por sentado

Colombia tiene una larga tradición de voluntariado en emergencias, fortalecida a lo largo de décadas de sismos, avalanchas e inundaciones. Pero la coordinación de ese voluntariado es compleja: llegan personas con distintas formaciones, distintos niveles de preparación y distintas motivaciones, y articularlos toma tiempo y recursos.

En el caso de Cali, la Alcaldía y el Gobierno Nacional habilitaron puntos de registro para voluntarios, permitiendo asignar a cada persona según su perfil. Los profesionales de la salud fueron canalizados hacia las brigadas médicas de apoyo a rescatistas, mientras que otros voluntarios se encargaron de la logística, la alimentación y el traslado de materiales.

Organizaciones como Médicos Sin Fronteras, la Cruz Roja Colombiana y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios llevan años desarrollando protocolos específicos para el cuidado del personal de primera respuesta. En Cali, esos protocolos se pusieron a prueba en condiciones extremas.

El estado actual de la recuperación: avances y retos que siguen

Días después del sismo, Cali avanza en las fases de recuperación, pero el camino es largo:

  • Los equipos técnicos de la Curaduría Urbana y el IDIGER están evaluando edificaciones para determinar cuáles son recuperables y cuáles deben ser demolidas por riesgo de colapso.
  • Las familias desplazadas se encuentran en albergues temporales, con necesidades de alimentación, salud mental y documentación que atender.
  • La infraestructura de servicios públicos —acueducto, alcantarillado, energía— sufre daños en varios sectores que aún no han sido completamente restablecidos.
  • El Ministerio de Vivienda trabaja en un plan de reubicación para las familias cuyas viviendas no son recuperables.

La fase de rescate activo está llegando a su fin, pero la recuperación real —la que reconstruye vidas, no solo edificios— apenas comienza. Y en ese proceso largo y silencioso, el cuidado de quienes cuidan seguirá siendo esencial.

Cómo ayudar a las víctimas del terremoto de Cali

Si usted quiere contribuir a la recuperación, estas son las vías más efectivas y verificadas:

  • Cruz Roja Colombiana: acepta donaciones en especie y en dinero. Verifique los puntos de acopio en su página oficial.
  • Defensa Civil Colombiana: coordina el voluntariado y la entrega de ayudas humanitarias.
  • Alcaldía de Cali: habilitó cuentas bancarias para donaciones directas destinadas a la emergencia.
  • Donación de sangre: los hospitales de Cali reportan necesidad de sangre de todos los tipos. Hágalo en el banco de sangre más cercano a usted.

Ante las campañas de donación, verifique siempre que provengan de entidades reconocidas. Las estafas en nombre de emergencias son desafortunadamente frecuentes.