El gobierno colombiano radicó un Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 que creció $59,3 billones frente al proyecto anterior. La justificación oficial fue “sincerar las cuentas” que la administración Petro dejó sin reconocer abiertamente. Sin embargo, un análisis de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, publicado este 9 de septiembre de 2026, concluye que ese ejercicio de sinceramiento esconde una proyección preocupante: si el gobierno no ejecuta medidas correctivas, el déficit fiscal de 2027 podría llegar a 9,4% del PIB, el peor escenario en la historia reciente de las finanzas públicas colombianas.
Por qué creció $59,3 billones el presupuesto de 2027
Según Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, el aumento del PGN tiene dos componentes de tamaño similar. El primero, de unos $30 billones, corresponde al llamado “sinceramiento”: reconocer gastos que el gobierno anterior registraba de forma incompleta o fuera del presupuesto visible:
- Servicio de la deuda: subió $37,4 billones, bajo el supuesto de que el gobierno no hará operaciones de roll-over de deuda en 2026.
- Fondo de Estabilización de Precios de Combustibles (FEPC): se incluyeron $9,6 billones que antes se pagaban con TES y no aparecían como gasto explícito.
- Nómina del Estado: creció $4,5 billones, lo que implica que el gobierno ya incorpora un ajuste del salario mínimo cercano al 8% para 2027.
- Pensiones: subieron $6,5 billones por el impacto del incremento salarial y las presiones de deslizamiento.
- Transferencias en salud: aumentaron $2 billones por los cálculos desfasados de la Unidad de Pago por Capitación (UPC).
La única reducción fue en inversión: -$3 billones. El segundo componente del aumento —otros $30 billones— corresponde a un supuesto que el Banco de Bogotá califica de “inusual”: asumir que el gobierno no reducirá las amortizaciones de deuda de 2027 mediante operaciones de manejo de deuda, algo que las administraciones anteriores hacían habitualmente.
El déficit fiscal que se proyecta y por qué preocupa
Si el PGN 2027 se ejecuta tal como está planteado, sin operaciones de manejo de deuda y sin reforma tributaria de fondo, el Banco de Bogotá estima que el déficit fiscal de Colombia en 2027 llegaría a 9,4% del PIB. Para referencia, la regla fiscal colombiana apunta a un déficit de largo plazo cercano al 3% del PIB; un déficit de 9,4% triplicaría ese parámetro.
El problema no es solo de 2027. El gobierno ya confirmó que el déficit primario de 2026 también se deterioró: podría cerrar en -3,5% del PIB, frente al -2,1% que proyectaba el Marco Fiscal de Mediano Plazo vigente. Ese deterioro se explica en parte por la elevada ejecución presupuestal de la administración saliente y la ausencia de ajustes de gasto.
“Reducir las amortizaciones, como se ha hecho habitualmente, debería traducirse en un menor PGN, lo que abriría espacio al Gobierno para mejorar sus números fiscales, o como se mencionó, redirigir recursos para atender el terremoto”, señaló el informe de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.
La Ley de Ajuste Fiscal: la apuesta para cambiar el rumbo
El gobierno anunció que presentará una Ley de Ajuste Fiscal cuyo objetivo es reducir el déficit de 2027 en 2,2 puntos del PIB. El mecanismo propuesto: una combinación de recortes de gasto y la eliminación de tratamientos diferenciales —exenciones, descuentos y beneficios tributarios— del estatuto tributario. Hacienda estima que el potencial recaudo de esas medidas podría rondar 8,9% del PIB.
El Banco de Bogotá considera que el ajuste podría superar lo anunciado si el entorno económico acompaña:
- La meta de recaudo tributario de $296,7 billones para 2027 luce conservadora. Si los sectores de construcción, manufactura y minero-energético crecen más de lo previsto, el recaudo podría sorprender al alza.
- Un ajuste moderado del salario mínimo contendría la inflación, lo que reduciría las tasas de interés y el costo del servicio de la deuda pública.
La Ley de Ajuste Fiscal todavía no ha sido radicada. El gobierno tiene hasta el 30 de septiembre de 2026 para presentar proyectos fiscales al Congreso dentro del calendario ordinario. Mientras eso sucede, el PGN aprobado es la fotografía del peor escenario posible —no del definitivo—, según el análisis del Banco de Bogotá.