El presidente Abelardo de la Espriella dio por terminados este 12 de septiembre todos los procesos de diálogo con estructuras criminales heredados de la administración anterior, poniendo fin al modelo de Paz Total. El anuncio llegó acompañado de datos de operativos que incluyen 19 laboratorios de coca destruidos y la captura del alias “Flaco” del ELN en el Cauca.
Por qué el Gobierno cerró las mesas de negociación
Según el propio presidente, la decisión responde a un balance demoledor: “Durante cuatro años se gastaron más de $7.000 millones en honorarios de voceros, representantes y negociadores, mientras las organizaciones criminales se fortalecían, desafiaban al Estado y seguían golpeando a los colombianos y a nuestra Fuerza Pública”, escribió De la Espriella en X.
El mandatario fue claro sobre el nuevo modelo: los grupos armados ilegales no tendrán estatus político ni impunidad. “La paz verdadera se construye con seguridad, autoridad y justicia, no arrodillando al Estado ante los criminales”.
La posición oficial deja una sola puerta abierta: el sometimiento a la justicia. Quienes la rechacen enfrentarán la fuerza legítima del Estado.
Los resultados del 12 de septiembre: armas, drogas y capturas del ELN
El mismo día del anuncio, el Gobierno reveló los resultados de las últimas 24 horas de operaciones:
- 20 armas de fuego sacadas de circulación, con 7.144 municiones, 60 proveedores, 3 granadas y 100 explosivos
- 4.883 kg de marihuana, 865 kg de cocaína y 259 kg de base de coca decomisados
- 19 laboratorios de producción de pasta base de coca afectados
La operación más importante del día tuvo lugar en La Sierra, Cauca, donde fueron capturados dos integrantes del ELN. Uno de ellos es alias “Flaco”, identificado por las autoridades como cabecilla de comisión.
El fin de la Paz Total: qué cambia en la política de seguridad colombiana
La Paz Total fue el proyecto central del expresidente Gustavo Petro, que buscó negociaciones simultáneas con el ELN, las disidencias de las FARC y grupos de crimen organizado. Los diagnósticos del Gobierno actual señalan que durante ese período las organizaciones criminales crecieron un 90%.
El giro es completo: en adelante no habrá mesas de diálogo con organizaciones activas. De la Espriella anunció que las operaciones continuarán enfocadas en afectar las estructuras criminales, sus armas, laboratorios, finanzas y territorios.
Para los analistas de seguridad, la pregunta que queda abierta es si la estrategia de máxima presión logrará reducir los índices de violencia en zonas como el Pacífico y el Cauca, donde el ELN y las disidencias mantienen control territorial. Fuente: Asuntos Legales / declaraciones del presidente De la Espriella en X, 12 de septiembre de 2026.