Economia

Café Geisha de Ortega bate récord en Chaparral: una libra llegó a USD 75 en subasta internacional

La IV Feria Internacional del Café «Tolima, Corazón Cafetero», celebrada en Chaparral, estableció un nuevo récord histórico: una libra de café Geisha cultivada en Ortega fue subastada por USD 75, equivalentes a cerca de $231.271 pesos colombianos. El comprador fue Thomas Clement, de Francia, quien reconoció las cualidades excepcionales del grano producido por Aristóbulo Rayo, agricultor de la vereda Alto Guayabo. La cifra superó el registro anterior de USD 72 por libra, logrado en la edición previa del mismo certamen.

El lote fue cultivado por Rayo junto a su familia y la asociación Café Agrario. Su llegada al podio de la feria tiene un peso simbólico adicional: Ortega es uno de los municipios tolimenses más golpeados por los recientes incendios forestales, y el reconocimiento internacional de su café llega en plena etapa de recuperación.

El Geisha de Ortega que conquistó al comprador francés

La variedad Geisha, originaria de Etiopía, ocupa un lugar destacado en el mercado de cafés especiales por sus atributos aromáticos —notas florales, frutales y alta complejidad en taza—. Su cultivo exige condiciones precisas de altitud, temperatura y humedad, lo que lo hace escaso y, por tanto, de alto valor en subastas internacionales.

Thomas Clement, el comprador francés que ganó la puja, reconoció que las características del Geisha de Alto Guayabo justificaban el precio récord. La transacción posicionó a Ortega en el mapa de los cafés especiales de élite y abrió una señal de mercado para otros productores de la región que apuestan por variedades de mayor valor agregado.

La IV Feria de Chaparral reunió a compradores de varios países que compitieron por lotes pequeños de café premium. Los precios resultantes, muy superiores a los del café commodity, sirven como referencia para que los caficultores tolimenses evalúen la rentabilidad de apostar por el segmento especial.

Ortega: de los incendios al podio internacional del café

Ortega fue uno de los municipios más afectados por los incendios forestales que arrasaron el Tolima en los últimos meses. Según la Gobernación, las llamas quemaron al menos 9.000 hectáreas en el departamento y las pérdidas económicas se estimaron en $134.000 millones de pesos. La respuesta aérea demandó una inversión de $9.500 millones de pesos y acumuló 352 horas de vuelo con aeronaves de la Policía, el Ejército y la Fuerza Aérea Colombiana.

La gobernadora Adriana Magali Matiz vinculó el resultado de la subasta con el momento que atraviesa la región: «El municipio de Ortega es uno de los más perjudicados por los incendios forestales. Hoy, desde la Feria Internacional del Café, le decimos a la gente de Ortega que no están solos, que está el Tolima y el mundo con ustedes». La mandataria celebró el desempeño de Rayo y los cafeteros locales: «Los tolimenses somos terracos y echados para adelante. ¡Vamos, Tolima!»

Para las familias caficultoras de la zona, un récord de este tipo abre una puerta concreta hacia mercados que pueden financiar la recuperación productiva a mediano plazo, en contraste con los precios del café convencional que no compensan los costos de la emergencia.

Por qué el café especial es una palanca diferente para el productor colombiano

El mercado de cafés especiales opera con precios muy superiores a los del café commodity que se transa en las bolsas internacionales. Mientras el café verde colombiano cotiza entre USD 3 y 4 por libra en el mercado convencional, una libra de Geisha de alta puntuación en cata puede superar los USD 50 en subastas especializadas —y en este caso llegó a USD 75—.

Colombia produce cafés especiales de alta reputación en varias regiones —Nariño, Huila, Antioquia, Cauca—, y el Tolima ha ido ganando reconocimiento en este segmento. La Feria de Chaparral actúa como vitrina que conecta a productores locales con compradores internacionales que buscan trazabilidad, origen específico y perfiles de taza diferenciados.

El resultado de Aristóbulo Rayo y el Geisha de Ortega es también una demostración de que las regiones más afectadas por emergencias climáticas no tienen que resignarse al precio mínimo: la calidad del grano, la organización gremial y el acceso a ferias internacionales pueden convertir un municipio en emergencia en un referente de exportación.