Tras un Consejo de Ministros celebrado el lunes 21 de septiembre de 2026, el presidente Abelardo de la Espriella anunció la primera fase de su plan de choque para el sistema de salud en Colombia. El eje del anuncio: un mecanismo extraordinario de compra de cartera a las EPS a 0% de interés, con un año de periodo de gracia, para desbloquear la atención de más de un millón de pacientes que tienen medicamentos, procedimientos o citas médicas pendientes.
El diagnóstico: más de un millón de pacientes atrapados en el sistema
El Gobierno identificó 1’069.196 usuarios con servicios de salud pendientes de resolver. El grupo incluye pacientes con cáncer, enfermedades crónicas, enfermedades huérfanas y mujeres gestantes, entre otros. Se trata de personas que tienen afiliación a una EPS, que tienen autorización médica para recibir un tratamiento, pero que no lo han recibido porque el sistema —bloqueado por deudas entre EPS, clínicas y el Estado— no ha logrado tramitar la atención.
La primera fase del plan priorizará a quienes tienen mayor riesgo para la vida, según explicó la viceministra de Protección Social, Marcela Brun, quien anunció que esta etapa estaría lista antes de terminar septiembre de 2026. La segunda fase atenderá a pacientes con riesgo de hospitalización o eventos agudos; la tercera, a quienes tienen medicamentos o citas pendientes de resolución.
La compra de cartera: cómo funciona y qué no es
El mecanismo central de la primera fase es la compra de cartera a las EPS. En la práctica, el Gobierno adquiere las deudas que las EPS acumularon con clínicas, hospitales y proveedores de medicamentos. Las EPS reciben un alivio financiero inmediato y el Gobierno les concede un año de periodo de gracia a 0% de interés para que reorganicen su flujo de caja.
De la Espriella fue explícito en lo que este mecanismo no es: “Esto no es un cheque en blanco para las EPS. No vamos a pagar dos veces una misma atención, ni a reconocer nuevamente servicios que ya hayan sido pagados”. Para controlar que los recursos lleguen efectivamente a pagar atenciones reales, el Gobierno creará una mesa técnica integrada por el Ministerio de Salud, la Superintendencia de Salud y la ADRES.
El plan también contempla la eliminación de barreras administrativas consideradas innecesarias, como autorizaciones repetidas o la renovación frecuente de fórmulas médicas para enfermedades crónicas. Adicionalmente, se creará una Central Unificada de Quejas para agilizar los reclamos de usuarios y se adoptarán medidas de control de precios de medicamentos.
El contexto: la crisis que heredó el gobierno De la Espriella
El sistema de salud colombiano llegó al gobierno De la Espriella con una deuda acumulada entre el Estado, las EPS, las clínicas y los hospitales que venía creciendo desde al menos 2023. Durante el gobierno Petro, la reforma a la salud —que buscaba eliminar las EPS— fue archivada por el Congreso en 2024, dejando el sistema en un limbo institucional que profundizó la crisis financiera del sector.
El consultor independiente en salud Ramón Abel Castaño considera que el plan va por buen camino si prioriza a los pacientes con tratamientos interrumpidos que tienen riesgo de fallecimiento. La dificultad, reconoce, es la escala: “la lista es larga”. Para los críticos del plan, la pregunta de fondo es si la compra de cartera es suficiente para restablecer la confianza del sistema o si solo aplaza el problema sin resolver la causa raíz: la subcapitación y el déficit estructural de muchas EPS.