Desde que asumió la dirección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), María Carolina Restrepo Cañavera ha convertido su cuenta de X en uno de sus principales espacios de pronunciamiento. Allí comunica decisiones de la entidad, pero también responde a críticos, confronta a usuarios y participa en discusiones que van más allá de los temas del ICBF.
Una frontera difusa entre la funcionaria y la persona
El estilo comunicativo de Restrepo contrasta con la estrategia que el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella ha anunciado: centralizar las posiciones oficiales en la figura de un vocero. Esa diferencia volvió a hacerse visible esta semana, luego de un intercambio con Hanwen Zhang, activista y doctora en Ciencias-Estadística, quien cuestionó una de las posiciones de Restrepo sobre el concepto de familia.
En respuesta, Restrepo escribió: “Cualquiera que fuera su misión en Colombia, considérese cumplida. A estas alturas, se la ve completamente agotada. Ya no hay nada más que sacarle. Es hora de seguir adelante. Siguiente”. Zhang anunció después que había radicado un derecho de petición ante el ICBF en el que pidió una retractación pública, y sostuvo que la referencia a una supuesta misión en Colombia podía generar hostigamiento y estigmatización.
Respuestas fuera del registro institucional
La directora también ha utilizado X para responder cuestionamientos sobre contratación, recursos y decisiones administrativas del ICBF con un lenguaje que en ocasiones se aparta del registro habitual de una comunicación institucional. En una discusión con un usuario presentado como investigador académico, escribió: “Don Camilo, ya que se presenta como investigador académico, le sugiero empezar por un cursito de inglés”.
En otro intercambio, sobre investigaciones en curso, señaló: “Las pruebas se entregarán a los organismos competentes. Los recursos públicos se cuidan, y las investigaciones no son una serie por capítulos para entretener las redes sociales. Duerma tranquila con su colchón y sus lavaplatos. Nosotros seguimos trabajando”.
Sobre la obligación de publicar avances en X, precisó: “Yo no tengo que contar en X cada hallazgo, cada prueba ni cada actuación que se adelante. Las denuncias se presentan ante las autoridades competentes, con soportes, no para satisfacer la curiosidad de las redes sociales”. Y ante una exigencia de destinar recursos a una necesidad específica, respondió: “Porque usted dice que existe una necesidad, yo no voy a girar un solo peso. Yo voy a verificar que la necesidad existe, que esté plenamente justificada y que quien pretenda ejecutar esos recursos sea idóneo”.
El fondo, entre lo institucional y lo personal
El contenido de varias de esas respuestas puede enmarcarse dentro de las funciones de vigilancia, control y administración que corresponden a la dirección del ICBF. La propia entidad ha divulgado decisiones de Restrepo relacionadas con contratos y con la protección de recursos destinados a la niñez. Lo que cambia, según el análisis de El Colombiano, es la forma y el escenario elegido para comunicarlas.
El asunto que más la ha llevado a las discusiones públicas es su concepción de familia. En un texto extenso publicado en redes, la funcionaria defendió la idea de que la familia es una, una postura que ha generado reacciones tanto de apoyo como de cuestionamiento desde su llegada al cargo. El ICBF no ha emitido una comunicación institucional sobre los intercambios en X.