La Policía Nacional, el Ejército y la Fiscalía General de la Nación capturaron el 27 de septiembre a dos mujeres en Sabana de Torres, Santander, a solicitud de la justicia ecuatoriana. Se trata de Inda Mariela Peñarrieta Tuárez y Michelle Jamileth Macías Peñarrieta, esposa e hija de José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, excabecilla de Los Choneros, una de las organizaciones criminales más violentas de Ecuador.
La detención se realizó mediante notificación roja de Interpol y contó con la colaboración del FBI y las autoridades ecuatorianas. El presidente Abelardo de la Espriella confirmó la captura en su cuenta de X: “En Sabana de Torres, Santander, fueron detenidas mediante notificación roja de INTERPOL Inda Mariela Peñarrieta Tuárez y Michelle Jamileth Macías Peñarrieta, requeridas por la justicia ecuatoriana por lavado de activos.”
La captura en Sabana de Torres: quiénes son las dos mujeres detenidas
Inda Mariela Peñarrieta Tuárez es la esposa y Michelle Jamileth Macías Peñarrieta es la hija de alias Fito. Las autoridades ecuatorianas las investigan por su presunta participación en una estructura dedicada al lavado de activos: según la investigación, habrían usado empresas de papel para ocultar y movilizar recursos provenientes de Los Choneros.
El operativo lo ejecutaron el Gaula Militar Chicamocha de la Quinta Brigada del Ejército, la Dijín de la Policía Nacional y la Fiscalía, con el FBI, la Policía Nacional de Ecuador y el Centro Nacional de Inteligencia de ese país. La notificación roja de Interpol fue el mecanismo que activó el procedimiento en Colombia y permitió la detención de ambas mujeres.
De la Espriella anunció que serán enviadas a Ecuador: “Se las voy a enviar con gusto a mi buen amigo, el presidente Daniel Noboa”, escribió. En el mismo mensaje agradeció el trabajo conjunto de la Policía Nacional, el Ejército y la Fiscalía con el FBI y las autoridades ecuatorianas, y sostuvo que Colombia no será refugio del crimen transnacional ni de sus finanzas.
Los Choneros y alias Fito: la red criminal que usó a Colombia como refugio
José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, fue el cabecilla de Los Choneros, organización ecuatoriana vinculada al tráfico internacional de drogas y a la ola de violencia que sacudió a Ecuador en 2024. En enero de ese año se fugó de una cárcel en Guayaquil donde cumplía una condena de 34 años por narcotráfico y homicidio. Permaneció prófugo más de un año hasta que Ecuador lo recapturó en junio de 2025 y lo extraditó a Estados Unidos, donde hoy enfrenta cargos por tráfico de drogas y de armas.
La red financiera y familiar del grupo ha sido el objetivo prioritario desde entonces. Este año fue capturado en Bogotá Ronald Javier Macías Villamar, alias Javi, hermano de Fito, que se ocultaba con documentos falsos y está acusado en Ecuador de homicidio, lavado de activos, enriquecimiento ilícito y concierto para delinquir. La detención de la esposa y la hija del cabecilla el 27 de septiembre cierra un segundo frente en esa misma ofensiva.
El proceso en Ecuador se conoce como el caso Blanqueo Fito y ambas fueron llamadas a juicio en marzo de 2026, junto con otras personas y empresas. La Fiscalía ecuatoriana busca establecer si participaron en operaciones para meter dinero de origen ilícito en la economía legal, entre ellas el supuesto uso de empresas de papel. Se trata de acusaciones que deberán resolverse ante un juez y que no constituyen, por sí mismas, una condena. Su presencia en Santander refleja el uso del territorio colombiano como zona de refugio para el crimen transnacional, un patrón que el gobierno de De la Espriella ha declarado cerrado.
Noboa y De la Espriella: la alianza que hizo posible el operativo
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, celebró la captura en su cuenta de X: “Así se trabaja, Abelardo: juntos y con resultados. Las capturamos en Colombia y enfrentarán a la justicia en Ecuador. Ellas están llamadas a juicio por lavado de activos para los choneros. El dinero que compra armas, paga sicarios y sostiene extorsiones. Es la estructura con la que aterrorizan a las familias ecuatorianas. Nuestra Policía y el CNI, con el apoyo del FBI y de las autoridades colombianas, hicieron posible su captura. Ahora regresan al Ecuador a responder a los ecuatorianos.”
La coordinación entre Colombia y Ecuador contra Los Choneros se ha intensificado bajo el gobierno de De la Espriella. La captura en Santander se produce días después de que Colombia entregara a alias Araña a la DEA en Barranquilla y autorizara la extradición a Estados Unidos de miembros del Tren de Aragua. El operativo del 27 de septiembre refuerza el mensaje regional del nuevo gobierno: Colombia dejó de ser territorio de refugio para el crimen transnacional.