El general (r) William Rincón, que era inspector de la Policía Nacional cuando su hijo fue asesinado en noviembre de 2024 y llegó después a director general —cargo del que se despidió en agosto de 2026, según reportó la Agencia de Periodismo Investigativo el 7 de ese mes, en el cambio de cúpula que El Colombiano fechó el 14 de agosto—, rindió declaración ante la Fiscalía 46 Seccional de la Unidad de Administración Pública y señaló que los hechos de corrupción que él mismo denunció en la Policía podrían estar conectados con el asesinato de su hijo Juan Felipe Rincón, ocurrido el 24 de noviembre de 2024. La declaración fue revelada por el programa 6AM W de Caracol Radio el 28 de septiembre.
El contratista y el vínculo con Salamanca
En su declaración, Rincón hizo referencia al contratista Andrés Vanegas, a quien señaló como controlador de más del 50% de la contratación de la Policía a través de distintas Uniones Temporales y empresas. Esto, según el general, correspondería con los hallazgos de una auditoría de la Contraloría General de la República, que determinó que “la entidad limitó la pluralidad de oferentes para la adquisición de distintos bienes y servicios al suscribir contratos de manera directa con un solo proveedor”.
Rincón relató en la Fiscalía que existiría “un presunto monopolio contractual por parte del señor Andrés Vanegas, quien también en su momento fue oficial profesional de la Reserva de la Policía Nacional. Este a su vez, al parecer, mantiene una relación de amistad con el señor William Salamanca, quien fue también oficial profesional de la Reserva de la Policía y además es hijo del señor general William René Salamanca, quien fue director general de la Policía durante los años 2023, 2024 e inicios del 2025, por lo que era ordenador y supervisor del gasto para la Policía”.
Conviene leer ese párrafo con cuidado, porque hay dos personas con el mismo apellido y casi el mismo nombre. La amistad que Rincón le atribuye al contratista es con William Salamanca hijo, un particular, oficial de la reserva. Al padre, el general William René Salamanca, no lo señala por esa amistad sino por otra cosa: por haber sido, como director general, quien ordenaba y supervisaba el gasto de la entidad. Son dos afirmaciones distintas y ninguna de las dos está probada: es el relato de un declarante ante la Fiscalía.
Las coincidencias que señala el general
La parte más delicada de la declaración aparece cuando Rincón conecta el esquema de corrupción con el crimen de su hijo. El primer vínculo que señala es la coronel retirada Fabiola Bejarano, quien habría citado al entonces inspector a un almuerzo —meses antes del asesinato— y le habría pedido priorizar el pago de una acción judicial que le adeudaba la Policía. Rincón la describió como amiga del general Nicolás Zapata, quien fue subdirector durante la dirección de Salamanca, y calificó el encuentro como “un entrampamiento”.
El segundo elemento es la empresa Rimab, que según el relato de Rincón realizó un examen médico a su pedido: el general fue sometido a un procedimiento el 18 de agosto de 2024 bajo anestesia general que duró, según su versión, cerca de nueve horas, mientras su historia clínica registró solo 20 minutos. Rimab sería una de las empresas vinculadas al contratista Vanegas.
También menciona que, tras el asesinato de Juan Felipe, el subdirector habría instruido al cuerpo de generales para que ninguno asistiera al sepelio.
La solicitud a la Fiscalía
“Me permito solicitar se investigue la existencia de una conexidad de estos hechos de presunta corrupción con el homicidio y tortura de mi hijo entre otros hechos indignantes, aparentemente, el mismo contexto criminal lo realizó el mismo grupo para proteger al mismo determinador”, concluyó Rincón en su declaración, citada por Caracol Radio.
La motivación que el general atribuye al esquema es la preocupación de que él pudiera asumir la dirección de la Policía en reemplazo de Salamanca, lo que habría expuesto los contratos irregulares. El número de procesados por el crimen de Juan Felipe Rincón no es el mismo en todos los reportes y conviene decirlo: CAMBIO informó en marzo de 2026 de una imputación por tortura contra cuatro personas, mientras Noticias Caracol habló en febrero de nuevos delitos contra cinco, y en abril Blu Radio, Infobae y El Colombiano reportaron cinco enviadas a prisión. En mayo, El Espectador y Semana reportaron dos capturas adicionales. Entre los procesados está Andrés Sotelo —confirmado por varios medios—, a quien Rincón vincula, por vía familiar, con el teniente retirado Arnoldo Duarte, esposo de la coronel Bejarano.
La defensa rechaza los cargos. El abogado de Sotelo calificó la actuación de la Fiscalía como “una imputación desacertada”, según Infobae en mayo de 2026. Ninguna de las personas procesadas ha sido condenada.
El general Salamanca fue consultado por Caracol Radio pero no había respondido al momento de la publicación. La Fiscalía tiene la última palabra sobre si existe o no la conexión que señala Rincón.