El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella inició un nuevo acercamiento al Fondo Monetario Internacional (FMI) en medio de la presión que enfrenta el fisco colombiano. El FMI confirmó que espera recibir en Washington a una delegación del Ministerio de Hacienda para continuar las conversaciones, y destacó el compromiso de la administración con la disciplina fiscal, según reportó Infobae Colombia el 4 de octubre de 2026.
De la Espriella instruyó al ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, a avanzar en este proceso. Todavía no están definidos el instrumento de financiamiento, el monto ni las condiciones de un eventual acuerdo, según la misma fuente.
La Consulta del Artículo IV, el primer paso formal
El paso concreto que ha dado el Gobierno es solicitar al FMI activar la Consulta del Artículo IV, un proceso estándar de revisión del organismo que se usa como paso previo para explorar alternativas de financiamiento. El organismo señaló que medidas creíbles para reducir los desequilibrios fiscales podrían contribuir a disminuir los costos de financiación y recuperar la confianza de los inversionistas, según Infobae.
Las conversaciones se dan en un momento en que Colombia enfrenta un déficit fiscal proyectado para 2027 y un alto nivel de gasto frente a los ingresos públicos. El ministerio de Hacienda estará en Washington para continuar las discusiones técnicas.
Las tres condiciones que anticipa un académico de La Sabana
Giovanny Hernández, profesor de la Escuela Internacional de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de La Sabana, explicó a Infobae Colombia que el diálogo con el FMI resulta relevante dado el estado de las finanzas públicas.
“Sentarse con el Fondo Monetario Internacional da una señal importante a nivel macro. Que el FMI conozca al nuevo gobierno y su política de austeridad y plan de inversión es clave porque en este momento Colombia está desfinanciada, tiene demasiado gasto y poco ingreso, y va a tener que acudir a las multilaterales a solicitar préstamos. El FMI es una línea de crédito importante para contar con recursos que permitan pagar obligaciones que muy seguramente dejó el gobierno anterior”, señaló Hernández, según Infobae.
El académico identificó tres aspectos en los que debería concentrarse el plan fiscal para generar credibilidad ante el organismo: “Primero, recortar todo lo que se pueda, pero con recortes que no frenen la inversión ni el crecimiento futuro. Segundo, una reforma tributaria que permita solventar los gastos adicionales. Y tercero, ajustarse a la regla fiscal, que probablemente será la principal condición que pondrá el FMI para cualquier desembolso de crédito”, según la misma fuente.
Dos instrumentos sobre la mesa
Si las conversaciones avanzan hacia un acuerdo, Colombia tendría que definir qué tipo de instrumento usaría. Según reportó Infobae, entre las alternativas está regresar a una Línea de Crédito Flexible (LCF) o adoptar un programa con condiciones específicas.
Hernández considera que, dadas las necesidades de ajuste, Colombia debería evitar comprometerse con obligaciones que impliquen condiciones difíciles de cumplir, y propone la LCF como la opción que daría mayor margen para definir los tiempos y las medidas fiscales. La decisión sobre el instrumento sería parte de las negociaciones con el FMI, que están en etapa inicial.