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Un emocionante desenlace: el equipo se clasifica a cuartos de Champions tras vencer al Atlético en penaltis.

Real Madrid lo volvió a lograr, y ya parece una narrativa repetida, mil veces narrada. Nuevamente se impuso, una vez más avanzó en la Champions League, y otra vez vivió momentos de tensión para finalmente eliminar al Atlético de Madrid en los penaltis. Este conjunto tiene un convenio con este torneo.
Cuando parece que ya no podrá más, que el fútbol no le ofrece tanto, que incluso un penalti de Vinícius fue a buscar una nube, aun así, el Real Madrid sigue en pie.
Arribó al partido de vuelta de octavos con la ventaja del 2-1 obtenido en su campo. Y fue sorprendido cuando a los 28 segundos el Atlético lo anotó e igualó el marcador global. 28 segundos para desatar un drama. El Atlético se emocionó, aunque erróneamente. El Real Madrid no se desmoronó, luchó hasta el final, hasta los penaltis.
Atlético vs. Real Madrid, encuentro en la Champions League. Foto:AFP
El inglés Conor Gallagher fue quien anotó el gol temprano, cuando el partido aún estaba comenzando, y los músculos todavía estaban fríos. Aprovechó el balón que le llegó al área, se lanzó hacia él con decisión y lo empujó a la red para el 1-0 y la euforia en el estadio del Atlético.
Conor Gallagher celebra su anotación en el Atlético vs. Real Madrid. Foto:AFP
El resto del encuentro fue de gran dinamismo, con dos equipos exhibiéndose, aunque con un Atlético que parecía crecer, volviéndose más sólido. De hecho, el Real Madrid ni siquiera disparaba, sus intentos de ataque eran sofocados rápidamente.
Julián Álvarez causaba más problemas al Madrid que Mbappé al Atlético. Quizá por este motivo la afición se ilusionó con que finalmente eliminarían al archirrival.
Atlético vs. Real Madrid, encuentro en la Champions League. Foto:AFP
Los blancos pudieron haber restablecido el orden tras un penal que el francés Clement Lenglet le cometió a su compatriota Kylian Mbappé, quien con velocidad se desequilibró y se posicionó para rematar, antes de ser derribado.
Sin embargo, el brasileño Vinicius envió el balón a las gradas, lejos, muy lejos. Algún espectador del Atlético debió quedarse con esa pelota, ¿pero para qué?
El marcador no se modificó más de ese 1-0 en los noventa minutos reglamentarios. Se fueron a la prórroga, más esfuerzo, más agitación. Hasta que sonó el pitazo final.
PABLO ROMERO
redactor de DEPORTES
@PabloRomeroET






