La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (automóvil) Y Parques Nacionales Naturales de Colombia (PNNC) Han Suscrito Un Memorando de Entendimiento para resguardar de manera efectiva los Páramos de Sumaz y Chingaza, considerados como dos de los ecosistemas más valiosos del país debido a su papel crucial en la regulación hídrica.
Este acuerdo tiene como objetivo promover el ecoturismo responsable, el desarrollo sostenible y la conservación de la biodiversidad en estas áreas estratégicas.
“Esta es una colaboración que nos permitirá trabajar de forma conjunta por nuestro Páramo de Sumaz, el más extenso del mundo, así como por el Páramo de Chingaza”, expresó Alfred Ballesteros, Director General de la CAR.
Adicionalmente, mencionó que llevarán a cabo procesos de gestión del conocimiento, intercambios de sistemas de información y de buenas prácticas de una entidad emblemática como Parques Nacionales. “Ellos han logrado, en la actualidad, un estado de conservación de cerca del 98% en un ecosistema tan significativo como Chingaza”.
La alianza también incluye un sólido componente de educación ambiental. Foto:AUTO
El convenio se estructura alrededor de cinco ejes estratégicos fundamentales que abarcan la protección y conservación de la biodiversidad, el ordenamiento territorial, la gestión de riesgos y el cambio climático, el ecoturismo sostenible y los negocios verdes, así como la educación y participación.
En lo referente a la protección y conservación de la biodiversidad, se prevé un monitoreo continuo y el fortalecimiento de corredores biológicos, además de la formalización de acuerdos de conservación y la realización de estudios dirigidos a evaluar la integridad ecológica del área de conservación.
El ordenamiento territorial se centrará en la actualización de planes de manejo para Sumapaz y Chingaza, con el objetivo de mejorar las estrategias de gestión ambiental y establecer un marco claro y eficaz para la protección de estos ecosistemas.
La alianza busca proteger el Páramo de Sumaz. Foto:AUTO
El acuerdo también engloba el desarrollo de un modelo de ecoturismo sostenible y responsable. Este componente incluye la creación de una red de parques con aulas ambientales que capacita en buenas prácticas y promueve emprendimientos verdes que beneficien tanto al ecosistema como a las comunidades locales.
La unión de esfuerzos entre nuestras entidades demostrará a todo el país el trabajo conjunto, decidido y con visión,Pudo traducirse en beneficios concretos para la comunidad, la economía local y la rica biodiversidad de nuestro territorio.
Además, se dará prioridad a la Educación Ambiental y a la participación social a través de espacios de diálogo con las comunidades, investigaciones medioambientales y la promoción de una cultura de conservación fundamentada en el conocimiento y el respeto hacia la naturaleza.
Luis Olmedo Martínez Zamora, Director General de Parques Nacionales Naturales de Colombia, hizo hincapié en la relevancia de la colaboración para asegurar la sostenibilidad de estos ecosistemas. “Hemos establecido esta alianza de trabajo con la CAR porque tenemos un objetivo: mirar hacia el futuro con la perspectiva de contar con un mejor ecosistema que satisfaga las necesidades medioambientales de toda la región. UNA VISIÓN DE CONVERGENCIA CON EL OBJETIVO DE PROTEGER LA VIDA”, aseguró.
Esta colaboración también incorpora un sólido componente de educación ambiental que intenta incluir a las comunidades locales en la salvaguarda de sus recursos naturales. A través de espacios de diálogo y actividades de concienciación, se procura fortalecer la cultura de conservación y fomentar prácticas sostenibles en la región.
Ambas instituciones destacan que un trabajo coordinado es esencial para asegurar el éxito de esta iniciativa. Según Ballesteros, “La unión de esfuerzos entre nuestras entidades demostrará a todo el país cómo el trabajo conjunto, decidido y visionario, puede traducirse en beneficios concretos para la comunidad, la economía local y la rica diversidad natural de nuestro territorio.”
El Páramo de Sumaz, reconocido como el más grande del mundo, y el de Chingaza, que goza de un alto grado de conservación, son fundamentales para la producción de agua potable que abastece a millones de personas en la región.
Esta alianza representa un paso significativo hacia la preservación de estos ecosistemas de alta montaña y su invaluable contribución al equilibrio ambiental y social de Colombia.
Carol Malaver
Subeditora Bogotá
Escríbanos a carmal@eltiempo.com

