China, el principal competidor económico de Washington pero también un aliado comercial fundamental, reaccionó al anuncio de tarifas de la semana pasada, a su vez comunicando un impuesto del 34% sobre los productos estadounidenses a partir del jueves.

Poco después, Trump replicó con la advertencia de nuevas tarifas, que elevarían los impuestos de Estados Unidos sobre los productos chinos a un total del 104%.

“Tengo un gran aprecio por China, pero no pueden hacer esto”, declaró Trump en la Casa Blanca.

China respondió denunciando las “coacciones, amenazas y extorsiones” de Estados Unidos, según las palabras del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian.

Un representante del Ministerio de Comercio chino advirtió que “la amenaza de Estados Unidos de incrementar las tarifas contra China es un error tras otro y evidencia una vez más la naturaleza extorsionista de Estados Unidos”.

“Estados Unidos persiste en seguir su propio camino, China luchará hasta el final”, añadió, mencionando que el gigante asiático tomará “contramedidas” para proteger sus “derechos e intereses”, aunque al mismo tiempo solicitó “diálogo”.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, instó el martes a evitar una “intensificación” y defendió “una solución negociada a la situación actual (…) para respaldar un sistema de comercio reformado, libre, justo y equilibrado”.

Mercados inestables

Las bolsas se recuperaban ligeramente este martes tras un lunes negro de caídas generalizadas en los mercados de Asia, Europa y Estados Unidos.

En Asia, Tokio cerró con un aumento de más del 6% tras las pérdidas del 8% del día anterior. En Europa, los principales índices volvieron a terreno positivo y hacia las 11:00 GMT, París (1.4%), Londres (1.74%), Fráncfort (1.37%) y Madrid (0.80%) mostraban ganancias.

Los analistas temen que la guerra comercial genere más inflación, mayor desempleo y menor crecimiento.

Trump sostiene que la economía de Estados Unidos ha sido “despojada” durante años por el resto del mundo.

La semana pasada, anunció un impuesto general del 10% a todos los productos importados, al que se suman tarifas específicas por países, como las de la Unión Europea (20%) o Vietnam (46%), que deberían entrar en vigencia el miércoles.

Los 27 países de la UE están tratando de encontrar una respuesta unificada y el lunes propusieron una exención total y recíproca de derechos de aduana para los productos industriales, incluidos los automóviles.

“No, no es suficiente”, respondió Trump, quien critica frecuentemente a Europa por no adquirir suficientes bienes industriales estadounidenses.

Según el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, las tarifas aduaneras anunciadas el 2 de abril servirán para colocar a Estados Unidos en una posición de fortaleza, declaró en comentarios a Fox News.

De acuerdo con Bessent, una vez que reciban garantías de otros países sobre cómo abrirán aún más sus mercados a los productos estadounidenses, “el presidente Trump estará listo para negociar” e indicó que “casi 70 países” ya se han puesto en contacto con Washington.