En un escenario internacional caracterizado por la contienda arancelaria promovida por Estados Unidos, Colombia comienza a dirigir su mirada con mayor atención hacia Asia, en particular a China, como opción para diversificar sus mercados. Así lo manifestó Ingrid Cháves, directora de la Cámara de Comercio Colombo-China, en una entrevista con la agencia Xinhua.
Cháves resaltó que esta circunstancia representa una oportunidad estratégica para que la nación sudamericana refuerce sus vínculos con el gigante asiático y busque una canasta exportadora más amplia y menos dependiente del sector minero-energético. “Diversificar e internacionalizar nuestros productos en un mercado de 1.400 millones de habitantes como China es una posibilidad enorme”, indicó.
Aunque reconoció que el acceso al mercado chino puede ser visto como complicado, Cháves subrayó que es mucho más accesible de lo que se imagina si se cuenta con los socios apropiados. “Ya hay empresas colombianas exportando con éxito productos agroindustriales al mercado chino, que presenta una alta demanda en este sector”, aclaró. En este proceso, la Cámara Colombo-China y ProColombia desempeñan un papel fundamental como facilitadores y promotores del intercambio bilateral.
Actualmente, productos como café, cacao, frutas, especias, carne, madera y minerales forman parte de las exportaciones colombianas hacia China, bajo acuerdos comerciales vigentes.
Además, el liderazgo de Colombia como presidente pro témpore de la CELAC en 2024-2025 brinda un marco regional para avanzar en una agenda conjunta de diversificación productiva y comercial. Cháves destacó que la próxima reunión China-CELAC será crucial para presentar proyectos de inversión y cooperación en áreas como la transición energética y el desarrollo ferroviario.
Por otro lado, la especialista criticó severamente la guerra de aranceles impulsada por Estados Unidos —comenzada durante la administración de Donald Trump— por perjudicar el sistema multilateral de comercio y afectar directamente a los consumidores. Colombia fue una de las naciones impactadas por los aranceles del 25% sobre acero y aluminio, y del 10% sobre productos como confecciones, café, flores, banano y aguacate.
“Esta guerra arancelaria termina afectando a todos, desde productores hasta consumidores. Es momento de encontrar nuevas rutas y China representa una alternativa real para Colombia”, concluyó Cháves.








