Economia
promesas verdes que no se cumplen

Un nuevo informe advierte que el país está lejos de reducir las emisiones como prometió. Sin un cambio profundo en la política energética, el calentamiento global superará los niveles más peligrosos.
Durante años, científicos y líderes mundiales han insistido en que el planeta no debe calentarse más de 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales. Este umbral no es solo simbólico: representa la línea que divide un futuro difícil de uno potencialmente catastrófico.
Sin embargo, según un informe del Centro Regional de Estudios de Energía (Cree), estamos muy lejos de alcanzar esa meta. En lugar de disminuir, las emisiones de gases de efecto invernadero han seguido creciendo, lo que aleja aún más la posibilidad de frenar el calentamiento global.
Para lograr el objetivo de 1,5°C, los científicos de la ONU estiman que habría que recortar 22 gigatoneladas de dióxido de carbono equivalente (GtCO2e) antes del año 2030. Lea también: ¿Qué pasa si aumenta la importación de gas? Bucaramanga, la más afectada
Esto sería el equivalente a que las dos principales economías del mundo, Estados Unidos y China, dejaran de emitir por completo en los próximos cinco años. Un desafío mayúsculo.
Colombia: mucho discurso, pocos avances
La imposibilidad de alcanzar la meta de 1.5°C con las políticas actuales no es algo que deba tomarse a la ligera. La dificultad de adoptar políticas que se requerirían para lograrla debe abrir la pregunta de si llegó la hora de reevaluar los objetivos que nos hemos impuesto. pic.twitter.com/QJt78lre7B
— CREE – Centro Regional de Estudios de Energía (@creenergia) April 25, 2025
El caso de Colombia refleja con claridad esta desconexión entre los que se promete y lo que realmente se hace. Aunque el país se comprometió a reducir sus emisiones en un 51% para 2030 y alcanzar la neutralidad de carbono en 2050, los avances han sido mínimos. Lea también: Primicia: Gobierno estudiaría inversión por $780.000 millones para la vía Curos – Málaga
Entre 2018 y 2021, las emisiones solo se redujeron en 4,5 millones de toneladas. Pero para cumplir con la meta de aquí a 2030, se necesitaría reducir 110 millones de toneladas. En otras palabras, el país tendría que multiplicar por ocho su ritmo de reducción anual, algo que, según el Cree, no es factible con los políticas actuales.
El reporte cita a Climate Action Tracker, un organismo internacional que evalúa las políticas climáticas de los países. Según su análisis, las acciones de Colombia son “insuficientes”. Si todos los países siguieran el mismo camino, el calentamiento global superaría los 2 grados, y podría llegar incluso a los 3.
¿Qué necesita cambiar? Una nueva forma de pensar la transición
El informe señala que es necesario replantear por completo la manera en que se está llevando a cabo la transición energética.
En lugar de centrarse solo en energías renovables o nuevos empleos, se debe reconocer que este cambio implica sacrificios, como mayores costos de energía, pérdida de empleos tradicionales y desafíos fiscales.
Además, se necesita realismo. No basta con proyectos solares o eólicos dispersos. Hace falta un plan coordinado, con incentivos claros para la inversión privada, acceso a energía para todos, y permisos que no tarden años en otorgarse. Lea también: Bucaramanga, epicentro de la sostenibilidad: arranca el Congreso Camacol Verde 2025
El Cree también insiste en que hay que preparase para los efectos del calentamiento que ya no se puede evitar. Eso implica mejorar la información sobre riesgos climáticos, actualizar las políticas públicas, fortalecer las instituciones y conseguir más financiamiento para adaptación.
Colombia tiene una oportunidad para empezar a corregir el rumbo a finales de este año, cuando presente su nueva hoja de ruta climática en el marco del Acuerdo de París.
Estas Contribuciones Nacionalmente Determinadas (CDN) deberían reflejar un compromiso más claro y realista frente al cambio climático.
Finalmente, el Cree subrayó que uno de los mayores obstáculos para avanzar es que los verdaderos costos del cambio climático no los pagan quienes más contaminan, sino otros: personas, comunidades y países que poco tienen que ver con las decisiones que causan el problema, pero sí sufren sus consecuencias.
*Con información El Colombiano







