Colombia
Alcalde de Baranoa, Atlántico, pide militarizar el municipio ante ola de asesinatos y pérdida de confianza en la Policía

La presencia de militares en las calles, una medida que hace algunos años parecía extrema, hoy se ha convertido en la opción que varios alcaldes del Atlántico ven como la única salida frente a la ola de criminalidad que golpea al área metropolitana de Barranquilla ya varios municipios del departamento.
Desde principios de noviembre, Barranquilla sacó un patrullar a soldados de la Segunda Brigada en zonas críticas, y la respuesta de algunos sectores ciudadanos ha sido de alivio: “El uniforme de los militares sí asusta a los bandidos”, dice Miguel Pérez, comerciante del sur de la ciudad.
Sin embargo, mientras la capital ensaya una fórmula que mezcla vigilancia con policías y militares, otros municipios piden el mismo respaldo. Y el que más fuerte ha levantado la voz es Baranoaun pueblo tradicional del centro del departamento donde la violencia dejó de ser un hecho aislado para convertirse en una constante.
“Estamos pidiendo militarizar Baranoa”: el pedido desesperado del alcalde
El alcalde Edinson Palma no habló en clave diplomática. Lo dijo sin rodeos en entrevista con Caracol Radio: “nosotros estamos pidiendo militarizar nuestro municipio. La gente ya no cree en la Policía. Hoy la gente ha perdido la confianza”, dijo.
Edinson Palma, alcalde de Baranoa, Atlántico. Foto:redes sociales
La frase resume el clima que se vive en Baranoa. Según las autoridades locales, 30 personas han sido asesinadas este añoun récord doloroso para un municipio históricamente pacífico y cultural. La última estela de violencia se registró el fin de semana anterior, cuando dos ataques sicariales, con apenas 10 minutos de diferencia, dejaron dos personas heridas en los barrios 11 de Noviembre y El Oasis.
Los atentados no fueron hechos aislados. Según el coronel Eddy Sánchez Sandoval, comandante de la Policía del Atlánticoestos casos responden a la disputa por el microtráficouna pelea silenciosa entre bandas locales y estructuras externas que buscan controlar las rutas de gasto.
Para el alcalde Palma, la fórmula es clara: “estamos convencidos de que si combinamos Ejército y Policía, y se ejercen mayores controles en las entradas y salidas de Baranoa, podemos mejorar la situación”.
Sabanalarga también pide refuerzos
El llamado no es solo de Baranoa. En Sabanalarga, el alcalde José Elías Chams También está pidiendo militarización. Allí, a pesar de la construcción de una moderna estación de Policía, la criminalidad no da tregua. En este municipio se vive una dinámica aún más peligrosa: estructuras narco, microtráfico y sicarios que han sido desplazados desde Barranquilla han encontrado refugio en zona rural.
Las zonas rurales y corregimientos es donde más se siente la presencia de los violentos. Foto:redes sociales
El caso más reciente se estremeció a toda la región: en la madrugada del domingo, en la vereda La Piedra, sicarios atacaron una camioneta Toyota Prado en la que viajaban un niño de 7 años, su madre y José Antonio Zapata Álvarez (‘Toñito’ o ‘Dinora’), señalado como miembro del Clan del Golfo. El menor, Lian David Yepes Andrade, recibió un disparo mortal. Su madre y el hombre resultaron heridos.
El crimen aumentó la presión sobre las autoridades. La muerte del niño no solo evidencia la violencia entre bandas, sino que muestra cómo estas disputas están atrapando a familias enteras en su fuego cruzado.
Una región que siente que se quedó sola
Los alcaldes coinciden en algo: la percepción de que la Policía Metropolitana no alcanza a cubrir las zonas calientes del departamento. Baranoa, Sabanalarga y Juan de Acosta enfrentan dinámicas similares: presencia de Los Pepes, Los Costeños y células residuales del Clan del Golfo, además de redes dedicadas a extorsiones y microtráfico.
Operativo del Ejército en áreas estratégicas de Barranquilla. Foto:Alcaldía
“Este es un flagelo que viene afectando a nuestro país, nuestro municipio no es ajeno a lucha contra el microtráfico y las bandas organizadas. Seguiremos trabajando con toda la fuerza y el respaldo de la gente, hasta garantizar la justicia, devolviendo la tranquilidad a las familias baranoeras”, sostuvo durante un consejo de seguridad el alcalde Palma.
Con la capital atrayendo buena parte del pie de fuerza, los municipios sienten que quedaron en segunda línea. Por eso hoy, más que nunca, piden que el Ejército salga a las calles rurales, a los corredores de escape, a los caminos donde entran y salen motos sin placas y camionetas sospechosas.
Por eso los alcaldes ya no están hablando de si es conveniente o no. Están hablando de cuándo llegarán los soldados.
Y en Baranoa, la respuesta que exigen es simple: “Que sea hoy”.
Le puede interesar
Le tengo el remedio: El miedo a la soltería Foto:







