Colombia
Alcalde Galán dio 50 razones para sentirse orgullosos de Bogotá

“Hablemos bien de Bogotá”. No como una consigna vacía ni como una negación de los problemas que persisten, sino como un ejercicio consciente de equilibrio. Así comenzó el hilo que el alcalde C.arlos fernando galán publicado en su cuenta de X, una invitación directa a recuperar el orgullo por una ciudad que suele narrarse, casi siempre, desde la queja.
El propio mandatario lo aclaró desde el inicio: hay asuntos por mejorar –basuras, seguridad y movilidad, entre otros– y la responsabilidad recae, en primer lugar, en la Administración Distrital. Pero el mensaje no apeló a los aplausos ni a la complacencia. Fue, más bien, un llamado ar.econocer que bogota no es solo sus falencias, sino también una ciudad que avanza y acumula logros que con frecuencia pasan desapercibidos.
A partir de ese planteamiento, el alcalde enumeró más de medio centenar de noticias positivas que marcaron el año. No como un balance triunfalista, sino como una fotografía amplia de un capital que se mueve en múltiples frentes. Una ciudad que, al tiempo que enfrenta tensiones estructurales, ha logrado posicionarse en escenarios internacionales, consolidar proyectos largamente esperados y ampliar su oferta social, cultural y ambiental.
Entre los hitos destacados aparece el reconocimiento global. Bogotá fue galardonada con el Premio Earthshot 2025, conocido como el ‘Oscar del ambiente’, en la categoría de aire limpio, y recibió el premio Shanghái de ONU-Hábitat por el proyecto de revitalización del entorno del Cable Aéreo de San Cristóbal. Además, fue sede del Día Mundial de las Ciudades, el evento más importante de ONU-Hábitat a nivel mundial, y obtuvo el reconocimiento All-Star de la WWF durante la COP16.
Vanessa Velasco Bernal, secretaría Distrital de Hábitat, recibiendo reconocimiento. Foto:Secretaría de Hábitat
El componente ambiental atraviesa buena parte del equilibrio. El Parque Simón Bolívar fue reconocido como el primer parque carbono neutro de Latinoamérica; la Ptar Salitre se consolidó como la planta de tratamiento de aguas residuales de gran envergadura más grande del país, encargada de descontaminar el 30 % de las aguas residuales de la ciudad; y la Ptar Canoas avanzó hacia su materialización tras el concepto favorable del Ministerio de Hacienda para iniciar las obras. A esto se suman estrategias como las Zonas Urbanas por un Mejor Aire (Zuma) y la emisión del primer bono verde de una ciudad latinoamericana en el mercado internacional de valores.
La movilidad, uno de los temas más sensibles para los bogotanos, también ocupa un lugar central. Para noviembre de 2025, la Línea 1 del Metro superó el 68 % de avance y completó 9,5 kilómetros de viaducto, mientras se concretaron compromisos de financiamiento con el Banco Mundial y el BID. La ciudad avanzó, además, en la entrega de puentes y vías largamente esperadas, anunció la flota eléctrica de autobuses articulados más grande del mundo y puso en marcha soluciones inéditas, como el retorno en TransMilenio de los asistentes a Rock al Parque.
Pero el hilo no se detuvo en la infraestructura. También retrató una ciudad que amplía su red social. La expansión histórica de los comedores comunitarios, que llegaron a 136 puntos en 2025; la entrega de más de 20.000 subsidios de vivienda; la ampliación de los equipos de Comisarías de Familia, la mayor en dos décadas; y la extensión del Ingreso Mínimo Garantizado a nuevos hogares, muestran una apuesta por fortalecer la atención en los territorios donde más se necesita.
Parque Simón Bolívar de Bogotá. Foto:archivo particular
En materia de inclusión y dignificación, el balance incluyó simbólicas y concretas: la entrega de más de 150 cédulas actualizadas a personas trans, la apertura del primer hospedaje social del país para personas mayores y exhabitantes de la calle, y la inauguración de la primera Calle del Mensajero, como reconocimiento a quienes recorren la ciudad a diario.
La cultura y la vida urbana también tuvieron un papel protagónico. Bogotá volvió a contar con un festival internacional de teatro y artes vivas, lanzó la primera edición de la Bienal de Arte y Ciudad, organizó el primer Concurso Internacional de Violín y consolidó espacios como el Bronx Distrito Creativo, reconocido internacionalmente. La respuesta del turismo acompañó estos procesos: la ciudad fue el destino más buscado de la región según datos de Airbnb, superó a Washington en listados globales y obtuvo tres galardones en los llamados Óscar del Turismo en la categoría Sudamérica.
La economía y el empleo completan el panorama. Bogotá se mantuvo como la ciudad más competitiva del país y continuó jalonando la economía nacional, mientras programas como las megaferias de empleo, los alivios económicos para negocios afectados por obras y la plataforma Agencia Atenea, con más de 680 cursos gratuitos, ampliaron las oportunidades de formación y acceso al trabajo. El aumento de turistas extranjeros y la consolidación de la ciudad como destino cultural refuerzan ese dinamismo.
El listado también incluyó intervenciones cotidianas que suelen pasar inadvertidas: la instalación de cámaras multisensor para reforzar la seguridad, el taponamiento de más de 14.000 huecos en la malla vial, la recuperación de bajos puentes antes asociados con inseguridad y la entrega de nuevos baños públicos en espacios públicos recuperados. Acciones pequeñas en apariencia, pero decisivas en la experiencia diaria de quienes habitan y recorren la ciudad.
El cierre del hilo no fue un punto final, sino una pregunta abierta: “¿Cuáles faltan?”. Una forma de reconocer que la ciudad no se agota en una lista y que su historia también se construye desde la mirada de quienes la viven. Hablar bien de Bogotá, parece sugerir el mensaje, no implica desconocer lo que falta, sino entender que una ciudad también necesita verso desde sus avances para seguir corrigiendo sus deudas.
CAROL MALAVER
SUBEDITOR BOGOTÁ
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