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Alcaraz y De Miñaur comen en un restaurante español y el equipo de fútbol de Carlitos

Carlos Alcaraz le ha ganado por sexta vez la partida a Alex de Miñaur, esta vez en el Open de Australia, el torneo donde el jugador natural de Sidney ejerce de local. De Miñaur, de madre española y residente en Alicante, se dirige en perfecto castellano a su entrenador Adolfo Gutiérrez y a su agente, el asturiano Galo Blanco. “No le puedo pegar más fuerte”, le decía a su banquillo. Lleyton Hewitt, capitán australiano de la Copa Davis, no se enteraba de la conversación.
Los dos cuartofinalistas coincidieron primero en el calentamiento en una cerrada Rod Laver Arena y volvieron a hacerlo dos horas antes del partido en el restaurante español Cambio de Tercio, situado en la cuarta planta de la central del Melbourne Park. Los dos optaron por la gastronomía nacional para coger fuerzas para la batalla.
El tenis australiano sigue buscando un jugador ‘top’ que gane de nuevo el Open de Australia. De Miñaur era el último jugador local en los cuadros individuales. Eran 21 los que iniciaron el torneo. Una de las federaciones más poderosas y con más dinero sigue sin encontrar relevo a Hewitt, Patrick Rafter y Ash Barty.
Al equipo de Alcaraz, como tenista mejor clasificado, le correspondía el banquillo a la izquierda de la juez de silla. Esta vez, sin embargo, allí se sentaron los acompañantes de De Miñaur. Por un día, Samuel López, Albert Miolina, Juanjo Moreno y Álvaro Alcaraz cambiaron su posición.
Carlitos es el jugador que más acreditaciones necesita porque le acompaña un numeroso equipo en Melbourne, además de su padre Carlos y su tío Tomás. “En el vestuario me dicen que podría jugar un partido de fútbol con ellos. Es bueno tener a mi padre y a hermano conmigo. Mi equipo es la razón por la que juego bien. Era el sueño de mi padre cuando era jugador y lo vivimos juntos”.










