La Alerta volcán Puracé se mantiene en nivel Naranja por el Servicio Geológico Colombiano (SGC) desde el 1 de agosto de 2026, señalando una probabilidad de erupción en días o semanas. Pese a una reducción en el número de sismos y la expulsión de ceniza, otros indicadores clave de su actividad interna continúan elevados, lo que impide un cambio a alerta Amarilla. La institución reiteró la recomendación de no acercarse a los cráteres del Puracé, Piocollo y Curiquinga, ubicados en la cadena volcánica Los Coconucos.
¿Qué implica la Alerta volcán Puracé para las comunidades colombianas?
El sostenimiento de la Alerta volcán Puracé en nivel Naranja representa una preocupación directa para los habitantes de los departamentos de Cauca y Huila, especialmente para las comunidades indígenas y rurales que residen en las cercanías del macizo. Esta situación exige a las autoridades locales y a la población un estado de preparación para eventuales evacuaciones preventivas y planes de contingencia. La zona de exclusión, que incluye el Parque Nacional Natural Puracé, implica además el cese de actividades turísticas y agrícolas en las áreas de mayor riesgo, generando posibles impactos económicos y sociales.
El monitoreo del SGC revela que, si bien la sismicidad asociada al fracturamiento de roca ha disminuido, predominan las señales sísmicas relacionadas con la dinámica de fluidos, específicamente de tipo tremor (TR), localizadas bajo el cráter a menos de 2 kilómetros de profundidad. Además, los valores de dióxido de azufre (SO2) permanecen por encima del promedio histórico del volcán, y la concentración de dióxido de carbono (CO2) en el suelo muestra un registro ascendente. Estos parámetros, combinados con la persistente deformación del suelo en la cadena Los Coconucos, indican que la alteración en la dinámica del volcán es significativa y sostenida.
Monitoreo constante y la estabilidad del volcán
El Servicio Geológico Colombiano, según sus boletines informativos, advierte que los valores instrumentales registrados durante los últimos días han alcanzado máximos históricos, superando ampliamente las líneas base de comportamiento conocidas para el Puracé. Esto refuerza la necesidad de mantener el nivel de alerta Naranja. La institución subraya que posibles disminuciones temporales en la actividad no implican un retorno a un estado estable, y que para declarar la alerta Amarilla se requiere un tiempo prudencial de evaluación de tendencias que confirmen una estabilidad confiable. El monitoreo riguroso y la divulgación constante de información son cruciales para la gestión del riesgo volcánico en el país, como lo enfatiza el Servicio Geológico Colombiano.
El riesgo para las personas que se acerquen a la zona de los cráteres persiste, ya que pueden ocurrir emisiones repentinas de ceniza o gases. La vigilancia permanente por parte del SGC es vital para proteger a las poblaciones aledañas y para que las autoridades puedan tomar decisiones oportunas. Para más información sobre este y otros eventos en el país, consulte más noticias de Colombia.
