A pesar de que diciembre trae oportunidades, festividades y adquisiciones como ocurre con la promoción “compre ahora, pague en febrero”, que permite obtener productos en diciembre y comenzar a pagarlos meses después, los especialistas en finanzas personales aconsejan tener precaución ante las señales antes de dejarse llevar por la dicha.
Es importante considerar que, aunque esta alternativa parece ser una solución perfecta para aquellos con presupuesto limitado, el método puede volverse un peligro financiero si no se aplica con precaución.
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La primera advertencia es que debe tener presente que febrero es uno de los meses más difíciles del año; comúnmente hay pagos de matrículas y útiles escolares, tributos como el predial o de vehículos, además de la renovación de seguros y los desembolsos de inicio de año.
“Si a esto se suman las compras a plazos, puede acabar con un impacto financiero complicado de manejar”, explican.
Según los especialistas, la falta de planificación afecta al 70 por ciento de los consumidores que emplean esta modalidad. Así que, antes de realizar compras, calcule ingresos y egresos, determine cuánto puede destinar al pago mensual y verifique si ya tiene otras obligaciones financieras.
Los analistas indican que sin ese análisis, cualquier compra a plazos se convierte en una bola de nieve.
La otra advertencia es que, aunque la temporada navideña provoca entusiasmo, urgencia y deseos de “complacerse”, es crucial reflexionar sobre el gasto, ya que esas decisiones impulsivas suelen resultar en arrepentimiento.
prima diciembre Foto:iStock
Recuerde que no todas las promociones son verdaderamente ‘sin intereses’, ya que algunas tiendas añaden costos, incrementan el precio del producto, establecen cuotas más altas de lo habitual o aplican intereses después del primer mes, por lo que siempre debe leer la letra pequeña.
La táctica de posponer compras puede parecer conveniente, pero acumular pagos en un solo mes eleva el riesgo de sobreendeudamiento. Lo aconsejable es que las deudas no superen el 30% de sus ingresos mensuales.
La promoción “compre ahora, pague en febrero” no es mala en sí misma, pero solo resulta efectiva si se utiliza con criterio.
Si se deja llevar por la emoción, la facilidad de pago o la percepción de que febrero está lejos, puede acabar con un inicio de año repleto de deudas, un flujo de efectivo desbordado, menor capacidad de ahorro y estrés financiero. Los expertos sugieren que la mejor elección es comprar de manera racional y recordar que diciembre pasa, pero las deudas perduran.
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